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SsangYong: Se declara en bancarrota

<P class=MsoNormal style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 8pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-ansi-language: ES-TRAD">Se acoge a capítulo 11 y busca apoyo estatal<?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" /><o:p></o:p></SPAN>

SsangYong: Se declara en bancarrota

 

 

El Gerente general de SsangYong en Chile, Juan Pablo Mir, ha enviado un comunicado de prensa explicando la verdadera situación financiera de la empresa coreana.

En ella detalla que el accionista mayoritario de SsangYong es el conglomerado chino SAIC (Shanghai Automotive Industries Corporation), el cual ostenta el 51% de la propiedad de dicha compañía. 

Dado la baja en el nivel de ventas durante el último año es que SsangYong requiere de una inyección de capital de aproximadamente 400 millones de dólares, los cuales serían aportados por SAIC -en un porcentaje- y por los bancos coreanos en el porcentaje restante.

Todo esto, posterior a la aceptación de un plan de reestructuración, el cual incluía bajar la dotación de personal en una cantidad importante. Debido al gran poder de los sindicatos en Corea, es que el sindicato de SsangYong rechazó esta propuesta, ante lo cual SsangYong declara bancarrota y se acoge al Capítulo 11.

 

 

 

El Capítulo 11 consiste en que la compañía solicita la ayuda del Estado, a través de un juez, quien congela el pago de las deudas y al mismo tiempo nombra un Interventor externo o CEO, cuyo objetivo principal es realizar un plan de reestructuración que haga viable la empresa. Durante este período la administración queda en manos de este interventor, y los dueños propiamente tal no tienen injerencia directa en la toma de decisiones.

A modo de ejemplo compañías como Kia, en 1998, Delphi, en 2005, y Delta Airlines se han acogido al Capítulo 11.

En términos de plazos, aproximadamente en tres meses el plan de reestructuración estará completo, el cual es altamente probable que incluya un recorte del personal de planta cercano al propuesto por SAIC, pero ahora con el respaldo del gobierno coreano, lo que obligaría al sindicato a su aceptación.

Por último, y después de lo anteriormente señalado, se devuelve la compañía a manos de sus dueños con probables cambios porcentuales en la propiedad participando los acreedores en alguna medida, y con ciertas condiciones de funcionamientos promulgadas por el juez que acogió a la empresa a este Capítulo 11.

 

 

 

Como comentario, Juan Pablo Mir agrega que muchos economistas norteamericanos teorizan que, para salvar a los tres grandes de la industria automotriz de Estados Unidos, éstos deberían acogerse al Capítulo 11. Sin embargo, y dado que estas reestructuraciones generan disminuciones de puestos de trabajo, es que el gobierno norteamericano ha preferido apoyar directamente a estos fabricantes con inyecciones de capital, para así no enfrentar el aumento de desempleo que se generaría con un saneamiento más rápido.

Para terminar, destacó que las plantas se mantendrán en producción sin alterar el nivel de exportaciones, con lo cual los clientes pueden mantenerse plenamente confiados en que el stock de productos y repuestos está garantizado, con el respaldo de SKBergé.

Finaliza señalando que si bien es un período difícil en término de ruidos informativos, no es menos cierto también que estamos plenamente confiados de un gran futuro para SsangYong.

 


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