En un mundo dominado por la electrónica y la conducción asistida, Donkervoort vuelve a la carga con una propuesta que va a contracorriente. Se trata de Donkervoort P24 RS, un deportivo radical, pensado para quienes buscan sensaciones puras al volante, lo que podría traducirse como una experiencia de manejo cruda y honesta, muy alejada de los deportivos modernos cargados de pantallas y sistemas intrusivos.

El diseño mantiene ese aire de vieja escuela que caracteriza a la marca neerlandesa, donde encontramos un puesto de conducción retrasado y un capó largo, aunque ahora con líneas más agresivas y un lenguaje visual más actual.
Por fuera destacan sus afiladas luces LED, la parrilla de gran tamaño, pasos de ruedas semicarenados y la cabina completamente cerrada, a la que se accede mediante puertas tipo mariposa mientras que por dentro predomina la fibra de carbono expuesta, asientos Recaro, arneses, botones físicos y una única pantalla para el cuadro de instrumentos.

En cuanto a la mecánica, el Donkervoort P24 RS toma el corazón de la segunda generación del Ford GT, es decir el V6 Ecoboost de 3.5 litros pero lo modifica con componentes forjados, un nuevo sistema de lubricación, dos turbos Van der Lee y colectores de escape impresos en 3D. Gracias a estos cambios logra una potencia máxima de 608 Hp y 799 Nm de torque, que se envía al eje trasero mediante una transmisión manual de cinco velocidades, con la posibilidad de ajustar la entrega a 400 o 500 Hp.

De acuerdo con Donkervoort, este modelo es capaz de acelerar de 0 a 200 Km/h en solo 7.4 segundos, alcanzar los 300 Km/h y generar hasta 2.3 G en curva.
El P24 RS pesa 780 Kg y cuenta con elementos como el diferencial Torsen, la suspensión activa y el control de tracción ajustable para reforzar el enfoque deportivo.

Solamente se fabricarán 150 unidades del Donkervoort P24 RS hechas a mano, con un precio en torno a los USD 354 mil, equivalentes a CLP $302.910.720.
Donkervoort P24 RS