Nightingale significa ruiseñor en inglés y es el ave que inspira al primer modelo del programa Coachbuild Collection de Rolls-Royce, el cual busca volver a los orígenes de la marca, cuando no tenían tantos modelos definidos, sino que se encargaban de fabricar el chasis y la tecnología, pero el diseño era a medida y muchas veces encargado a expertos carroceros.

En este caso, Rolls-Royce lo que plantea es una colección limitada de vehículos, diseñados artesanalmente por la marca y personalizados por sus clientes. Después de que se acaban las unidades, el modelo no vuelve más y tendrás que esperar a ver si te tienta el próximo. Además, cada personalización no solo consiste en armar el auto al gusto del cliente, sino que involucrarlo en una experiencia única, hacerlo partícipe del desarrollo del modelo, que conozca a los artesanos, las fábricas, que sepa las pruebas de ingeniería, entre otros.
El precio del Nightingale comienza en los 9,5 millones de dólares, valor que no solo te compra el auto, sino que la experiencia anteriormente descrita. Sin embargo, hay una condición muy especial que separará a clientes con dinero de los verdaderos fans de Rolls-Royce y conocedores del mundo motor: la marca inglesa escogerá quien puede comprarlo y quien no, por lo que ya no se trata tan solo de tu patrimonio, sino que realmente demuestres que lo vales y que mereces el modelo.

Este Nightingale es cualquier cosa menos un ruiseñor. Esto lo decimos porque, mientras un ruiseñor promedio se encuentra entre los 15 y 16 centímetros de tamaño, el nuevo biplaza de Rolls-Royce mide 5,76 metros de largo. Y por su diseño, es técnicamente "un yate" con cuatro ruedas, algo que puedes apreciar al verlo desde la "popa". No por nada las enormes llantas de 24" parecen una turbina marina.

Para la primera unidad, se escogió un color denominado Cote d’Azur Blue, que para que lo entendamos de manera simple, es un tono de celeste con efecto perlado en tonos rojizos y que rinde tributo al Rolls-Royce 17EX de 1928. Este tono contrasta con el interior de impecable color blanco con costuras azules y un tablero negro con detalles en color rojo y madera oscura de poro abierto. La cubierta color arena matiza perfectamente con esta combinación y según la marca, su tapicería cuenta con un tratamiento acústico que solo deja escuchar la lluvia, nada más.

Claro que el interior guarda algunos secretos, especialmente el llamado “Starlight Breeze”, un acabado especial que envuelve a los ocupantes con el efecto luminoso de 10.500 "estrellas" fabricadas con fibra óptica y las cuales están distribuidas en un patrón relacionado con el canto del ruiseñor.
El Nightingale se alza sobre la misma plataforma del Spectre, denominada Architecture of Luxury. Eso significa que utiliza una estructura de aluminio y motores eléctricos desarrollados por BMW. La marca no ha dado detalles técnicos del auto, pero suponemos que contempla cerca de 650 Hp, un rango que va entre los 450 y 550 kilómetros, más el apoyo de una batería de 102 kWh.