¿Qué relación tiene un sostén deportivo con el apoyabrazos de un automóvil? Para mucho puede que nada. Sin embargo, la alemana BASF y la japonesa Wacoal tienen algo que decir al respecto. Pues bien, resulta que la segunda se aboca al rubro de la lenceria, mientras que la empresa química encontró una aplicación para desarrollar en el interior de los automóviles.
Ambas firmas concibieron una suerte de apoyabrazos conceptual usando técnicas de fabricación usadas en la elaboración de lencería femenina. En simple, los mismos principios usados para hacer un sostén deportivo, se usan para hacer que el apoyabrazos de un auto sea más cómodo.
¿En qué tipo de tecnología se basa este apoyabrazos conceptual?
Resulta clave la tecnología que Wecoal denomina "Meloop", donde en vez de usar múltiples capas de material pegadas, se crean formas tridimensionales complejas en un solo paso, superponiendo fibras de manera simultánea, dando como resultados estructuras livianas, pero resistentes.
¿Qué ventajas tiene lo anterior para la industria automotriz?
Son dos:
- Al bajar el número de piezas y pasos de fabricación, se reduce el consumo de materiales y la cantidad de residuos
- Permite a los ingenieros ajustar el grosor, resistencia y suavidad de los componentes en las primeras etapas de desarrollo, ayudando a lograr el equilibrio ideal entre comodidad, durabilidad y peso
¿Cuál es el rol de BASF en apoyabrazos conceptual?
La química alemana aportó Elastollan TPU, un material flexible y moldeable, que ayuda a crear componentes suaves al tacto, pero muy resistentes para soportar el uso diario durante años. Esta combinación lo hace especialmente adecuado para superficies como los reposabrazos, donde la comodidad y la durabilidad son igualmente importantes. El material puede comprimirse repetidamente y recuperar su forma original, lo que ayuda a que el reposabrazos conserve su aspecto y tacto con el paso del tiempo.