Tesla amplió la gama del Model Y en Estados Unidos con una nueva versión Long Wheelbase de seis plazas, una apuesta con la que busca fortalecer la demanda de su SUV más vendida tras la eliminación del crédito fiscal federal para vehículos eléctricos. La nueva variante también se comercializará en Emiratos Árabes Unidos y en Puerto Rico.
Con un precio inicial de U$ 61.990 dólares (CLP $57.387.457) para la edición de lanzamiento, el nuevo Model Y incorpora una distancia entre ejes más larga y una configuración de tres filas con seis asientos individuales, priorizando el confort y la versatilidad para familias y viajes largos.
Tesla ha optado por ampliar la oferta de sus modelos existentes en lugar de introducir nuevos vehículos. Esta estrategia ya dio resultados en China con el Model YL, una variante de batalla larga que permitió mantener el interés de los consumidores frente a la creciente competencia de fabricantes locales como BYD. Posteriormente, el modelo llegó a otros mercados de Asia-Pacífico y ahora aterriza en Norteamérica.

El nuevo Model Y Long Wheelbase ofrece una autonomía estimada de 523 kilómetros y acelera de 0 a 60 km en 4.4 segundos, cifras que mantienen el equilibrio entre desempeño y eficiencia característico de la SUV eléctrica.
El habitáculo también recibió una actualización importante, pues los ocupantes de la primera fila cuentan con asientos calefactables y ventilados con ajuste eléctrico para soporte de piernas, mientras que la segunda incorpora butacas tipo capitán con reposabrazos, ventilación, calefacción y sistema de plegado eléctrico. La tercera fila ofrece asientos calefactables, reclinación eléctrica y anclajes para sillas infantiles.
Además del mayor espacio para cabeza y piernas, Tesla incrementó la capacidad de carga hasta 2520 litros, permitiendo transportar equipaje incluso con los seis asientos ocupados. El rediseño del portón trasero y el aumento en la superficie acristalada mejoran tanto la visibilidad como la sensación de amplitud en el interior.

En el apartado tecnológico destacan una pantalla central de 16 pulgadas, una segunda pantalla de 8 pulgadas para los pasajeros traseros, sistema de audio inmersivo con 19 parlantes, bases de carga inalámbrica de 50 W con refrigeración activa y puertos USB para todas las filas.
Asimismo, este SUV incorpora mejoras orientadas al refinamiento dinámico, como suspensión adaptativa, neumáticos escalonados, mayor aislamiento acústico mediante cristales especiales y un sistema de ventilación optimizado que contribuye a mejorar la eficiencia energética y la autonomía.
En materia de seguridad y asistencia a la conducción, Tesla equipó esta versión con bolsas de aire laterales optimizadas para las tres filas, cinturones de seguridad específicos para la nueva configuración y la última generación del sistema FSD Supervised, además de la integración de Grok, su asistente basado en inteligencia artificial.

El lanzamiento coincide con un momento favorable para la marca, luego de registrar entregas récord durante el segundo trimestre del año, un resultado que fortalece las expectativas de que Tesla pueda recuperar el crecimiento anual de sus ventas durante 2026.