Volvo Cars adoptó medidas tendientes a garantizar la viabilidad a largo plazo de su planta belga en Gante. La firma sueca firmó un memorando de entendimiento con el Gobierno federal de Bélgica y el Gobierno regional de Flandes, el que considera un paquete de apoyo de hasta 119 millones de euros.
El respaldo considera iniciativas industriales, ecológicas, de innovación y distintas medidas de financiamiento, lo que permitirá que la firma sueca realice inversiones estratégicas claves en aquella planta, con la finalidad de consolidarla como un centro de producción fundamental dentro de su red global de fábricas , cuyas plantas de producción se encuentran en Gotemburgo, la citada Gante, Carolina del Sur en Estados Unidos y las de Chengdu, Daqing y Taizhou en China.

Lo noticioso del asunto, es que este memorando abre explícitamente las puertas de esta planta a la fabricación por encargo de modelos de otras marcas, barajándose alternativas de producción de los modelos Geely y Polestar, lo que permitiría aumentar el uso de las instalaciones, al tiempo que genera un mayor dinamismo industrial.
Con este impulso, combinado con las propias medidas de eficiencia interna de Volvo, la planta de Gante mira al futuro con mayor optimismo. La posibilidad de producir no solo sus propios modelos sino también vehículos para otras marcas del entorno del grupo representa una vía prometedora para maximizar su potencial y reforzar su rol en la industria automotriz europea.