Hace unos días la Insurance Institute for Highway Safety (IIHS) publicó un estudio en el que compara los datos de accidentes que han tenido los vehículos de Waymo, en comparación con los que tienen conductores reales, en los mismos tramos de ciertos caminos, llamado “El auge de las máquinas: experiencias de colisión de vehículos altamente automatizados y conductores humanos”.
“A medida que los vehículos altamente automatizados (nivel 4 de la SAE [L4]) acumulan más kilometraje y operan en más zonas, es importante comprender cómo se comparan sus tasas de participación en accidentes con las de los conductores humanos. Esta tarea resulta compleja, en gran medida debido a las diferencias en los requisitos y las prácticas de notificación de accidentes”, comenta el instituto en un comunicado.
Los datos de los accidentes de los vehículos autónomos fueron brindados por reportes federales, mientras que los de accidentes provocados por conductores humanos, se obtuvo mediando las bases de datos de las policías locales, además, otros datos fueron obtenidos de diversos reportes. Todos ellos se analizaron y se contrastaron, para obtener los siguientes resultados.

“En general, el 22 % de los accidentes en los que se vieron implicados vehículos de nivel 4 (L4) se clasificaron como notificables a la policía (o posiblemente notificables), y dos tercios de ellos ocurrieron durante operaciones sin conductor. Fue poco probable que los vehículos L4 fueran los que iniciaran el impacto o los principales causantes de los accidentes.
“Los vehículos L4 de Waymo que operaban sin conductor registraron tasas de implicación en accidentes notificables a la policía un 68 % inferiores a las de los conductores humanos en las mismas zonas y durante los mismos años. La tasa de Waymo de colisionar por alcance contra otro vehículo fue un 91 % menor, mientras que la tasa de sus vehículos de recibir un impacto por alcance fue un 40 % menor. Estos resultados se aplican únicamente a los vehículos L4 que operaban sin conductor y que fueron objeto del estudio.”
Aunque llevamos más de una década hablando de vehículos autónomos, parece que su llegada masiva a las calles todavía está lejos, faltan legislaciones y otros términos legales, pero, es cierto que nos ayudarán a tener calles más seguras.