Hyundai estaría trabajando en la búsqueda de reinventar la barra estabilizadora tradicional por una semiactiva. Al menos eso es lo que indica una nueva patente que presentó Hyundai, lo que de paso no es garantía de que la idea llegue a fabricarse, pero la idea parece viable en términos de comercialización y factibilidad, además de reunir una serie de ventajas.

En lugar de usar una barra estabilizadora rígida delantera y trasera, la patente de Hyundai alude a una barra estabilizadora de dos piezas conectada al centro por un eje con varios resortes, lo que le daría cierta flexibilidad. A medida que aumenta la resistencia, las dos partes exteriores empiezan a torsionarse, lo que finalmente hace que funcione como una barra estabilizadora rígida.
La ventaja radica en el momento en que el auto hace frente a un bache, evento u hoyo, donde el impacto se absorbe localmente en vez de transmitirse a la rueda opuesta, por lo que la perturbación se mantiene en su origen, lo que se traduce en un manejo más cómodo y suave, con menos vibraciones que se transmitan desde el pavimento a la cabina.

De llegar a ser una realidad, este elemento no se limitaría a los modelos N de alto rendimiento, si no que podrían extenderse a modelos masivos de Genesis, Hyundai y Kia.