Uber Technologies realizará el mayor recorte de personal desde la pandemia, al despedir aproximadamente a 3.300 empleados, equivalentes al 10% de su plantilla global.
La decisión ocurre en un momento particularmente importante para la compañía, que enfrenta una creciente competencia en sus principales negocios y, sobre todo, el avance de los robotaxis, una tecnología que podría transformar de manera profunda el modelo que convirtió a Uber en una de las plataformas de movilidad más importantes del mundo.
Dara Khosrowshahi, CEO de Uber, explicó a los empleados que los despidos buscan reducir las capas de gestión y simplificar una estructura que creció rápidamente durante los últimos años, pero que ahora representa un obstáculo para tomar decisiones con mayor velocidad.
La empresa busca convertirse en una organización más eficiente, con responsabilidades más claras y menos tiempo dedicado a coordinar equipos. Los ahorros generados por esta reestructuración serán reinvertidos en crecimiento, innovación y nuevas capacidades.

Aunque los recortes laborales se producen en medio del auge de la inteligencia artificial, Uber no atribuyó directamente esta decisión a la IA. Sin embargo, la empresa también enfrenta nuevos costos relacionados con la adopción de estas tecnologías.
Uno de los principales desafíos está en los vehículos autónomos. Waymo, el mayor operador de robotaxis en Estados Unidos, mantiene una relación con Uber en ciudades como Austin y Atlanta, aunque también continúa expandiendo sus operaciones de forma independiente. Tesla y otras compañías también buscan ganar terreno en este segmento.
Uber planea invertir más de 10.000 millones de dólares en robotaxis durante los próximos años para mantener su posición como una plataforma capaz de conectar usuarios con servicios de movilidad, independientemente de si el vehículo tiene un conductor humano o no.
La transformación también plantea una reflexión inevitable sobre Chile. Mientras Uber prepara su futuro alrededor de los vehículos autónomos, en nuestro país el debate sigue concentrado en mejorar las condiciones en que operan estas plataformas. Eso sí, la llamada Ley Uber (Ley 21.553) se encuentra retrasada debido a que la Contraloría General de la República frenó el reglamento propuesto por diversos problemas técnicos, por lo que aún no entra en vigencia.
Uber tenía alrededor de 34.000 empleados globales al cierre del año pasado. Este recorte será su mayor ajuste desde mayo de 2020, cuando eliminó 6.700 puestos debido al desplome de la demanda provocado por la pandemia.