Estas notas siempre hay que tomarlas con cautela, pero cuando un medio serio como la revista de economía alemana Wirtschaftswoche publica una noticia así, hay más elementos para tomarla en cuenta, sobre todo si marca el fin para SEAT, una firma automotriz con 76 años de historia y con muchisimos fans en los mercados donde se comercializa. Esta no es la primera vez que SEAT queda "en la pitilla" y de hecho, el 2023, durante el Salón de Munich, se prendieron las alarmas tras un fuerte rumor que aseguraba el fin de la compañia española.
La publicación afirma que tuvieron acceso a un documento interno, que se discutirá en una sesión del Consejo de Administación de VW AG este viernes 4 de septiembre, sobre la forma en la que se reestructurará el grupo automotriz alemán, que enfrenta graves problemas financieros. Entre los recortes, ya hay planes de cerrar cuatro fábricas de aquí al 2034 y de reducir el tamaño de la empresa para acercarla a su volumen de producción actual, entre otras medidas, incluyendo el despido de entre 50 mil a 100 mil empleados hacia 2030 y reducir su line-up a la mitad, simplificando versiones o descontinuando algunos modelos.

La información apunta a que SEAT finalizará sus operaciones en 2029, buscando darle más impulso (y recursos) a Cupra, firma perteneciente al comglomerado español, que en poco más de 8 años de vida como una marca independiente ha conseguido grandes ventas, sobrepasando a SEAT en número desde hace varios años. Esto además se ha visto reflejado en nuestro pequeño pero variado mercado, donde incluso Ferrari ha vendido más autos que SEAT.
Tan sólo en 2025, Cupra vendió 328.800 unidades en el mundo, lo que significó un incremento de 32,5% frente a 2024, mientras que SEAT movió 257.400 vehículos, que representó 17% menos que en 2024. Estas cifras también tienen que ver con cómo se ha ido configurando la gama de la compañía de volumen española.
Mientras Cupra tiene un saludable portafolios encabezado por el Formentor y el León, además del SUV Terramar y los eléctricos Tavascan y Raval, SEAT apenas sobrevive con las versiones convencionales del León, el antiguo Ateca y el "alargue" que recibieron Ibiza y Arona.

Este año los números de SEAT podrían mejorar, pues será el primer año completo de ventas con las actualizaciones de Ibiza y Arona, que siempre dan un boost a las ventas de un modelo, aunque parece que los clavos ya están puestos en el ataúd de la marca y la Sociedad Española de Autos Turismo, no verá una nueva década en su futuro.
Habrá que esperar a este viernes por más información.