Dependiendo del modelo que se trate, Hyundai apura el tranco o se lo toma con calma. En el caso del Venue, aquí hubo observación, maduración y decisión para lanzarlo en el momento adecuado. Eso explica por qué esta segunda generación del SUV compacto llega a Chile casi siete años después de que la primera iteración comenzara su andadura comercial en nuestro país.
Pero esa tardanza no significa falta de criterio: el Venue que aterriza en Chile procedente de la India es un producto muy superior al anterior, con motor turbo, opción de caja de doble embrague, ADAS de serie y un interior mucho más conectado.

Un SUV que busca diferenciarse en un segmento cada vez más saturado y homogéneo, que es dominado por la industria china y los modelos sudamericanos, aunque con un enfoque más maduro y menos básico.
Probamos la versión tope de gama Design 1.0 Turbo 7DCT, que se posiciona como una alternativa sólida dentro de los SUV compactos de entrada. Eso sí, el precio de lista es de $20.490.000 (y que puede bajar hasta $13.990.000 en la versión base con bonos y financiamiento), nada accesible como antes. Eso sí, el Venue 2026 ofrece una propuesta que busca equilibrar accesibilidad y equipamiento.
Diseño exterior bien resuelto

Como buen Hyundai que es, el Venue 2026 no busca impactar con líneas agresivas ni detalles futuristas exagerados. Si lo comparamos con resto de la gama Hyundai, por cierto que se ve como un auto llamativo, pero dentro del universo de SUV compactos, su diseño se ve sobrio, casi austero. Lo claro es la coherencia visual que lo hace reconocible como un Hyundai.
La carrocería mide 3.995 mm de largo, que son 45 mm menos que su predecesor, para evitar mayores impuestos en su país de origen. Pero crece en el ancho a 1.800 mm (+30 mm) y en el alto a 1.665 mm de alto (+100 mm), con una distancia entre ejes de 2.520 mm que se mantiene igual que antes.

En vivo, el Venue tiene una presencia que se percibe más robusta que en fotos. No es un SUV que busque llamar la atención, pero tampoco pasar desapercibido. El frontal es limpio, con faros Full LED de diseño horizontal, y que se integran con una parrilla de acabado cromado. Los pasos de rueda son marcados, pero sin excesos, y el perfil lateral se ve tenso, con líneas rectas que evitan los pliegues decorativos innecesarios.
La zaga mantiene la misma lógica frontal: firma lumínica LED sobria, portalón con apertura manual y un volumen de maletero de 350 litros, suficiente para el uso diario aunque algo justo para viajes familiares largos.
Su diseño es funcional, bien proporcional y con un nivel de detalle que refleja la calidad de construcción típica de Hyundai.
Interior y equipamiento funcional

Puertas adentro, el Venue 2026 mantiene la filosofía de Hyundai: sencillez, funcionalidad y calidad de materiales acorde a su posicionamiento. Pero a la vista todo es nuevo, con una calidad percibida mucho más alta y en línea con lo visto en los últimos SUV de la marca, y una distribución horizontal de los elementos. No solo mejoran las terminaciones, sino que el espacio se aprovecha de mejor manera.
El habitáculo se organiza en torno a un tablero horizontal, con un clúster digital con pantalla de 4,2" y una pantalla central de 10,25" que concentra la mayoría de las funciones del vehículo. Es un estilo mucho menos llamativo que la de sus rivales chinos, pero definitivamente más intuitivo en el uso diario.
Los materiales son buenos pero no sobresalientes, con tapiz de tela en la versión base y tapiz mixto de cuero sintético con tela en la versión Design, superficies blandas en zonas superiores y una construcción sólida que no genera ruidos ni crujideras. El volante es multifunción, con comandos de audio y control crucero, y en la versión Design incluye paddle shift para cambiar marchas manualmente.

La consola central tiene forma de "isla flotante", con un cargador inalámbrico para teléfonos (en versión Design), tres enchufes USB-C (1 delantero y 2 traseros) y climatizador. Como ocurre con todos los Hyundai, el sistema multimedia ofrece Apple CarPlay y Android Auto inalámbrico.
En materia de seguridad, el Venue cumple sin complejos: incluye seis airbags, frenos de disco en las cuatro ruedas con ABS y EBD, freno de estacionamiento eléctrico, asistente de partida en pendiente, ISOFIX, sensores y cámara de retroceso.
Además, desde el modelo base equipa ADAS: frenado autónomo de emergencia, asistente de mantenimiento y seguimiento de carril, y detector de fatiga. El modelo Design agrega alerta de pasajeros traseros en el interior y monitor de presión de los neumáticos. Quizás no son tantas, pero están las principales, y no son intrusivas, por lo que se puede transitar tranquilamente con todo conectado.
Tren motriz: potencia contenida y consumo regular

Otra novedad con el Venue es que todas las versiones equipan un nuevo motor. Se trata de un moderno 1.0 Turbo de tres cilindros que entrega 118 Hp y 172 Nm de torque. Se asocia a una transmisión manual de seis velocidades o una automática de siete relaciones con doble embrague (7DCT). La dirección es eléctrica y la suspensión trasera es de eje semirrígido. Las versiones Design agregan un selector con modos de manejo (Eco, Normal y Sport).
La marca homologa rendimientos muy interesantes: entre 11,9 y 17,1 km/litro con caja manual, entre 12,2 y 17,7 km/l con la automática. Cifras razonables para el segmento, aunque no sobresalientes.
El Venue siempre se manejó muy bien y eso no cambia en esta generación. Es simple y honesto en lo que entrega, muy funcional, que no busca sorprender, pero cumple con creces en su hábitat natural.

La plataforma no cambia, pero fue mejorado en la rigidez, con más puntos de soldadura y aceros más resistentes. Y se siente más sólido, tiene menos movimientos raros, es más aplomado, se siente mejor construido, es más fácil de manejar.
La suspensión absorbe bien las irregularidades del día a día, aunque sigue siendo un poco firme para ser un modelo familiar. Podría ser un poco más cómodo, menos seco. Se sienten mucho las irregularidades del piso y eso puede ser algo molesto. Lo bueno de esto es que se siente más aplomado en velocidad.
Y es que pese a ser cómoda en ciudad, muestra algunas limitaciones en curvas cerradas, donde se notan los balanceos propios de un SUV de este tamaño y peso. Digamos que es un buen mix para todo uso, pero quizás a no todos les gustará el tacto que ofrece.

La dirección eléctrica es ligera a bajas velocidades, lo que facilita maniobrar en espacios estrechos y estacionar (un buen radio de giro). Pero, claro, no transmite mucho al conductor, y hay cierto retardo en las reacciones cuando se sube de velocidad.
Al poner el Venue en movimiento, la primera sensación es de ligereza y agilidad. El motor 1.0 turbo se siente vivo en el entorno urbano, con una respuesta inmediata a bajas revoluciones, que lo hace ideal para el tráfico denso de Santiago.
Los 172 Nm de torque están disponibles desde temprano, lo que permite salir con confianza desde semáforos y realizar adelantamientos sin mayores complicaciones, pese a que la caja tiene un turbolag marcado, aunque no molesto.

También hay momentos donde el motor pierde algo de fuelle, especialmente en subidas, o en adelantamientos con el auto lleno de gente. Algo obvio considerando el tamaño del bloque.
Vamos al consumo. En ciudad es respetable: 10,5 km/litro en nuestro ciclo urbano moderno. El mejor día nos dio 11,2 km/litro. No llegaremos a los 12,2 km/litro que indica la marca.
Conclusiones: un buen SUV para la ciudad

El Hyundai Venue tiene una propuesta coherente y bien resuelta. No es el más potente, ni el más tecnológico, ni el más llamativo del segmento, pero ofrece una experiencia de uso sólida, confiable y con el estándar esperable en todo buen Hyundai.
Su diseño es sobrio pero bien proporcional, el interior es funcional y de buena calidad, y el tren motriz turbo ofrece un desempeño equilibrado, aunque no es tan eficiente.
El precio de $20.490.000 (con bonos puede bajar significativamente) lo posiciona como una alternativa competitiva, aunque no necesariamente la más atractiva en relación precio-producto.
Para el cliente que busca un SUV urbano sin sobresaltos, con un nivel de confort alto y la tranquilidad de un Hyundai, el Venue 2026 es una opción válida. Para quienes esperan más potencia, más autonomía en carretera o más tecnología, quizás haya alternativas más interesantes en el mercado.
Test drive: Hyundai Venue 2026