Porsche completó la venta de sus participaciones en Bugatti Rimac y Rimac Group, con lo que pone fin a su presencia accionaria en el fabricante croata de autos eléctricos de altas prestaciones y sus negocios relacionados.
La operación, concretada después de recibir las autorizaciones regulatorias correspondientes, generará ingresos por aproximadamente 1.000 millones de euros para Porsche, equivalentes a unos U$1.200 millones de dólares.
El fabricante alemán señaló que los recursos obtenidos contribuirán a mejorar su perspectiva financiera para 2026. En particular, elevó su previsión de margen de flujo de efectivo neto automotriz a un rango de entre 5.5 y 7.5 por ciento, frente al pronóstico anterior de 3 a 5 por ciento.
De los recursos obtenidos por la operación, Porsche destinará 250 millones de euros adicionales al financiamiento de sus obligaciones relacionadas con pensiones.

La venta forma parte de una estrategia más amplia de Porsche para concentrarse en su negocio automotriz principal. La compañía enfrenta un escenario complicado, marcado por una menor demanda en China y una transición hacia los vehículos eléctricos que avanza a un ritmo más lento de lo esperado.
Estos factores han presionado los resultados de distintos fabricantes de automóviles europeos, particularmente en el segmento de lujo, que durante los últimos años ha realizado fuertes inversiones para desarrollar nuevas tecnologías eléctricas.
Porsche había adquirido una participación de 45 por ciento en Bugatti Rimac y posteriormente mantenía 20.6 por ciento de Rimac Group. La relación entre ambas compañías comenzó con la creación de la empresa conjunta Bugatti Rimac en 2021.
Como parte de la nueva estructura, Mate Rimac, fundador de Rimac, asumirá el cargo de presidente de Bugatti Automobiles. El movimiento forma parte de una reorganización administrativa que acompañará el cambio en la propiedad.
Marko Brkljačić, quien anteriormente se desempeñó como ejecutivo de Rimac Technology, también está previsto para incorporarse a Bugatti como director de operaciones.
Con el cierre de la transacción, Rimac Group tomará el control total de Bugatti Rimac junto con sus nuevos inversionistas. De esta manera, Porsche deja atrás una participación que le permitió involucrarse en uno de los proyectos más ambiciosos de la industria de los hiperdeportivos eléctricos.