Todos los años en estas fechas, el Grupo Chery organiza en su sede en Wuhu el llamado Chery International User Summit (Cumbre Internacional de Usuarios), donde cada una de sus marcas tiene la oportunidad de presentar a prensa, consumidores y socios comerciales de todo el mundo, sus productos y tecnologías presentes y futuros.
Y una de las que aprovechó el evento fue la marca Omoda & Jaecoo, que junto con los ya anunciados Omoda C4, Jaecoo 5 EV y otros, exhibió un conceptual que adelanta sus intenciones de atacar un segmento que se ha puesto de moda en todo el mundo: el de los 4x4 con estilo off-road.
El modelo en cuestión es el Omoda X, un vehículo en el que "la agilidad y la emoción de un deportivo se combinan con la robustez y el espíritu aventurero de un todoterreno", como indica la marca en su comunicación. Y se espera que vaya a producción tan pronto como 2027.

Es un todoterreno grande, de unos 4,6 metros de largo, y que estrena un nuevo lenguaje de diseño más anguloso, agresivo y robusto. Algunos medios indican que se inspira en la estética de algunas franquicias de ciencia ficción tipo Transformers, aunque de eso habrán muchas opciones.
El frontal toma elementos ya vistos en los nuevos vehículos de la marca, como el listón negro que une ambos grupos ópticos y exhibe el nombre de la marca. Pero la firma lumínica es nueva, los faros son más grandes y el parachoques fue diseñado para ofrecer un gran ángulo de ataque.

Y es que el concepto off-road resalta a simple vista, con ruedas de gran tamaño dentro de enormes guadabarros, protecciones plásticas ensanchadas, una altura libre al suelo de 200 mm y una capacidad de vadeo de hasta 700 mm, que son cifras extraoficiales publicadas por algunos medios europeos. Son formas mucho más angulosas y macizas que denotan su aspiración off-road.
Del tipo de construcción nada sabemos, si es un chasis de largueros como los que utiliza Jetour, o un monocasco como el resto de la gama Omoda. Sí se anunció una mecánica híbrida enchufable (PHEV) y tracción en las cuatro ruedas aunque, de nuevo, deberemos esperar un rato para saber de qué se trata.

Puertas adentro vemos un habitáculo más convencional, con un cuadro de instrumentos digital insertado en el tablero, una pantalla multimedia vertical y un volante multifunción achatado por arriba y por abajo. En la consola central, encontramos el botón de encendido como el que vimos en el Omoda C4, y un mando rotatorio para seleccionar los modos de conducción.
Fuera de ello, los acabados se ven de calidad y el diseño es muy cercano a un auto de producción.