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Chery Yaoguang 2035: inteligencia artificial, chips propios y nuevas soluciones de movilidad

La marca asiática busca evolucionar desde la fabricación de automóviles hacia un ecosistema tecnológico con aplicaciones en movilidad autónoma, aeronaves eléctricas, energía, agricultura y robótica. El plan se apoya en el modelo de inteligencia artificial Chery Mind y en chips de desarrollo propio.

Chery Yaoguang 2035: inteligencia artificial, chips propios y nuevas soluciones de movilidad

Chery quiere ampliar su papel en la industria automotriz y proyectarse como una compañía tecnológica global. Esa es la principal lectura que deja la presentación de Yaoguang 2035, su estrategia de largo plazo dada a conocer durante la Conferencia Global de Innovación 2026, celebrada el 20 de octubre en Wuhu, China.

La iniciativa establece una hoja de ruta que va más allá del desarrollo de nuevos modelos y sistemas de propulsión. Su objetivo es aprovechar las capacidades acumuladas en ingeniería automotriz, electrificación y desarrollo de software para crear soluciones aplicables a distintos ámbitos de la actividad económica.

En ese escenario, la inteligencia artificial ocupa una posición central. Chery busca trasladar tecnologías desarrolladas para sus automóviles hacia vehículos autónomos, aeronaves eléctricas, maquinaria agrícola, robots y sistemas de gestión energética, con una estrategia que combina desarrollo propio, integración de hardware y expansión internacional.

Chery estructura Yaoguang 2035 sobre cinco pilares: electrificación durante todo el ciclo de vida, inteligencia coordinada, desarrollo global de sus marcas, integración internacional y un ecosistema tecnológico abierto. La propuesta se articula, además, alrededor de una base tecnológica común y cuatro grandes ámbitos de aplicación, definidos por la firma como libertad de movilidad, energética, alimentaria y para la vida cotidiana.

CheryMind: la inteligencia artificial como base del ecosistema

Uno de los principales anuncios fue CheryMind, un modelo fundacional de inteligencia artificial especializado en el mundo físico. A diferencia de los sistemas centrados principalmente en la generación de texto o la conversación, esta plataforma está concebida para procesar información técnica, comprender entornos y contribuir a la toma de decisiones en aplicaciones concretas.

Según los antecedentes presentados por la compañía, su entrenamiento considera grandes volúmenes de información empresarial y de ingeniería, millones de documentos de investigación y desarrollo, 25 millones de fragmentos de conducción y cinco millones de registros de captura de movimiento de robots.

La tecnología ya se utiliza en procesos internos de Chery, incluidos ámbitos de investigación, desarrollo, producción y control de calidad. La intención es convertirla en una plataforma transversal, capaz de aportar capacidades de inteligencia artificial a diferentes productos y sectores.

Este enfoque representa un cambio relevante respecto de la incorporación de funciones digitales aisladas en los vehículos. La apuesta consiste en desarrollar una base tecnológica que pueda evolucionar junto con los productos y reutilizarse en distintas aplicaciones, reduciendo la necesidad de construir cada solución desde cero.

Para la industria automotriz, esta integración puede tener consecuencias en el desarrollo de sistemas de asistencia a la conducción, la automatización de procesos industriales, la gestión de flotas y la interacción entre los ocupantes y el vehículo.

Chips propios para controlar el hardware y el software

El segundo componente central de Yaoguang 2035 es la familia de chips Ziwei, presentada en tres líneas: C, S y M. En conjunto, buscan cubrir necesidades de procesamiento informático, electrónica de potencia y control de sistemas automotrices.

La serie C está orientada al procesamiento de alto rendimiento. Entre sus productos destaca el C100, un chip de computación central diseñado para aplicaciones de inteligencia artificial en el propio vehículo. De acuerdo con Autohome, su arquitectura permite combinar dos unidades para alcanzar una capacidad de cálculo NPU de 2.400 TOPS. Chery contempla su implementación a partir de 2027 y señala que está desarrollado para cumplir con los requisitos de calidad y seguridad de la industria automotriz.

La serie S, en tanto, se concentra en semiconductores de carburo de silicio (SiC), utilizados en sistemas de electrónica de potencia. El S1500 declara una tensión soportada de hasta 1.500 voltios, una corriente de salida de hasta 1.450 amperios y una eficiencia de conmutación del 99,6 %, según los datos publicados durante el encuentro.

Estas características apuntan a aplicaciones que requieren gestionar grandes cantidades de energía, como las plataformas eléctricas de alta tensión y los sistemas de carga rápida.

La familia M completa la propuesta con chips destinados al control de distintos sistemas del vehículo, incluidos módulos de gestión electrónica, alimentación y accionamiento.

La relevancia de esta estrategia radica en el intento de reducir la dependencia de soluciones externas y controlar una mayor parte de la arquitectura electrónica. Sin embargo, el impacto industrial de estos componentes dependerá de su validación, sus costos, su integración en vehículos de producción y su capacidad para operar a gran escala.

Robotaxis y aeronaves eléctricas: nuevas fronteras de la movilidad

En el ámbito del transporte, Chery presentó su propuesta de robotaxi con arquitectura concebida desde fábrica para operar mediante conducción autónoma. El proyecto busca diferenciarse de los automóviles convencionales adaptados posteriormente, integrando desde el origen los sistemas de percepción, procesamiento, ejecución y gestión de flotas.

La compañía plantea un objetivo ambicioso: alcanzar una flota mundial de 100.000 robotaxis en operación para 2030. Se trata de una meta anunciada por el fabricante, cuyo cumplimiento dependerá del desarrollo tecnológico, las autorizaciones regulatorias y la viabilidad comercial en los distintos mercados.

La movilidad aérea también forma parte de la hoja de ruta. Chery dio a conocer dos aeronaves eléctricas de despegue y aterrizaje vertical, conocidas como eVTOL, que amplían su visión del transporte más allá de las carreteras.

El Q212 es una aeronave de dos plazas con configuración de ala compuesta, para la que se declara una velocidad de hasta 120 km/h y una autonomía de vuelo superior a 60 minutos con carga completa. El J506, por su parte, utiliza una configuración de cinco plazas y rotores basculantes, con una velocidad máxima anunciada de 350 km/h y un alcance superior a 1.000 kilómetros.

Estos proyectos muestran cómo la compañía pretende aprovechar sus conocimientos en electrificación, control electrónico y software en nuevos medios de transporte. De todos modos, las cifras anunciadas corresponden a especificaciones comunicadas por el fabricante y no deben confundirse con una confirmación de disponibilidad comercial o de operación regular.

Recarga ultrarrápida y baterías de estado sólido

La energía es otro de los grandes ejes de Yaoguang 2035. Entre las tecnologías presentadas destaca Xunlong, un sistema de recarga ultrarrápida desarrollado por Chery en colaboración con CATL.

La solución declara una potencia de hasta 1,44 MW y una corriente de 1.500 amperios, con la capacidad de recuperar una autonomía equivalente a 500 kilómetros en cinco minutos. El fabricante también destaca un sistema de refrigeración líquida por inmersión y un cable de carga cuyo peso se sitúa por debajo de los dos kilogramos.

Como ocurre con otras tecnologías de carga de alta potencia, el resultado efectivo dependerá de la compatibilidad del vehículo, la infraestructura y las condiciones de funcionamiento. La cifra de autonomía recuperada es una estimación comunicada por la compañía, no una garantía aplicable a cualquier automóvil o ciclo de homologación.

Chery también presentó avances en baterías de estado sólido. La empresa declaró una densidad energética de 400 Wh/kg para sus celdas y un rango de funcionamiento entre -40 °C y 100 °C. Asimismo, informó que las celdas superaron una prueba en cámara térmica a 200 °C, manteniendo su funcionamiento durante el ensayo descrito. La compañía prevé avanzar con una línea piloto de esta tecnología en 2027. 

Otro proyecto destacado es la tecnología de carga bidireccional V2G, que permite transferir energía desde el vehículo hacia la red eléctrica. Según la planificación divulgada, Chery aspira a contar con 20.000 estaciones V2G a nivel global en 2029, con una primera fase prevista en cuatro ciudades chinas.

Inteligencia aplicada al habitáculo y a otros sectores

La estrategia también contempla innovaciones en chasis y experiencia a bordo. Entre ellas figura una unidad de desplazamiento inteligente que integra motor eléctrico en la rueda, frenado electrónico, dirección independiente en las cuatro ruedas y suspensión activa.

La solución busca ampliar las posibilidades de maniobra, con capacidad declarada para realizar giros sobre su propio eje y desplazamientos laterales. La compañía también presentó una arquitectura eléctrica de 48 voltios y una cabina denominada Lingxi 8D, diseñada para coordinar sistemas de entretenimiento, climatización, percepción y control del vehículo.

Fuera del ámbito automotor, Chery mostró aplicaciones de robótica para servicios públicos, orientación hospitalaria y asistencia doméstica, además de soluciones de inteligencia artificial para maquinaria agrícola. En este último campo, la empresa apunta a automatizar distintas etapas de la actividad, desde la preparación del terreno hasta la cosecha y el transporte.

La lógica detrás de estas iniciativas es reutilizar conocimientos y componentes desarrollados para el automóvil en otros productos que requieren percepción, control, electrificación y toma de decisiones.

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