Lo que hace apenas una década resultaba difícil de imaginar, se hará realidad en Mercedes-Benz para finales de 2027. La marca está ampliando su gama con una rapidez y una intensidad sin precedentes. Ya sea totalmente eléctrico o híbrido, el fabricante alemán ofrece el sistema de propulsión adecuado para satisfacer las necesidades de todos sus clientes a nivel mundial.
La marca crea sus sistemas de propulsión basándose rigurosamente en las necesidades reales de los clientes y en sus escenarios de uso. El objetivo no es ofrecer una solución única para todos, sino proporcionar el sistema de propulsión más adecuado para cada tipo de exigencia. Cada sistema debe ofrecer un equilibrio óptimo: dinamismo y confort. Por ejemplo, quien conduce de forma dinámica en autopista espera, al mismo tiempo, un confort de marcha impecable en entornos urbanos.
¿Cómo es el proceso de desarrollo de cada propulsor de Mercedes-Benz?
El desarrollo de cada sistema de propulsión comienza con un análisis detallado del comportamiento real de los clientes. Los ciclos de conducción, los patrones de aceleración, el manejo del pedal del acelerador, el uso con remolque o el arranque en pendiente se traducen en objetivos de desarrollo concretos.
A partir de ellos, se define el concepto de propulsión idóneo mediante simulaciones informáticas: se evalúan virtualmente innumerables combinaciones de potencia, par motor, relaciones de transmisión y estrategias de control, incluso antes de fabricar un solo componente.
Posteriormente, este comportamiento se somete a pruebas en bancos de ensayo bajo condiciones reales de carga y temperatura; por ejemplo, analizando cómo se desarrolla el par motor o cómo varía la potencia ante el calor. Solo después de esta fase se realizan las pruebas en el vehículo. De este modo, se garantiza que un Mercedes-Benz funcione de la mejor manera posible bajo cualquier circunstancia.
El tren de rodaje, los frenos y la dirección se desarrollan como un sistema integral, perfectamente adaptado a cada vehículo y a su sistema de propulsión.
¿Cuál será el resultado tangible?
Los ingenieros de la firma germana presentaron una evolución del motor de gasolina de 1,5 litros M 252, introducido el año pasado, con la adición del nuevo M252 LS cuenta con una potencia de 170 kW + 23 kW que representa el último motor de cuatro cilindros en la gama compacta de Mercedes-Benz.
Al mismo tiempo, es el primer propulsor de la marca que incorpora un turbocompresor de gases de escape eléctrico con una potencia de 5 kW, alimentado por un sistema de 48 voltios. Este innovador sistema deriva de la tecnología desarrollada y utilizada con gran éxito durante años por el equipo Mercedes-AMG Petronas de Fórmula 1, con la que han conquistado ocho títulos mundiales.
Este nuevo tipo de sobrealimentación permite una respuesta instantánea, lo que se traduce en una experiencia de conducción aún más dinámica y, simultáneamente, en una reducción del consumo. El M252 LS, que impulsa al GLB 250, sustituye al motor tope de gama (M 260) de la generación anterior del SUV, logrando una reducción de las emisiones de CO₂ del 17 %. El sistema es capaz de transformar la energía del flujo de gases de escape en energía eléctrica. Además, la incorporación de dos ejes de equilibrado tipo Lanchester minimiza las vibraciones, garantizando un funcionamiento más confortable.