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Test drive: MINI Cooper S 2019

La actualización del icónico modelo de la marca se ofrece con un atractivo paquete estético JCW, añadiendo look a un diseño que de por sí es muy convincente.

Test drive: MINI Cooper S 2019

La moda de dotar de una estética súper deportiva a modelos más accesibles que conociéramos en BMW y Mercedes-Benz se extiende ahora a MINI.

Tras lanzar a mediados de año la actualización de mitad de vida de los modelos Cooper y Cooper S, la marca ofrece ahora un paquete deportivo John Cooper Works con toda la estética del modelo tope de gama, pero a precios menos escandalosos.

Este paquete Sport Pack JCW está disponible para los modelos de tres puertas en versiones Cooper ($17.990.000) y Cooper S con caja automática ($20.990.000), esta última nuestra unidad de pruebas, que queda bien ubicado por encima del Cooper S Pepper mecánico ($19.890.000), pero por debajo del Cooper S Pepper automático ($22.690.000), ambos con más equipamiento.

Es decir, asoma como una buena alternativa para quienes quieren el motor de dos litros, la caja automática, pero no quieres estirarse demasiado en precio.

El Sport Pack JCW incluye llantas de diseño específico de 17”, spoiler trasero, un kit aerodinámico que incluye splitter, deflectores y faldones deportivos, entre otros. A eso suma luces delanteras Full LED, techo y carcazas de los espejos en color negro. Buen diseño.

Lo nuevo del MINI

Esta actualización de la tercera generación alcanza por ahora a los MINI 3, 5 y Cabrio, siendo presentada en Chile a mediados de año. Comprende una serie de mejoras estéticas exteriores e interiores, pero la plataforma y mecánicas siguen siendo las mismas.

Lo más llamativo son el nuevo look de las luces delanteras, con un contorno circular LED que hace las veces de luz diurna y señalizador, mientras que las traseras muestran un diseño interior basado en la Union Jack de Gran Bretaña. Asimismo, se ofrece con un paquete de piezas en negro en lugar de cromados, salida de escape doble y tomas de aire en el capó.

En el habitáculo se mantiene el aire deportivo de los MINI de tercera generación, con la circunferencia como forma geométrica favorita, y los elementos tradicionales de la marca: el panel central con la pantalla en su interior, la botonera inspirada en la aviación, los marcadores principales pequeños y con display digital, la palanca de cambios corta y el volante deportivo, entre otros.

Los asientos son espectaculares, muy deportivos, con mucho agarre lateral, pero no por eso cómodos para uso constante. No realicé ningún viaje largo, pero no tendríamos problema en adaptarnos a su estrechez.

El volante es pequeño e incluye todos los mandos necesarios para manejar los diferentes sistemas. Y como estamos en un modelo con caja automática, hay paddle shift instalados detrás.Hay mejoras menores en el diseño, algún nuevo compartimento para dejar cosas, luces de cortesía y, en general, una mejor calidad percibida en materiales y acabados, algo donde MINI no siempre satisfizo a todos.

El espacio, por supuesto, sigue siendo insuficiente como para trasladar con comodidad a cuatro personas, pero si se elige un MINI 3 y sus reducidas medidas (3,85 metros de largo, 1,73 metros de ancho, 1,41 metros de alto), es difícil que esto de la habitabilidad sea un tema.

La posición de manejo es baja, muy pegada al piso y eso nos sigue encantando, pero atrás es espacio genera un nivel de claustrofobia que sólo los niños son capaces de soportar. Ahí hay anclajes isofix, pero vemos difícil que una silla de tamaño medio/grande quede cómoda.

Da igual, es un MINI.

El Cooper S

Sigue siendo la versión a comprar en caso de elegir un MINBI, por su gran relación confort/prestaciones extraordinarias. Un Cooper se siente algo justo para quienes gustan de acelerar a fondo, el John Cooper Works es insufrible en nuestras calles.

El Cooper S monta el mismo motor de cuatro cilindros y dos litros, con turbo de doble entrada (TwinPower, como lo llama BMW), que debutara con la tercera generación y que eroga 192 Hp y 280 Nm de par máximo, que se alcanza apenas a las 1.250.

Esta versión con paquete JCW está asociado a una caja automática Steptronic de doble embrague y siete velocidades, que envía el par al eje delantero, ofreciendo una deportividad impresionante por la velocidad con que encaja los cambios y lo rápido que eleva el régimen del motor.

Pese a tener sólo 192 Hp, la relación peso/potencia es lo que marca una gran diferencia con este auto, ya que con sólo 1.295 kilos, ofrece 6,7 kilos por caballos de fuerza. Esto permite que acelere muy rápidamente (0 a 100 km/h en 6,7 segundos) y alcance muy buenos 235 km/h de velocidad máxima.

La simetría con que actúan caja y motor es impresionante. Ni siquiera hay que accionar realmente el cambio antes de sentir que la caja interpretó lo que queremos hacer, y nos recorta un cambio si empezamos a acelerar, o no pasa la marcha si siente que vamos al relajo.

El par máximo está tan bajo en el tacómetro, que la caja privilegia el paso de las marchas apresurado los cambios bajos para posicionarnos en torno a las 2.000 rpm, con pleno par disponible y un régimen realmente holgado a 120 km/h.

Ojo, la respuesta del motor es brutal incluso en modo de manejo Green, el que supuestamente está pensado para el ahorro. Ni hablar del modo deportivo, donde el cambio se queda pegado hasta casi el corte. Un lujo en un auto del día a día.

El paquete Sport Pack JCW incluye una suspensión más deportiva que la habitual, sin llevarla al extremo de lo que ocurre con el John Cooper normal. Es más firme, copia increíblemente bien, pero no golpea en cada unión de asfalto ni vibra de manera endemoniada, y eso se agradece.

El denominado “kart feeling” está ahí, presente desde que salimos desde cero hasta que paramos nuevamente. No sólo por esta posición de manejo baja, sino especialmente por sus reacciones y el comportamiento, realmente neutro, muy fiel a lo que quiere el conductor, y tan aplomado como si se trata de un tren sobre rieles.

Un detalle no menor en estos MINI es su tacto de dirección, impresionantemente directo, muy rápido de reacciones y con una transmisión perfecta de lo que ocurre bajo las ruedas. Quizás demasiado perfecta, al punto que sentimos en las manos cualquier bache que pase bajo los cauchos.

¿Consumo? Muy bueno considerando que uno anda con acelerador a fondo mucho rato: 12,2 km/litro en nuestro recorrido típico de ciudad, con tanto tacto como autopistas urbanas. Bueno. Son 192 Hp, a no olvidar.

Eso sí, hay cosas que cuesta entender en MINI, porque te ponen en las manos un auto fantástico, y por el otro, te limitan el equipamiento.

Por ejemplo, los asientos no tienen memoria, no tiene cámara de retroceso (sí una especie de diagrama que no reemplaza la imagen).

Conclusión

Auto fantástico el MINI Cooper S, por su diseño, su andar, por las sensaciones que produce. El paquete Sport JCW es recomenrable sólo para quienes buscan una estética más agresiva, pero, la verdad, tampoco lo necesita.

Lo mejor sigue siendo su dinámica conductiva, la relación peso/potencia, el aplomo y agarre en curvas y la dirección con su tacto exquisito.

Ya no es tan duro en las calles, pero sigue estando lejos del confort que mucha gente busca en auto.

Y bueno, vale 20 millones de pesos, un poco más, y eso no es poco dinero para 

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