Automovilismo

Colin McRae, a 25 años de su histórico campeonato con Subaru en 1995

El escocés se transformó en el primer campeón británico del WRC y, además, el campeón más joven de la historia. Su exuberante estilo y el performance del Subaru Impreza lo transformaron en un ícono del rally hasta el día de hoy.

Colin McRae, a 25 años de su histórico campeonato con Subaru en 1995

Hace 25 años, un 22 de noviembre como hoy, se forjaría la leyenda de uno de los pilotos más famosos del WRC. Reconocido por su estilo de manejo exuberante y por ser un maestro en la gravilla y terracería, Colin McRae, el escocés de 27 años, se transformaría en el primer campeón británico del WRC y, además, en el más joven hasta el día de hoy.

Tristemente, tras un lamentable accidente en helicóptero, McRae no está hoy junto a nosotros para poder celebrar este importante hito.

Gracias al talento de McRae, Subaru fue tres veces campeón de constructores en el WRC. Y créanme, hoy es difícil pensar en una combinación más icónica: un auto azul con llantas doradas, de una marca poco tradicional, con un motor poco convencional, que sonaba como ningún otro gracias a su motor bóxer y su múltiple de escape asimétrico, llevado al máximo con el vistoso pilotaje del escocés.

El Subaru Impreza, con el Lancia Delta, el Mini Cooper y el Audi Quattro, son de los autos de rally más reconocibles en la historia.

Así como Ayrton Senna o Michael Schumacher en la Fórmula Uno, muchos soñamos con emular a Colin McRae en el WRC, especialmente si creciste en los '90. Cada generación tuvo sus ídolos, sobre todo si eras un fanático de los autos y un seguidor del mundo del motorsport. Yo apenas tenía cinco años y costaba muchísimo encontrar revistas de autos, pero aun siendo muy chico, seguí el mundial con los reportes de la revistas españolas Top Auto y Automóvil. Sí, también soy un fan absoluto de McRae y del Subaru Impreza y no por nada terminé comprándome uno hace unos años atrás.

El campeonato de 1995

El Grupo A estaba en su peak, pero aun así, la FIA quería controlar el performance de los autos en competencia. Los sustos y terrores de los brutales autos del Grupo B seguían penando a la disciplina, mucho menos segura que hoy en día. El público se agolpaba masivamente en distintos tramos. Los autos se abrían paso casi como si fuese Moisés partiendo las aguas en una de esas trilladas películas de Semana Santa.

Entonces, lo primero fue achicar el restrictor del turbo a 34 mm y prohibir los neumáticos completamente "slicks" para los tramos de asfalto. También se modificaron algunas reglas en el campeonato, lo que obligaba a que todos los equipos "oficiales" tuvieran que inscribirse de manera obligatoria en las ocho fechas del mundial. También se cambió el sistema de puntuación para que solo los mejores dos autos de cada equipo fueran válidos.

El auto

El Subaru Impreza 555 preparado por Prodrive desarrollaba 300 Hp a las 5.500 RPM y 440 Nm de torque a las 4.000 RPM. Equipaba una transmisión de seis velocidades, un sistema 4WD con un diferencial delantero electrónico y, para ese año, se había modificado la gestión electrónica y la compresión, entre otros elementos mecánicos, cosa de así poder suplir la perdida de potencia sufrida por el restrictor. Además, se incorporó un sistema "anti lag" que permitía mantener el turbo con presión, considerando que el mismo restrictor hacia que el turbo demorara más en cargar, significando una desventaja en respuesta mecánica. Subaru era el único equipo oficial de ese año en equipar neumáticos Pirelli, el resto llevaba Michelin.

Luis Moya, Derek Ringer, Colin McRae y Carlos Sainz. Copilotos y pilotos.

La formación del 555 Subaru World Rally Team

En las ocho fechas del campeonato, Subaru tuvo como principales pilotos a Colin McRae (4) y al "Matador" Carlos Sainz (5), que por entonces ya había sido bicampeón. El tercer auto de Subaru (6) quedó relegado para una interesante nómina de pilotos que se fueron alternando según las distintas fechas. Para Monte Carlo, Córcega y Catalunya fue el italiano especialista en asfalto Piero Liatti, mientras que para Portugal y Gales fue Richard Burns. El neozelandés Peter "Possum" Bourne, ya un experimentado piloto de Subaru en el Grupo N, se quedaría con las fechas de Australia y Nueva Zelanda. El sueco Mats Jonsson solo competiría en su país natal. Culpa de un accidente en bicicleta, Sainz se perdió la fecha de Nueva Zelanda, siendo reemplazado por Richard Burns en un cuarto auto (14).

Es llamativo considerar que Liatti y Burns terminaron siendo pilotos oficiales para Subaru. De hecho, Richard Burns logró ser el segundo campeón británico del WRC, también con Subaru, el año 2001.

La contienda durante las primeras seis fechas

  • Monte Carlo: No fue una buena fecha para McRae, quien se despistó dos veces; la segunda fue definitiva. Sainz ganó esa fecha mientras que Liatti, quien se había salido en una de las etapas, alcanzó el octavo lugar.
  • Suecia: Un desastre para Subaru. Ninguno de los autos terminó, culpa de unas válvulas que permiten liberar la presión de aceite, las cuales se atoraron. Mitsubishi logró el 1-2 con Kenneth Ericsson y Tommi Makinen, ambos a bordo de un Lancer Evolution II.
  • Portugal: Subaru se pone al dia y aprieta a Mitsubishi. Sainz nuevamente vuelve a ganar, mientras que McRae finaliza tercero. Richard Burns también queda en el Top 10 con un séptimo puesto.
  • Córcega: Ninguno de los pilotos se halló cómodo en el trazado francés. Sin embargo, lograron mantenerse en el Top 10: Sainz cuarto, McRae quinto y Liatti sexto. La fecha quedó para los locales, con Didier Auriol (Toyota Celica GT-Four ST205) en el primer lugar y François Delecour (Ford Escort RS Cosworth) en segundo lugar.
  • Nueva Zelanda: Con Sainz lesionado del hombro sin competir, fue el momento de Colin para brillar, sobre todo en un rally que se le da muy bien. McRae terminó primero, seguido por Auriol y Juha "KKK" Kankkunen, ambos con Toyota. "Possum" Bourne terminó séptimo y Burns se retiró.
  • Australia: Hubo drama para Subaru, con Sainz perforando su radiador y con Bourne en un accidente. McRae salió a salvar el honor de Subaru en un excelente segundo lugar, entre medio del Lancer de Erikkson y el Celica de Kankkunen.

El auto de la discordia, el Toyota Celica GT-Four (ST205)

Catalunya al rojo

Esta fecha será por lejos una de las más recordadas de la temporada por dos hitos muy importantes.

Primero, se descubrió la trampa de Toyota en el turbo del Celica. Los restrictores eran revisados con mucho detalle en todas las fechas, pero aquí un comisario descubrió una delgada fractura que le hizo sospechar. El famoso restrictor de 34 mm ocultaba un mecanismo muy discreto, el cual solo funcionaba cuando estaba instalado. Gracias a unas golillas cónicas, por su ángulo, estas permitían desplazar el restrictor dentro de la manga de goma de la admisión cuando estaba apretada al turbo, abriendo un "pasaje" intermedio entre el restrictor y la brida, que alimentaba más aire de lo que permitía el diámetro de 34 mm. Así, el Celica GT-Four ganaba casi 50 Hp extra.

Hasta el día de hoy, este truco es conocido como una de las trampas mejor logradas en la historia mundial del automovilismo, pero significó que Toyota quedaba inmediatamente descalificado del WRC y vetados de la temporada siguiente. Sus pilotos, quienes eran candidatos a quedarse con el campeonato, fueron todos descalificados y sus puntos, eliminados, despejando el camino para Subaru.

Sainz, ante sus fieles.

Lo segundo, fueron las ordenes que impuso el equipo 555 sobre McRae, que querían que Sainz estuviera en la punta, a pesar de que McRae tenía todo para ganar. Si bien Subaru salió con la excusa de que era para consolidar a Sainz en el campeonato, aparte de asegurar sin incidentes el campeonato de constructores (importante para Subaru), finalmente se supo que fue también para tratar de convencer al español que se mantuviera en Subaru el próximo año. Nada como regalarle un triunfo en su casa.

Como son las cosas, McRae no estaba para nada contento y eso le trajo problemas, no solo con Subaru, sino que también con Sainz. Irónicamente, el español había estado en conversaciones para irse a Toyota, pero se quedó sin auto cuando los descalificaron por tramposos.

Los más felices eran los de Subaru, quienes lograron el 1-2-3, con Sainz, McRae y Liatti en el podio. 

El RAC: ante la duda, a fondo

Colin y Carlos llegaron empatados en la punta a la última fecha del campeonato, el Rally de Gran Bretaña en Gales. Ante la posibilidad de que Colin fuese campeón, los hinchas llegaron en masa con banderas y gritos. La garra alentaba a su favorito y por supuesto que fue algo desalentador para el "Matador".

Si Subaru hubiese impuesto ordenes de equipo en el RAC, doy firmado que McRae se las mandaba a guardar ahí donde no da el sol.

Con Mitsubishi aun amenazando el campeonato, Subaru tenía que hacer una buena actuación. Y no la tuvieron fácil en las primeras etapas, pero con el primer abandono de Makinen y luego el de Eriksson hacia la mitad de la fecha, se ordenó todo para Subaru y McRae, que incluso había tenido muchos problemas y daños en las primeras etapas. Finalmente, fue la velocidad, la pasión y la experiencia del escoces en su propio territorio, el que le permitió ponerse 36 segundos por delante de Carlos Sainz, ganándolo todo.

Lo mejor fue que Subaru nuevamente repitió el 1-2-3, con McRae, Sainz y Richard Burns en el podio.

El resto es historia

Subaru ganó con 350 puntos el campeonato de constructores. Repetirían la hazaña en 1996 y 1997. Sin embargo, McRae, muy protagonista de todas estos campeonatos, tendría que conformarse con el segundo lugar en ambos años siguientes, culpa de Tommi Makinen.

Durante las celebraciones de este hito, el WRC junto a la FIA han presentado un breve documental de 26 minutos disponible para los suscritos a WRC+, donde no solo vemos al padre de Colin, Jimmy McRae, ponerse al volante del mítico Impreza 555 de su hijo, sino que también la primera aparición de Hollie McRae, su única hija, quien recuerda a su padre con mucho cariño y sencillez, señalando que en la casa era simplemente su "papá" y no una superestrella del motorsport.

Este año también se abrió un grupo de Facebook llamado McRae 25, donde muchas personas están compartiendo imágenes y recuerdos de Colin. En el grupo también está participando STI y Prodrive, revelando fotos inéditas del campeonato de 1995.

Incluso, durante este año, una de las celebridades del mundo del periodismo motor, Chris Harris, también declarado fanático de McRae, cumplió el sueño de poder correr en el auto de su ídolo, en un reportaje para Top Gear.

Kuze y McRae (del grupo McRae 25 en Facebook)

Ryuichiro Kuze, en ese entonces, el mismísimo presidente de STI (Subaru Tecnica International) estuvo presente en aquella final de campeonato donde Colin McRae subió a celebrar (incluyendo a un gaitero escoces como escolta) y se mostró realmente feliz con lo logrado y en especial con la evolución que tuvo el Impreza desde que reemplazó en las competencias al Legacy.

En algunas entrevistas señaló: "Ganar una vez, no es suficiente. Tenemos que ganar nuevamente para alcanzar el status de otras marcas legendarias. Queremos que nuestros clientes conduzcan sus Subaru con orgullo".

Y quizás es feo que lo diga, porque uno como periodista no debe abanderarse por nada. Pero en mi vida personal, el mío lo conduzco completamente orgulloso.

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