Hay autos de Fórmula 1 importantes, y luego están los que cambian el rumbo del deporte. El Benetton B192 chasis 05, el mismo con el que Michael Schumacher logró su primera victoria en Fórmula 1, pertenece claramente al segundo grupo.
Ahora, por primera vez en su historia, este monoplaza sale a subasta con una estimación superior a 8,5 millones de euros.

El escenario que lo convirtió en leyenda fue Spa-Francorchamps, en el Gran Premio de Bélgica de 1992. Bajo condiciones cambiantes, con lluvia intermitente y decisiones estratégicas tomadas en décimas de segundo, Schumacher ejecutó una de las maniobras más recordadas de su carrera: cambiar a neumáticos lisos antes que nadie y controlar la carrera hasta la bandera a cuadros. Fue su primera victoria en F1 y el inicio de un conteo que terminaría en 91 triunfos, siete campeonatos y una redefinición del profesionalismo en la categoría.

Pero el B192-05 no es solo importante por ese día. Fue utilizado exclusivamente por Schumacher en cinco Grandes Premios de la temporada 1992, incluyendo un segundo lugar en Canadá y actuaciones que confirmaron que Benetton ya no era un actor secundario. Diseñado por Rory Byrne, este auto representa el principio del enfoque de “evolución, no revolución” que llevaría al equipo a los títulos de 1994 y 1995 junto a Ross Brawn y el propio Schumacher.

Hay otro detalle que eleva aún más su valor histórico: el B192 fue el último auto de Fórmula 1 con transmisión manual en ganar una carrera, cerrando definitivamente una era técnica antes de la llegada de las cajas semiautomáticas por levas.
Tras su retiro, el chasis permaneció en manos de Benetton y, posteriormente, en la colección de Renault, fue restaurado a condición operativa y conservado lejos del mercado público. Hasta ahora.

Este no es simplemente un auto de colección. Es el punto exacto donde talento, ingeniería y oportunidad se alinearon. El momento en el que comenzó la era Schumacher. Y eso, en la Fórmula 1, no tiene reemplazo.