El BMW Serie 2 Gran Coupé M235 xDrive llegó a Chile en 2025 como versión tope de gama de la nueva generación de la Serie 2 Gran Coupé. En la práctica, es un deportivo compacto con cuatro puertas, tracción total y más de 300 caballos, pero con un precio que lo aleja de entusiastas poco convencidos: unos 70 millones de pesos por un Serie 2 que no es un M2.
El Serie 2 Gran Coupé es la respuesta de BMW a los sedanes compactos de Audi y Mercedes-Benz, pero sobre la plataforma UKL de tracción delantera, la misma que usa el Serie 1 y el Mini Countryman, lo que le da proporciones menos “clásicas” que un Serie 3, con un frontal más abultado y un eje delantero que ocupa más espacio.
Mide en torno a 4,54 metros de largo, 1,80 de ancho y apenas 1,44 de alto, con 2,67 metros entre ejes, dimensiones semejantes a un Serie 3 de un par de generaciones atrás, pero con una silueta claramente coupé gracias a un techo muy tendido y una zaga corta.

Como buen modelo M Performance, la estética se refuerza con el paquete M Sport, que incluye llantas aro 19 con neumáticos de alto desempeño (GoodYear Eagle F1 en el auto probado), faldones en negros brillante, difusores delantero y trasero más agresivos, spoiler sobre la tapa del maletero y cuatro salidas de escape (dos por lado), más los detalles típicos M como los espejos aerodinámicos y las pinzas de freno pintadas.
La firma luminosa recurre a ópticos LED estilizados y tomas de aire grandes, mientras que atrás el diseño de los focos replica lo visto en otros BMW compactos, con la ya clásica curva Hofmeister reinterpretada para integrar el número de la serie en el marco de la ventanilla. Algo que ya hemos visto en todos los últimos lanzamientos de BMW.
BMW M235 xDrive: interior, habitabilidad y equipamiento

Por dentro, el M235 se alinea con la última hornada de BMW: doble pantalla de 10,25 pulgadas bajo un mismo cristal curvado, con el sistema operativo BMW 9, gráficos de excelente definición y respuesta rapidísima.
El problema es que, en esta generación, desaparece el mando iDrive físico y muchas funciones pasan a depender de la pantalla táctil, con el consiguiente doble efecto: suciedad constante sobre el display y mayor distracción al operar las funciones mientras se conduce.
Los asientos delanteros son butacas M con tapizado en Alcantara y costuras con los colores rojo, azul y celeste de la división deportiva, con ajuste eléctrico y memoria, que combinan un agarre muy bueno con una comodidad para el día a día que es poco habitual en este tipo de butacas, que suelen sentirse duras en viajes largos.

El puesto de manejo es muy deportivo, bajo y extendido, con una puerta también baja lo que complica aun poco el acceso al interior, y un techo de 1,44 m que obliga a contorsionarse para entrar y salir. Sin embargo, la posición se puede afinar con precisión, pese a que el volante sólo ajusta de manera manual, un detalle que desentona en un auto de este nivel de precio.
En materiales, el ambiente mezcla un diseño claramente deportivo (pedalera de aluminio, logos M por todas partes, iluminación ambiental configurable por modo) con la presencia de más plásticos duros de lo que uno esperaría en un modelo cercano a los 70 millones de pesos, especialmente en la zona alta del tablero y puertas, que se sienten correctos pero no especialmente refinados.
El techo panorámico, el sistema de audio Harman Kardon y un completo paquete de asistencias (frenado autónomo, mantenimiento y cambio de carril, monitoreo de punto ciego, control de crucero, entre otros) ayudan a sostener la percepción de producto tecnológico y moderno.

En las plazas traseras, el compromiso del diseño se nota bastante: el acceso es estrecho por la baja altura general del auto y, aunque el espacio para rodillas es correcto gracias a los 2,67 metros entre ejes, la cota de cabeza es limitada; alguien sobre 1,80 metros irá muy cerca del techo y un pasajero de 1,85 m probablemente viaje con la cabeza apoyada en el revestimiento.
El asiento central es prácticamente decorativo por el túnel de transmisión alto y el apoyabrazos duro, así es que, en la práctica, es un auto cómodo para cuatro personas, siempre que las dos traseras no sean muy altas.
El maletero ofrece unos 430 litros, con boca amplia y piso rígido, lo que lo hace funcional para uso familiar ligero o de fin de semana; como es habitual en BMW, no hay neumático de repuesto ni runflat, sólo kit antipinchazo, algo que obliga a cuidar especialmente estos neumáticos de perfil bajo.
BMW M235 xDrive: mecánica y prestaciones

El corazón del M235 xDrive Gran Coupé es un cuatro cilindros 2.0 litros TwinPower Turbo de la familia B48, montado en posición transversal, que para Chile se declara en torno a 317 caballos y 400 Nm de torque, un incremento cercano al 5% respecto de la generación anterior.
Es un motor con una entrega muy llena a lo largo del tacómetro, típico de BMW. La curva de torque se mantiene alta y constante, lo que se traduce en aceleraciones contundentes en cualquier marcha, con un 0-100 km/h en torno a 4,8–4,9 segundos y una velocidad máxima limitada a 250 km/h.
La gran novedad de esta actualización está en la caja: abandona el convertidor de par de ocho velocidades y adopta una transmisión de doble embrague de siete marchas, con levas detrás del volante y un modo “boost” en la leva izquierda para respuestas más inmediatas.

En conducción rápida, especialmente en modo Sport, la caja es muy rápida y se alinea con lo que uno espera de una buena "doble embrague", con cambios casi instantáneos y un trabajo muy coordinado con el motor; sin embargo, a baja velocidad y al iniciar la marcha puede mostrarse algo torpe, con dudas sobre qué relación elegir y una respuesta menos suave de la esperada.
La tracción integral xDrive, en este caso sobre una arquitectura originalmente delantera, privilegia el eje frontal pero es capaz de enviar par al tren trasero con rapidez, lo que se traduce en muchísima tracción al salir fuerte de curvas cerradas o sobre asfaltos de adherencia limitada.

En la práctica, es un auto que sale disparado con muy pocas pérdidas de agarre siempre que el piloto dosifique el acelerador, con una ligera tendencia al subviraje si se acelera demasiado pronto en la salida de la curva, pero fácilmente corregible modulando la carga sobre el pedal.
En consumo, el M235 xDrive declara en Chile 9,9 km/l en ciudad, 15,6 km/l en carretera y 12,8 km/l mixto; en uso real, manejado con alegría y alternando ciudad y autopista, es posible moverse en torno a los 10 km/l, una cifra muy respetable para un sedán compacto de más de 300 caballos y tracción total.
BMW M235 xDrive: comportamiento dinámico

Si algo se le criticaba a la primera generación del Serie 2 Gran Coupé M Performance era la dureza de suspensión, muy enfocada en la pista y poco compatible con calles llenas de baches, lomos de toro y asfaltos parchados como las nuestras.
En esta nueva iteración, BMW intervino la puesta a punto e incorporó suspensión adaptativa M, logrando un equilibrio mucho mejor entre control de carrocería y confort.
Es cierto, sigue siendo un auto de tacto seco, que transmite claramente lo que ocurre bajo las ruedas, pero ya no golpea ni hace sufrir al conductor cada vez que aparece un lomo de toro o un bache de aquellos que abundan en nuestras calles.

En modo Sport, el M235 se vuelve muy reactivo, con una respuesta de acelerador nerviosa y una caja siempre lista para bajar uno o dos cambios, lo que en ciudad puede resultar un poco agotador por lo “saltón” que se vuelve frente a cada pisada del acelerador. El modo Efficient, en cambio, sorprende por lo utilizable que es: suaviza la gestión del motor y la caja, pero sin volverlo flojo; sigue habiendo mucha fuerza disponible cuando se le requiere, y de paso ayuda a contener los consumos.
La dirección, en línea con prácticamente todos los BMW, ofrece un tacto muy preciso, con buena rapidez de giro y un peso adecuado, aunque sin la retroalimentación de un BMW de tracción trasera clásico. Aún así, gracias a estos neumáticos y a la suspensión adaptativa, el auto se apoya plano y permite manejar con mucha confianza, aunque el perfil tan bajo obliga a ser cuidadoso con las cunetas y hoyos profundos.
BMW M235 xDrive: conclusiones

El BMW Serie 2 Gran Coupé M235 xDrive es un sedán compacto de enfoque claramente deportivo, que combina el formato práctico de cuatro puertas, un buen maletero y una calidad de rodadura mucho más amable que antes, con un motor brillante, una caja doble embrague muy rápida y un chasis sobresaliente.
Es un auto para quien quiere algo más que un “simple” 218 Gran Coupé, con el que comparte base y espíritu, pero que aquí escala en prestaciones y sensaciones de manejo hasta ponerse a la altura de lo que uno espera de un verdadero BMW M, aun sin llegar al nivel radical de un M2.
El problema es el precio: con un valor en torno a 70 millones de pesos, queda peligrosamente cerca de opciones como un 340 xDrive o un M440 Gran Coupé, que ofrecen más espacio y la arquitectura de tracción trasera que muchos puristas valoran. Al mismo tiempo, por debajo de los 50 millones ya existe el 218 Gran Coupé, que sin el paquete mecánico y estético M, ofrece una experiencia de manejo muy BMW y una propuesta más razonable para quien no necesita los 300 caballos ni el look musculoso del M235.
En todo caso, el M235 xDrive Gran Coupé es un auto brillante para disfrutar cada kilómetro, tanto en el día a día como en una buena carretera de curvas, un sedán compacto que se siente como un GTI premium, y que en esta segunda generación, logra ser tan usable como rápido.
Test drive BMW M235 xDrive