AC Schnitzer en Alemania es sinónimo de un BMW o MINI de alto rendimiento desde finales de los años ´80. Sin embargo, la firma que forma parte del conglomerado KOHL Group se apresta a bajar la cortina, en parte debido a que los números azules resultan esquivos, además de una serie de otros factores que le están jugando en contra: los aumentos de costos de desarrollo, proveedores impredecibles en sus flujos de abastecimiento, aumento de aranceles en mercados globales, además del sistema regulatorio alemán, han confabulado en contra de la permanencia del negocio de este preparador.
La compañía, fue fundada en 1987 por Willi Kohl y Herbert Schnitzer, compitió con un M3 E30 en la época dorada del DTM y se labró una reputación tan sólida que incluso vendía sus piezas a través de concesionarios BMW autorizados.

Otro elemento que hay que poner en la balanza, es que durante estas últimas cuatro décadas, el mundo y las preferencias de los consumidores (nuevas generaciones) están cambiando, por cuanto la empresa afirma que no ha podido atraer a los jóvenes entusiastas como era antes.
También la electrificación del mercado lleva una vela en este entierro, por cuanto a medida que los motores a combustión van desapareciendo, también se va extinguiendo el atractivo de empresas como está, que aunque han modificado modelos como el i5, nunca será lo mismo como el oir el rugido de un auténtico motor V8.

AC Schnitzer seguirá vendiendo sus piezas durante todo lo que resta de este 2026, mientras que mantendrá vigentes sus garantías después de esa fecha.