El año 2006 yo estaba en cuarto medio, por salir del colegio y enfrentándome al dilema de si estudiar Ingeniería en Sonido o Comunicación Audiovisual. Aun así, con 17 años, en esa época en la que todos nos creíamos maduros y responsables, recuerdo con mucho cariño la primera vez que vi Cars. Y es que para varios, parecía algo muy infantil, pero como sucede con todas las películas de Pixar, está muy lejos de serlo. Además, era el primer referente animado relacionado con autos en mucho tiempo.

El villano, el popular novato y la leyenda.
Y esto lo digo porque sé que muchos crecieron viendo a Miguel Valiente, a Capeta, los Transformers, Meteoro o Los Autos Locos. Además, los autos siempre fueron, de alguna manera, importantes en la cultura pop: ¿Qué hubiese sido del Dr. Emmett Brown sin el Delorean? ¿De Batman sin el Batimovil? ¿De Baywatch sin la Ford Ranger Splash? ¿De Pedro Picapiedra sin el Troncomovil? ¿De James Bond sin un Aston Martin? Incluso Snoopy sabia manejar una "Citroneta". Desde Herbie o KITT hasta Mario en sus karts o Initial D, los autos han estado ahí siendo protagonistas de las mejores historias.
Pero fuera de películas reales como Bullit, Ronin, The Italian Job, Mad Max, Gone In 60 Seconds o la eterna saga de Rápidos y Furiosos, parecía que se estaba dejando de lado a los más pequeños para que se volvieran a entusiasmar con el mundo de los autos y no solo con historias heroicas como las del Rayo McQueen, sino que también aprender implícitamente importantes valores y enseñanzas, así como hitos culturales.

Mia y Tia, las "groupies" del Rayo McQueen. Por supuesto: Mia y Tia es la separación de "Miata", puesto que las gemelas son dos Mazda Miata. Cars no solo fue de valores o emoción: también puso su cuota de cultura motor con detalles como estos.
Estoy seguro que muchos niños comenzaron a valorar la experiencia de los "más viejos" cuando el Hudson Hornet le enseñaba a derrapar a McQueen en un ovalo de tierra. O como Mate lucia con orgullo su oxido y le daba una esperanza a todos los niños que se sentían raros por su personalidad bondadosa pero chispeante. Sally le enseñaba a las niñas a empoderarse y que aunque fuera un Porsche, podía emprender donde quisiera, siendo fiscal y emprendedora.
La primera película está llena de importantes momentos, como cuando el Rayo McQueen tiene que reasfaltar la calle principal de Radiador Springs y es castigado por hacerlo mal. O cuando decide salvar al "Rey" Strip Weathers en lugar de ganarle a Chick Hicks la Copa Pistón, ganándose el respeto de todos. Y lo más importante, que es el relato de como un pueblo quedó en el olvido por el avance de la infraestructura vial, una historia que muchos pueblos en el mundo pueden contar, conforme fueron avanzando las autopistas interregionales.

La relevancia de Cars fue tal que importantes leyendas del mundo motor fueron representados en las películas. En Cars 2, Jeff Gordon (como Jeff Gorvette) y Lewis Hamilton (como un McLaren) hicieron sus cameos compitiendo lado a lado con el Rayo McQueen.
Pero detrás de todo esto también hay una lectura importante, que tiene que ver con el valor del pasado. De como la velocidad que imprime cada generación al ritmo del mundo, hace que no podamos digerir el presente y perdamos el respeto a lo que venía tras nosotros. En las siguientes historias de Cars se habla de la ambición en la carrera por los discursos ecológicos y también sobre lo que sucede cuando nosotros que nos creíamos dueños del mundo, comenzamos a adaptarnos a una nueva generación y nos toca decidir que rol jugar.
Quizás eso es lo bonito de Cars, que logró hablarle a todos por igual sobre los desafíos de la sociedad moderna, pero en distintos niveles, distintas generaciones e ilustrado hermosamente con autos, que justamente es una de las industrias globales que mejor refleja los cambios de la sociedad. En tiempos de inteligencia artificial y redes sociales, Cars nos enseña a bajar un par de cambios para disfrutar la ruta y pensar mejor donde vamos.
Y que nadie diga que no les gustan los autos de algun modo: memes, disfraces, peluches, videojuegos, legos, parques de entretenciones y tantas cosas más, han hecho de Cars, una de las franquicias más rentables para Disney. De seguro, aparte de un esperado reestreno en cines, veremos mucho más del Rayo McQueen en este aniversario.
Cars 20th Anniversary