La familia R de Yamaha suma un nuevo integrante en el mercado chileno que busca interpretar de una manera diferente el concepto de motocicleta Supersport. Se trata de la Yamaha R9, una motocicleta que combina el conocido motor tricilíndrico CP3 de 890 c.c. con un chasis desarrollado específicamente para esta motocicleta, aerodinámica funcional, suspensiones ajustables y un sofisticado paquete electrónico derivado de la experiencia de la marca en competición. Su precio de lista es de $16.990.000.
Presentada mundialmente en 2024 como modelo 2025, la R9 representa un nuevo capítulo dentro de la saga deportiva de Yamaha. La propia marca la definió bajo el concepto de “Re-DNAed Supersport”, una manera de expresar que, aunque mantiene elementos esenciales de la identidad R, la motocicleta fue concebida para responder a las exigencias actuales de una moto deportiva.
¿Cómo es el chasis de la Yamaha R9?
El chasis es probablemente el elemento que mejor explica la personalidad de esta motocicleta. La R9 utiliza un chasis Deltabox de aluminio, desarrollado específicamente para el modelo. Yamaha señala que el bastidor tiene un peso de apenas 9,7 kg, convirtiéndose en el chasis más liviano utilizado por la marca en una motocicleta Supersport.
La ingeniería detrás de esta estructura no buscó solamente reducir kilos. Yamaha modificó los niveles de rigidez del conjunto para conseguir un equilibrio entre estabilidad, precisión y capacidad de respuesta.
En la versión desarrollada sobre la base de la plataforma CP3, la marca aumentó la rigidez del chasis respecto del utilizado como referencia, buscando que la estructura pudiera soportar las exigencias de una conducción deportiva.
¿Cuál es la propuesta en materia de diseño de la Yamaha R9?
A primera vista, uno de los elementos que más llama la atención son sus alerones delanteros. Integrados en un diseño de líneas tensas y compactas, podrían parecer únicamente una declaración estética. Sin embargo, cumplen una función aerodinámica concreta. Yamaha desarrolló el carenado mediante pruebas en túnel de viento y utilizó los llamados winglets para ayudar a controlar la elevación de la rueda delantera.
Según los datos oficiales de la marca, los alerones ubicados bajo el conjunto óptico reducen entre 6% y 7% la elevación de la rueda delantera en línea recta. Cuando se combinan con el elemento aerodinámico situado bajo el conducto frontal en forma de “M”, la reducción llega aproximadamente al 10% en curvas.
Información y conectividad al alcance de la mano
La información se concentra en una pantalla TFT de 5" a color, que puede configurarse de distintas maneras y conectarse con un teléfono mediante la aplicación de Yamaha.
Uno de sus modos más interesantes es el denominado Track, desarrollado para mostrar información relevante durante una utilización en circuito, incluyendo cronometraje de vueltas.
Yamaha también ha desarrollado herramientas de conectividad orientadas a quienes quieren analizar su conducción. La plataforma Y-TRAC permite visualizar y trabajar con datos asociados a la conducción y a los diferentes sistemas electrónicos de la motocicleta.
¿Qué tecnologías incorpora la Yamaha R9?
La Yamaha incorpora una IMU de seis ejes, tecnología que permite monitorear los movimientos de la motocicleta y entregar información a los diferentes sistemas electrónicos. La plataforma deriva de la experiencia acumulada por Yamaha con la R1 y su tecnología de control dinámico. A partir de esta información, la motocicleta puede gestionar diferentes asistencias sensibles al ángulo de inclinación.
El sistema Yamaha Ride Control (YRC) permite personalizar la respuesta de la motocicleta mediante diferentes parámetros. La gama contempla modos de conducción como Sport, Street y Rain, además de configuraciones personalizables y modos orientados al uso en circuito.
Entre las tecnologías disponibles se encuentran el control de tracción, control de deslizamiento, control de elevación de la rueda delantera, control de frenado y control de partida, además de gestión del freno motor y otros sistemas de asistencia.
La idea no es que la electrónica reemplace al piloto. Su función es ayudar a mantener bajo control una motocicleta capaz de generar importantes niveles de aceleración, especialmente cuando las condiciones cambian.
También incorpora un quickshifter de tercera generación, que permite realizar cambios de marcha sin necesidad de accionar el embrague, tanto en aceleración como en determinadas condiciones de desaceleración.
¿Qué motor moviliza a la Yamaha R9?
Uno de los grandes protagonistas de la R9 es el motor CP3, una configuración de tres cilindros que ya se ha transformado en una de las plataformas mecánicas más reconocibles de la firma japonesa.
En esta aplicación, el propulsor tiene 890 c.c., refrigeración líquida, distribución DOHC y cuatro válvulas por cilindro. Desarrolla 119 CV a 10.000 rpm y 93 Nm de torque a 7.000 rpm, cifras que se transmiten mediante una caja de seis velocidades y una transmisión final por cadena.
Pero la importancia del CP3 en la R9 no está solamente en la cifra máxima de potencia. Su configuración tricilíndrica permite entregar una respuesta característica, con un importante protagonismo del torque y una curva de entrega pensada para que el motor tenga presencia tanto cuando se busca una conducción deportiva como cuando se utiliza la motocicleta en carretera.
Los ingenieros trabajaron además en la gestión electrónica del motor para adaptarlo al carácter de la R9. El objetivo es que su tren motriz no sea simplemente una fuente de potencia, sino que formen parte de una respuesta integral en la que el acelerador, la electrónica y el chasis trabajen coordinadamente.
La marca incluso puso atención en algo que muchas veces queda en segundo plano: el sonido. La admisión y el sistema de escape fueron trabajados para potenciar la identidad sonora del CP3, buscando que la experiencia del piloto también esté marcada por lo que escucha mientras acelera.