Con Powerliner, Mercedes-Benz Camiones plantea una evolución de sus sistemas de propulsión convencionales, poniendo el énfasis en la eficiencia global del vehículo.
Más que apostar por una sola innovación, la propuesta combina motores optimizados, transmisiones adaptadas, relaciones de eje, electrónica de control y estrategias de operación para conseguir un resultado conjunto.
El objetivo es claro: reducir el consumo de combustible hasta en 4%, mejorar la entrega de potencia y torque y elevar el confort de conducción, manteniendo las características que siguen siendo relevantes para determinadas operaciones de transporte pesado, como la autonomía, la robustez y la flexibilidad.
La nueva generación llegará a los camiones Mercedes-Benz a partir de abril de 2027 y también contempla la utilización de los nuevos motores en vehículos de Daimler Buses. Estas son sus cinco principales claves.
Un tren motriz concebido como un solo sistema
Uno de los aspectos más importantes de Powerliner está en su concepto de desarrollo. Mercedes-Benz Trucks trabajó en la coordinación del motor, la transmisión y los ejes, complementándolos con mejoras en el sistema de postratamiento de gases y en las estrategias de control y operación.
La idea es que cada componente funcione de manera más coordinada con los demás. Así, el motor puede operar en rangos más eficientes mientras la transmisión y los ejes contribuyen a mantener el régimen adecuado durante la marcha.
Según Daimler Truck, la interacción de estas tecnologías permite conseguir hasta un 4% menos de consumo de combustible. Para las empresas de transporte, esto puede traducirse en una reducción de los costos operacionales, especialmente en aplicaciones de alta utilización y largas distancias.
El fabricante aclara que esta cifra corresponde a una comparación entre un vehículo equipado con la nueva generación Powerliner y un modelo anterior de especificación comparable. En concreto, la referencia utilizada es un Actros L 4x2 LS 1850 frente a un modelo 1851 anterior equipado con un motor OM 471 de tercera generación.
Motores OM 470 y 471 evolucionan
El corazón de Powerliner está formado por versiones optimizadas de los motores OM 470 y OM 471, que incorporan modificaciones orientadas tanto a mejorar la eficiencia como a entregar una respuesta más contundente.
Entre las novedades se encuentran un nuevo sistema de inyección, turbocompresores desarrollados específicamente para las aplicaciones y un circuito de aceite optimizado. La arquitectura del motor también apunta a mejorar la combustión y disminuir las pérdidas por fricción.
El resultado buscado es que el motor pueda entregar fuerza desde regímenes relativamente bajos, manteniendo una respuesta adecuada cuando el vehículo necesita acelerar o enfrentar una pendiente.
En el caso del OM 470, la oferta contempla tres niveles de potencia: 360, 408 y 455 Hp, con torques máximos de 1.800, 2.000 y 2.200 Nm, respectivamente.
Por su parte, el OM 471 está orientado principalmente al transporte de larga distancia y aplicaciones pesadas. Su gama considera potencias de 421, 449, 500 y hasta 550 Hp, mientras que el torque máximo llega hasta 2.800 Nm, dependiendo de la configuración.
El concepto "Downspeeding" busca eficiencia sin sacrificar capacidad
Otro elemento fundamental de Powerliner es el denominado downspeeding, estrategia que consiste en trabajar con el motor a regímenes más bajos durante determinadas condiciones de conducción, especialmente a velocidad de crucero.
La lógica es sencilla: si el motor puede entregar el torque necesario sin mantener un régimen elevado, es posible disminuir el consumo y, al mismo tiempo, reducir el nivel de ruido.
Para conseguirlo, Mercedes - Benz combinó las características de los motores con transmisiones y relaciones de eje trasero especialmente seleccionadas. En aplicaciones típicas de larga distancia, la compañía recomienda, por ejemplo, combinar el OM 471 con la transmisión G 291 y una relación de eje trasero de 2,278.
Esta estrategia también busca mejorar el confort del conductor durante los recorridos extensos, ya que un menor régimen del motor puede contribuir a disminuir el ruido dentro de la cabina.
Nuevas transmisiones para distintos tipos de operaciones
Powerliner también incorpora una gama de transmisiones diseñada para acompañar las diferentes aplicaciones de los camiones Mercedes-Benz.
Las transmisiones G 291 y G 340, por ejemplo, tienen un rango amplio de relaciones que favorece la estrategia de downspeeding y permite trabajar con relaciones de eje más largas.
La marca también contempla las transmisiones G 211 y G 230 como alternativas más livianas para determinadas aplicaciones asociadas al OM 470, mientras que la G 280 está orientada a operaciones especialmente pesadas y especializadas.
Además de contribuir al ahorro de combustible, la nueva generación busca mejorar la conducción. Los cambios de marcha más rápidos, una entrega de torque optimizada y relaciones más precisas a bajas velocidades pueden facilitar las maniobras y entregar un mayor control del vehículo.
Preparado para exigiencias futuras
La eficiencia no fue el único foco del desarrollo. Powerliner fue diseñado considerando las actuales y futuras exigencias regulatorias. La nueva generación está preparada para cumplir con la norma Euro 6e durante la vida útil del vehículo y, conceptualmente, está preparada para los futuros requerimientos asociados a Euro 7.
También se tuvieron en cuenta las nuevas exigencias relacionadas con las emisiones acústicas. El objetivo es que la tecnología pueda responder a las necesidades regulatorias sin dejar de lado aspectos relevantes para las empresas de transporte, como autonomía, eficiencia, durabilidad y flexibilidad operacional.
El sistema de postratamiento de gases y las nuevas estrategias de control forman parte de este enfoque. Además, Daimler Truck señala que existe certificación para operar con combustibles XtL CO₂-neutrales bajo la norma EN 15940.
