Maextro es la marca de lujo de JAC y Huawei, una de las tantas sociedades que Huawei ha formado junto a empresas automotrices locales para implementar su tecnología. Estas marcas se engloban bajo el paraguas HIMA (Harmony Intelligent Mobility Alliance) y la apuesta de Maextro es ser un fabricante que supere todo tipo de estándares globales para competir con Rolls-Royce, Mercedes-Benz y otros fabricantes de alto lujo, pero con más tecnología y a un tercio del precio.
Autos como el S800 se han hecho virales en pruebas de performance contra modelos como los Mercedes-Maybach, incluyendo demandas de por medio y muchas declaraciones que señalan que las pruebas siempre tienden a favorecer condiciones para los vehículos chinos. Incluso, influencers chinos se han visto demandados por la empresa.
Otro punto que no le juega muy bien a Maextro es lo grandilocuente de su CEO, Yu Chengdong (o Richard Yu) quien es conocido por sus "vocerías" donde siempre declara que los productos de Maextro superan todos los máximos estándares de la industria, nacionales e internacionales. También se le ha puesto ojo en la industria china por "camorrero". Según comenta el periodista especializado Hans Cheong de Malasia, Yu ha terminado enfrascado en peleas con el fundador de Xiaomi y los CEO de Geely y Xpeng.
Dongchedi
Dongchedi (o D-Car) es una de las comunidades de autos más importantes de China. Por lo general sus pruebas son rigurosas, muy medidas y cuentan con muchos recursos: que daríamos en Autocosmos por poder tener una pista permanente para probar autos, con instrumentos y todo, pero no se puede. En algunos casos, estas pruebas sobrepasan los límites de lo que podría encontrarse un usuario común, lo que obviamente termina viralizándose cuando los resultados son desastrosos.
Este año, llevaron a la pista ocho modelos para una prueba de frenado de 100 km/h a 0. Entre ellos encontramos autos como el Porsche Taycan, el Mercedes-Benz Clase S, el Toyota Sienna, el Toyota Land Cruiser 250, el Zeekr 009, el Luxeed V9 y el Xpeng P7. Junto a ellos, el flamante Maextro V800, una miniván de lujo máximo, con dirección by-wire en las cuatro ruedas, suspensión activa con modo "salto", arquitectura de 800v, asientos climatizados que soportan todas las vértebras de tu columna, más de 40 sensores, 5 LiDAR (dos frontales por redundancia en caso de falla) y un sistema de procesamiento de imagen con "Deep Fusion" (a lo Apple). Es un modelo realmente ambicioso en tecnología y lujo, pero también, pecando de ser un auto genérico más: no está la tradición o el espíritu de ninguna marca, más que solo ofrecer lo mejor de lo mejor... o eso parece.

Pantallazo de Dcar via Car & Driver.
¿Y qué pasó? Al Maextro se le "cortaron" los frenos. Literalmente, la estructura que sustenta al pedal del freno, que es de plástico, se rompió. ¿Lo peor? Dongchedi probó dos V800 más en distintas oportunidades tras la prueba inicial y sucedió exactamente lo mismo. El auto terminó arrastrándose por varios metros, desacelerando solo con el sistema regenerativo. ¿Por qué una marca que se precia de ser muy exclusiva querría ahorrar en algo tan crucial como el ensamblaje de un pedal?
Los coletazos no se hicieron esperar: las acciones de JAC bajaron un 10% en el momento que los videos se hicieron virales. Pero rápidamente ocurrió un segundo fenómeno: al tercer día, los videos fueron censurados.
La censura en China

En China ocurre algo muy curioso, que tiene que ver con el orden, el control y la manipulación de ciertas informaciones. No por nada, cada vez que viajamos, nos vemos obligados a usar VPNs u otros sistemas de roaming para poder visitar la web, reportear y trabajar con los sistemas que en China tienen bloqueados o controlados. Casi nada escapa al Gran Hermano en China, especialmente cuando hay algunos intereses.
Pero el gobierno, aunque maneja cierto "doble estándar", si se encarga de que la cancha, para la gran mayoría de las marcas sea justa. A los que no les gusta perder son a las mismas marcas. Hemos sabido de casos donde se paga por "controlar la narrativa" o "la editorial" de ciertas pruebas, algo que lamentablemente para ellos, no se puede replicar fuera de sus fronteras: si fuéramos "vendidos" esta nota no podría escribirse.
Cheong revela un dato que a veces se pasa por alto. Dongchedi nació al alero de ByteDance, los mismísimos creadores de TikTok y CapCut. Y esto los pone en una posición más neutra para poder hablar de contenido motor sin que les caiga el yugo. Pero hay algunas marcas o compañías que son "vacas sagradas" en China y que varios periodistas se "saltan" para no tener problemas, como son FAW, Dongfeng, SAIC, BAIC y GAC en el caso de los autos, principalmente porque hay apoyo estatal y militar. Pero también pasa con empresas que han pasado a ser la cara global del desarrollo chino, como es el caso de Huawei: nadie puede tocar a Huawei en China.
En síntesis

El escándalo de Maextro es bien complejo. Primero porque revela una falla gravísima de ingeniería, pero no un error humano o una falla de fabricación, sino que una decisión deliberada de abaratar costos en pos de la seguridad, más aún en una marca de "alta gama". Lo segundo, empaña el trabajo de muchos otros fabricantes chinos, especialmente los privados, quienes han tenido que remar con lastre, fomentando nuevamente el estereotipo de que las marcas chinas son y serán siempre de mala calidad: en Chile se sigue resintiendo el "shin galantia, shin lepuestos" y algunos reels a título de cierto influencer vendedor de rifas. Y lo tercero, que vuelve a poner en tela de juicio la manipulación de contenidos y censura. Porque a veces el gobierno chino se "ilumina" como cuando decidieron que los "Influencers" debían tener estudios y títulos para hacer sus contenidos (si eres "influencer de autos" al menos ser titulado como periodista, mecánico o ingeniero) pero por otro lado, blindan a ciertas empresas del escrutinio especializado o público.
Según Reuters, el Ministerio de Industria de China ya está tomando cartas en el asunto, impulsando una investigación en conjunto con entes reguladores. Maextro y JAC también han hecho públicos sus "mea culpa" y pondrán de su parte en estas pesquisas, al margen de que no han existido recalls aun sobre el pedal. Y curiosamente todo esto cae en un contexto donde la industria automotriz china está sujeta a nuevos cambios que exigen mayores estándares de calidad, mejoras en las homologaciones de seguridad y durabilidad de distintas piezas e incluso, hacerse cargo de autos con fallas y efectuar los llamados de seguridad correspondientes: a la marca que le corresponda, que se ponga el poncho.