BYD presentó oficialmente en China la segunda generación del Seagull (que en Chile conocemos como Dolphin Mini), uno de sus modelos eléctricos de acceso más importantes y sobre el cual algo te adelantamos anteriormente. El actualizado citycar introduce una renovación profunda que va más allá de su diseño: aumenta sus dimensiones, amplía su capacidad interior, actualiza sus sistemas de conectividad e incorpora tecnologías de batería y asistencia a la conducción que buscan elevar su propuesta dentro del segmento de los vehículos eléctricos urbanos. En China, la gama está compuesta por cinco versiones, con precios oficiales que van desde los 65.900 (CLP $9.638.494) hasta los 99.900 yuanes (CLP $14.611.314).
La renovación llega en un contexto de fuerte competencia entre los fabricantes chinos por ofrecer mayor autonomía, equipamiento y tecnología sin incrementar sustancialmente el precio de compra. Frente a ese escenario, BYD apuesta por ampliar las capacidades del pequeño eléctrico y conservar un valor de entrada competitivo.
Un citycar eléctrico que crece
Uno de los cambios más evidentes está en sus dimensiones. Para el año modelo 2027, mide 4.205 mm de largo, 1.810 mm de ancho y 1.570 mm de alto, con una distancia entre ejes de 2.650 mm. En comparación con su antecesor, aumenta 425 mm en longitud y 150 mm en la distancia entre ejes.
¿Cuáles son las ventajas de este incremento de sus cotas? El tener una carrocería más larga permite mejorar el aprovechamiento del espacio interior que se suma a otra novedad relevante: la incorporación de cinco plazas, frente a las cuatro disponibles en el modelo anterior.
El maletero también gana protagonismo en la propuesta práctica del vehículo. La capacidad de carga posterior puede alcanzar los 1.380 litros con los asientos traseros abatidos, mientras que el nuevo compartimento delantero o frunk, suma otros 94 litros para guardar objetos y equipaje.
En materia de diseño, BYD mantiene el lenguaje denominado Marine Aesthetics, con una silueta de líneas marcadas y un frontal de apariencia deportiva. Destacan las luces de posición con un diseño de tres trazos, descrito como una especie de tridente, además de una zaga renovada y llantas de 16 pulgadas. La oferta contempla seis colores exteriores, entre ellos verde, rosado, blanco, naranjo, azul y gris.
Un habitáculo más equipado y conectado
La actualización también se extiende al interior, donde vemos que el tablero adopta una disposición horizontal y suma una pantalla central de 15,6", asociada al sistema multimedia DiLink 150. La plataforma incorpora funciones de inteligencia artificial basadas en DeepSeek, junto con herramientas de personalización de la interfaz, accesos rápidos y visualización de varias aplicaciones.
El equipamiento de confort varía según la versión, pero puede incluir asiento del conductor con regulación eléctrica de seis vías, ajuste eléctrico del asiento del acompañante de cuatro vías, asientos delanteros calefaccionados y ventilados y función de masaje para el conductor.
A estos elementos se añaden cargador inalámbrico para teléfonos de 50 W, iluminación ambiental con 127 colores y sistema de audio de ocho parlantes. La cabina contempla tres combinaciones cromáticas, con tonos blanco, rosado y gris.
Batería Blade de segunda generación y carga en cinco minutos
Su tren motriz también guarda sorpresas. El Dolphin Mini utiliza baterías Blade de segunda generación, basadas en química de litio-ferrofosfato (LFP), con capacidades de 30,1 y 39,2 kWh.
La autonomía homologada bajo el ciclo chino CLTC alcanza los 320 kilómetros en las versiones con la batería menor y llega a 420 kilómetros en las variantes de mayor capacidad. Estas cifras corresponden al protocolo de medición utilizado en China y no deben interpretarse directamente como autonomías equivalentes bajo los ciclos europeos o WLTP, ni como resultados garantizados en condiciones reales.
La potencia del motor eléctrico depende de la versión. Las dos alternativas de acceso desarrollan 85 kW, equivalentes a unos 114 Hp, mientras que las tres superiores alcanzan 95 kW, aproximadamente 127 Hp. En ambos casos, el torque máximo declarado es de 130 Nm.
La principal diferencia tecnológica aparece en las tres versiones equipadas con la batería de 39,2 kWh, que incorporan el sistema de carga ultrarrápida Flash Charging. Según la información publicada tras el lanzamiento, esta tecnología permite pasar del 10% al 70% de carga en cinco minutos, siempre que se utilice una estación compatible.
Se trata de una prestación especialmente relevante para un automóvil destinado a los desplazamientos diarios, pues busca reducir los tiempos de espera asociados a la recarga. Sin embargo, el rendimiento depende de las condiciones de la batería, la temperatura y la infraestructura utilizada. La función tampoco está disponible en las dos versiones de entrada, cuya batería de 30,1 kWh ofrece la autonomía declarada de 320 kilómetros.
¿Qué novedades tiene en el apartado de seguridad?
El paquete de asistencias a la conducción DiPilot 300 basado en láser incluye funciones como: asistente al manejo en ciudad y a alta velocidad, reconocimiento de semáforos con cuenta atrás, desvío, ceda el paso y rotondas, mientras que en términos de seguridad estructural tiene una estructura de diez paneles horizontales y cuatro verticales, seis bolsas de aire y un sistema de estabilidad para neumáticos antipinchazos.