Un horrible accidente ocurrió hace un tiempo atrás, involucrando al auto más rápido que BYD ha fabricado, el Yangwang U9 Xtreme de 2.977 Hp con cuatro motores y batería de 80 kWh, un hiperdeportivo eléctrico que de seguro recordarás por como su sistema de suspensión lo hace saltar y circular en solo tres ruedas. Su valor es de tres millones de dólares, así que no es para nada poca cosa.
La meta de BYD es alcanzar los 500 km/h, algo que finalmente pudieron lograr ayer en Dubai, rozando los 503 km/h, una plusmarca oficial y que incluso cuenta con la aprobación de la FIA. Sin embargo, pocos sabían que durante los preparativos para esa hazaña, ocurrió una horrible situación que casí echa por la borda todos los esfuerzos de la marca.
Hace unos días, BYD hizo público un video donde, durante ensayos de velocidad para la hazaña de los 500 km/h, el piloto de pruebas pierde el control del U9 a cerca de 450 km/h por lo que relatan algunos medios. El auto perdió todo el tren trasero y solo le quedó la celda de seguridad que conforma la cabina. El piloto salió ileso y el auto ni siquiera se prendió fuego. Esto, que para muchos puede ser una catástrofe, terminó siendo buena publicidad para la marca, al resultar en una involuntaria prueba de seguridad. Según se señala, el mismo piloto salió del auto por sus propios medios.

Muchos creen que andar en línea recta no requiere menos talento o esfuerzos que los que tiene alguien que puede girar rápido en un circuito. El problema es cuando las velocidades que se alcanzan, son más de las que alguna vez creíamos posibles controlar. En los años noventa ya era una locura pensar que un McLaren F1 podía alcanzar más de 380 km/h: cualquier imperfección o falla, a esa velocidad, puede resultar terminal, así como ha sucedido lamentablemente en varios récords de velocidad en salares y otros.
Según Car News China, el U9 Xtreme lleva llantas de 20" y neumáticos GitiSport e·Gtr2 Pro semi-slick, además de un kit aerodinámico más radical que en el U9 normal.