Test drive

Prueba de manejo: BAIC X25 2016

La firma china importada por Fortaleza presenta en Chile su primer SUV, con una oferta de diseño y equipamiento a un costo muy razonable.

Prueba de manejo: BAIC X25 2016

El arribo de BAIC a Chile de la mano de Fortaleza, el brazo comercial para marcas emergentes del grupo Minvest, ocurrió en un raro momento cuando todos los indicadores mostraban que el mercado automotriz entraba en crisis. Beijing Automotive Industry Corporation (BAIC) es uno de los gigantes de China y, por entonces, de las pocas marcas del origen sin distribución en el país.

Casi dos años han pasado desde entonces y BAIC sigue siendo un “bicho raro” en la variada fauna de 70 marcas que cohabitan en el mercado nacional. En este tiempo sólo vendió un furgón comercial pequeño (Plus) y un hatchback compacto de escasa gracias (Up). Necesitaba entonces de un modelo que empujara la marca hacia la visualización pública, y aquí aparece en escena el X25.

Este SUV compacto acaba de ser lanzado en Chile, en el segmento de mayor crecimiento en el mercado, justo en el momento en que todas (o casi) las marcas del origen han incursionado con propuestas en esta materia. Están los nuevos JAC S2, Lifan X50 y Brilliance V3, además del Great Wall M4 de más larga data.

¿Y qué propone BAIC para competir?

 

Mecánica

 

El BAIC X25 mide 4.111 mm de largo, 1.750 mm de ancho y 1.586 mm de alto, con una distancia entre ejes de 2.519 mm, nada anormal considerando el segmento y los competidores que existen.

El diseño, sin embargo, apunta más a un concepto de SUV que de crossover, con líneas más cinceladas y volúmenes más marcados. Destaca un frontal con doble parrilla, una delgada arriba y una grande abajo, y grupos ópticos separados de los neblineros.

La silueta muestra una nervadura ascendente y mucho plástico negro de protección por los contornos. Las llantas son de aleación de 16 pulgadas y tiene rieles en el techo.

Hay elementos que nos recuerdan al Mercedes Benz GLA, sin duda, y no es de extrañar, considerando que la firma alemana tiene una asociación con BAIC para producir autos en China. Estas similitudes son mayores en el habitáculo, con un panel casi calcado al del GLA, incluyendo las salidas de aire redondas y la pantalla instalada arriba en voladizo.

Más allá del pudor que esto podría causar, la decisión de BAIC fortalece el modelo al darle un look atractivo y juvenil, y generar una dosis necesaria de aspiracionalidad.

Bajo el capó existe un motor gasolinero de 1.5 litros, con 114 caballos de fuerza y 148 Nm a las 4.00 rpm, asociado a una caja mecánica de cinco velocidades. La tracción es en el eje delantero.

El chasis ofrece suspensión McPherson adelante y una más sencilla barra de torsión atrás, aunque los frenos de discos están presentes en las cuatro ruedas.

 

Confort

 

Como decíamos antes, el diseño interior es igual al del GLA, con un marcador de doble esfera con display digital al medio, una pantalla táctil puesta en voladizo, y cuatro salidas de aire circulares con el diseño en X interior.

La percepción de calidad es regular, con algunos materiales correcto al tacto y otros que nos recuerdan vívidamente que se trata de un SUV chino de bajo precio.

Los asientos delanteros son cómodos para viajes, no así las plazas traseras algo firmes en el cojinete y con el respaldo bastante recto. Allí caben dos personas, una tercera con bastante voluntad. A no olvidar que el X25 sólo mide 4,1 metros de largo.

En equipamiento de seguridad es contundente. Incluye doble airbag frontal, frenos ABS con asistencia de frenado, sensor de retroceso, neblineros, bloqueo de puertas y anclaje isofix para sillas de niños. La versión Elite testeada agrega cámara de retroceso y luces diurnas, además de sunroof y llantas bicolor.

En confort, todos los X25 ofrecen vidrios y espejos eléctricos, cierre centralizado con mando a distancia, aire acondicionado, radio con pantalla táctil de 7 pulgadas (no tan sencilla ni intuitiva de manejar), bluetooth, controles en el volante y computador a bordo.

Incluso en un segmento generoso en equipamiento, este X25 está en la parte alta en esta materia, y con autoridad.

 

Manejo

 

El X25 tiene un foco puesto en el confort, es que lo normalmente solicitan los clientes de este segmento. Eso significa que todo lo que pueda tener asistencia, lo tiene, y esta asistencia, además, es exagerada.

En ese sentido, la dirección se siente absolutamente artificial, sin tacto alguno, ni tampoco una relación directa entre lo que se hace con el volante y lo que ocurre con las ruedas. Ojo con las curvas en velocidad, que hay que ir más rápido de mente para no sentir apuro. Ahora, estacionar en zonas estrechas es fácil y no requiere de trabajo alguno. Una por otra.

La suspensión es blanda, suave si se prefiere, aunque demasiado para mi gusto. Los amortiguadores comprimen mucho y retornan con poco delicadeza. Y cuando la carga es mucha, terminan golpeando al final. No rebota en exceso, pero tampoco copia lo que a uno le gustaría cuando se encara un camino con curvas. Bueno, no es un deportivo, eso está claro.

El motor, finalmente, empuja poco porque su torque está demasiado arriba en el tacómetro, algo muy típico de la industria china. Hay que tener paciencia para el que auto empuje, y luego intentar mantenerlo sobre las 2.500 rpm para que se mueva con soltura. Sobre 3.000 comienza a gemir al punto que los aislantes del habitáculo pierden efectividad.

 

Conclusión

 

Si se considera que el X25 cuesta entre 7,4 y 8,1 millones de pesos y que la oferta en este segmento y a estos valores es similar en apreciaciones conductivas, estamos en presencia de una oferta atractiva en la relación precio/producto.

Lo mejor del X25 es su diseño interior y su gran cantidad de equipamiento disponible, aunque hay cosas que son casi imposibles de manipular, como la conectividad entre el sistema de infoentretenimiento y el teléfono.

La habitabilidad está ajustada al tamaño del vehículo, aunque su maletero es generoso, y sus componentes mecánicos cumplen con lo que se le pide a un auto así. ¿Hay mejores propuestas en el segmento? Es posible, es cosa de mirar a otras marcas y probar lo que se ofrece. A su favor, BAIC cuenta con el respaldo de Fortaleza, y eso, en Chile, no es poca cosa.

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