Autos clásicos

Nissan Z, la historia de una leyenda

Con motivo de su 50 aniversario, repasamos todas las generaciones del mítico Z.

Nissan Z, la historia de una leyenda

Tras finalizar la Segunda Guerra Mundial, tanto Japón como Nissan estaban en crisis, por lo que los directivos de la marca rápidamente detectaron que tenían que salir a conquistar otros mercados si es que querían sobrevivir. Con ello en mente, se fijaron un objetivo: Estados Unidos.

Para que este proyecto encabezado por Yutaka Katayama tuviera éxito, los japoneses solicitaron la asesoría del estadounidense Edwards Deming, un reconocido estadístico y profesor, difusor del concepto de calidad total a bajo costo, quién les propuso un plazo no mayor de cinco años para lograr su objetivo.

Yutaka Katayama aceptó el reto, pero tomó algunas medidas precautorias, como el decidir que los autos vendidos en Estados Unidos lo hicieran bajo la marca Datsun, para que un posible fracaso no afectara la imagen de Nissan.

Rápidamente, gracias a su fiabilidad y economía de combustible, los Datsun se abrieron paso no sólo en Estados Unidos, sino en otros países de la región como Chile, aunque eran percibidos como productos sin mayor encanto ni emoción. Así que Katayama decidió añadir a la fórmula “carisma y corazón”, algo que ni el propio Datsun Fairlady, inspirado en los roadster británicos de MG y Triumph, conseguía del todo.

Toda esta serie de acontecimientos sembraron la semilla de algo grande. Y es que Katayama, lejos de rendirse, se puso como meta el desarrollar un producto innovador y que pudiese entrar en la élite mundial. Para lograrlo, recurrió a Albrecht Von Goetzm, famoso por haber diseñado los BMW 503 y 507, quien asentó los trazos del futuro deportivo de la marca.

Este deportivo biplaza recibió el nombre de proyecto Z, pero no fue aprobado hasta que Katayama estuvo completamente seguro de que cumplía con todos los requisitos antes fijados para triunfar por todo el mundo.  

El producto final se presenta en Japón con el nombre de “Fairlady Z”, mientras que en Estados Unidos es rebautizado como Datsun 240Z, una referencia al desplazamiento del motor y al nombre del proyecto. Se inicia así unos de los linajes automotores más apasionantes e ilustres, no sólo de Japón, sino de todo el mundo. 

PRIMERA GENERACIÓN (S30)

En Japón, el Nissan Z, se presentó con un seis cilindros en línea de 2.0 litros, pero la versión de exportación, el Datsun 240Z, optó por un L6 de 2.4 litros que producía 150 Hp y 201 Nm de torque, potencia que era enviada a las ruedas traseras a través de una caja manual de cuatro velocidades.

Era un automóvil potente, fiable y bonito, pero le hacía falta pedigrí ser tomado en serio. Katayama decide inscribirlo en el Rally Safari del Este de 1971, resultando victorioso. Otro hito importante lo consiguió de la mano de John Morton y del equipo BRE (Brock Racing Enterprises), que dominó con mano de hierro los campeonatos del Sports Car Club of America (SCCA).

El asalto del Datsun 240Z tomó por sorpresa a los fabricantes estadounidenses, quienes veían como sus muscle cars se convertían en unas lentas, obsoletas y aburridas máquinas a causa de las normas ambientales derivadas de la crisis del petróleo de 1973.

Igual, el Nissan Z resultó ligeramente afectado, pero enfrentó la problemática con su primera evolución importante: además de recibir ligeros cambios estéticos y la introducción de una carrocería 2+2, estiró el motor hasta los 2,6 litros, adquiriéndo el nombre de 260Z, eso sí, la potencia se reducía a 139 caballos. Pese a esto, continúan los éxitos en ventas y en los circuitos.

La evolución del Nissan Z continuó y es así que 1975 se presenta el 280Z, que como se venía haciendo, incrementaba el seis cilindros en línea hasta los 2,8 litros, y con ello la potencia llegó a los 149 Hp y 221 Nm de torque. Más equipo, peso y un carácter más cercano a un Gran Turismo, fueron la característica de este auto, que muy pronto se alejó de sus raíces.

SEGUNDA GENERACIÓN (S130)

Aunque su estética es muy similar al 280Z, en realidad el 280ZX (1979) es un auto completamente diferente. Es cierto que conserva el motor de 2.8 litros y la transmisión, pero de ahí en más todo era completamente nuevo. Debido a que era más grande, pesado y lujoso que sus predecesores, se toma la decisión de añadir la letra X al nombre, que hacía referencia al lujo y confort.  

Pese a que se el considera una involución al contar con una suspensión heredada del Bluebird 810 y una potencia de tan sólo 135 Hp (con la que aceleraba de 0 a 100 km/h en 11 segundos), este auto continúa cosechando triunfos en campeonatos estadounidenses como SCCA e IMSA.

Para sanear el manejo soso y aburrido, que ya nada tenía que ver con los 240Z, en 1981 se presenta el 280 ZX Turbo, que gracias a la adopción de este elemento eleva la potencia hasta los 180 Hp y 274 Nm de par, lo que le permitía alcanzar los 100 km/h en 7,7 segundos y lograr los 219 km/h de velocidad máxima.

Sólo como curiosidad, el 280Z es el último miembro de la familia comercializado bajo Datsun, al mismo tiempo que, según la leyenda urbana, este auto era la primera opción para encarnar a KITT de “El Auto Increíble”.

TERCERA GENERACIÓN (Z31)

La tercera generación del Nissan Z llega en 1984, y representa la máximo evolución hasta ese entonces. Se dejan atrás los L6 a favor de un V6 (VG30) capaz de erogar 160 Hp y 236 Nm de par, se adoptan un esquema de suspensiones más eficiente, al mismo tiempo que Kazumasi Takagi, le confiere un nuevo estilo de diseño, donde destacan los faros escamoteables semiescondidos.

Las versiones turbo (VG30ET) con 200 Hp y 308 Nm nuevamente otorgan un poco de emoción. Pese a todo, continúa con la misma tendencia: es más pesado y de manejo suave que sus antecesores. Cabe destacar que en papel luciría como un fracaso, pero la realidad es que el Z31 se colocó como el segundo Nissan Z más vendido de la historia.

Se mantuvo en producción hasta 1989, con algunos cambios estéticos, de equipamiento y técnicos, así como un ligero incremento de potencia de V6, tanto en la versión atmosférica (165 Hp) como turbocargada (205 Hp).

CUARTA GENERACIÓN (Z32)

Por primera vez se decide rediseñar el Nissan Z desde cero, y esto significa dejar atrás toda alusión al pasado. Además, se tiene carta abierta en el apartado técnico, haciendo que sea un automóvil tremendamente atractivo, aerodinámico y mecánicamente complejo.

El motor V6 atmosférico de 3.0 litros produce ahora 222 Hp, mientras que la versión Twin Turbo eroga 280 Hp, siempre con la caja automática de cuatro relaciones, porque acoplado a una transmisión manual de cinco velocidades, anuncia unos fantásticos 300 caballos fuerza.

Con esta configuración, es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 5,7 segundos y alcanzar los 275 km/h, poniendo en serios aprietos a varios exóticos europeos, ya que, además, su manejo resultaba exquisito gracias a que contaba con un sistema de dirección en las ruedas traseras denominado Super HICAS.

Toda esta espectacularidad viene acompañada de un precio bastante elevado, lo que afecta sus ventas. Por ello, en 1996 deja de comercializarse en Estados Unidos, pero continúa su carrera en Europa y Japón hasta 2000.

El dato curioso, es que los faros del 300 ZX fueron usados para el Lamborghini Diablo.

QUINTA GENERACIÓN (Z33)

Tras la muerte del 300ZX viene una pequeña pausa que reinicia la historia de la zaga en 2003, cuando después de asegurar la continuidad de su deportivo con el 240Z Concept (1999), Nissan presenta el 350Z, que significa un remplazamiento para la zaga, con la que se pretendía retomar mucha de la deportividad “a buen precio” que fue olvidando al paso de los años.

Este auto destaca por su imagen que, aunque moderna, tenía ciertas reminiscencias al 240Z original, como el hecho de que regresaba a ser un coupé biplaza de tracción trasera olvidándose de las opciones 2+2. Además, al estar montado sobre la plataforma Nissan FM, así como usar el motor VQ35DE, que son compartidos con diversos autos de tracción trasera del grupo, se garantiza un costo de producción contenido.

El propulsor V6 de 3.5 litros es capaz de producir 287 Hp, y que al acoplarse a una caja manual de seis relaciones, le permite acelerar de 0 a 100 km/h en 5,2 segundos y alcanzar los 273 km/h de velocidad máxima. El conjunto técnico le otorga un manejo divertido, agresivo y efectivo, recuperando la esencia perdida.

La crítica y el público en general lo reciben con los brazos abiertos. Con el paso del tiempo recibió algunas mejoras, donde el motor incrementó su potencia a los 300 Hp en 2006, y a 305 Hp en 2007. Es uno de los autos estrellas del “drift” y de la cultura JDM, así como destaca su participación en las películas Fast & Furious.

SEXTA GENERACIÓN (Z34)

La última y todavía actual generación del Nissan Z fue lanzada en 2009 y recibe el nombre de 370Z. Y aunque no lo parezca, es mucho más que una simple actualización del 350Z, del cual toma muchos elementos estilísticos. Su chasis es completamente revisado para ofrecer más rigidez estructural, al mismo tiempo que es más ligero y potente.

Fiel a la tradición, el nombre hace alusión al cilindraje del motor, que en este caso es un VQ37VHR de 3,7 litros, que en la versión base es capaz de erogar 332 Hp y 366 Nm de torque. Acelera desde la inercia hasta los primeros 100 km/h en 5,3 segundos y alcanza los 284 km/h. La caja es una automática de siete relaciones o manual de seis.

En el pináculo deportivo se encuentra el 370Z NISMO, creado por Nissan Motorsports, y que eleva la potencia hasta los 350 caballos y 374 Nm de torque, además de recibir mejoras en el sistema de suspensiones, frenos y aerodinámica que incrementan su performance.

Para celebrar medio siglo de vida, Nissan presentó el 370Z 50th Anniversary Edition 2020, de edición limitada y que rinde tributo al icónico 240Z #46 BRE (Brock Racing Enterprises). Además, esta versión también podría representar el fin del 370Z, ya que su relevo generacional podría estar a la vuelta de la esquina.

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