
Uno de los miedos de quienes manejan súper deportivos es dañar las partes bajas del auto con objetos que sobresalen del asfalto, como lomos de toro, topes de estacionamiento, e incluso las cunetas al estacionar en 45° o 90°. Ahora, Ferrari patenta un sistema que ayudaría a enfrentar ese miedo.
Con la llegada de las ADAS, muchos vehículos tienen la capacidad de detectar objetos, otros autos, peatones y ciclistas, y frenar automáticamente si el conductor no lo hace, pero hay algunos elementos que no son tan altos como para que el sistema los detecte, y ahí es donde aparece la patente de Ferrari.
Básicamente, el sistema que propone la marca del cavallino pretende sumar una funcionalidad más al frenado autónomo de emergencia, haciendo que el sistema detecte objetos bajos que puedan dañar partes como el splitter o el difusor, que suelen ser de fibra de carbono.
El funcionamiento del sistema sería simple: los sensores detectan la altura de los objetos en relación con el despeje del vehículo, y si detecta que no se puede sobrepasar el obstáculo sin raspar o dañar las partes bajas, se emite una alerta, y si es ignorada, accionará automáticamente los frenos.
Ferrari cree que este sistema sería clave en maniobras de estacionamiento. Curiosamente, no se menciona la integración de esta tecnología con el “axle lift”, el sistema que levanta la parte delantera del vehículo para pasar más fácilmente por obstáculos.
¿Es una buena idea un frenado autónomo para objetos bajos?
Con el registro de la patente surgen varias preguntas sobre el sistema, como si podrá “diferenciar” los objetos que representan una amenaza para el vehículo de los que son más “inofensivos”, por ejemplo, una botella de plástico, un papel higiénico, u otro tipo de basura que pueda estar tirada en la calle.
Por otro lado, hay que ver cuál será la tolerancia del sistema, ya que quizás frene el vehículo muy anticipadamente, y puede volverse molesto cuando estás maniobrando.
Si bien no tenemos especificaciones, lo más lógico es pensar que este sistema funcionaría únicamente a bajas velocidades (por ejemplo, inferiores a 10 km/h), para asegurar que se use en maniobras de estacionamiento y evitar que el vehículo se frene repentinamente en la calle.
Por último, como sucede en estos casos, es importante aclarar que el hecho de que una marca patente un sistema no significa que lo vaya a llevar a producción, y a veces solo lo registran para tener los derechos de propiedad.