Volkswagen acelera su proceso de reestructuración global. El grupo automotor alemán anunció un ambicioso plan para reducir cargos directivos y simplificar su estructura productiva con el objetivo de ahorrar 1.000 millones de euros antes de 2030, en un contexto marcado por la desaceleración industrial, la presión competitiva desde China y el impacto de nuevos aranceles. La información fue difundida por Reuters.
De acuerdo con la compañía, el ajuste se concentrará en el denominado Brand Group Core, que agrupa a las marcas de mayor volumen del consorcio, como Volkswagen Passenger Cars, Skoda y Seat/Cupra. El plan contempla una reducción de aproximadamente un tercio en el número de miembros de los consejos de administración de estas marcas para el verano de 2026.
En la práctica, esto implicará pasar de 29 a 19 cargos directivos en total, tal como había adelantado previamente la publicación especializada Automobilwoche, citando fuentes internas. Cada una de las marcas del grupo central contará en el futuro con solo cuatro directivos: un CEO y responsables de finanzas, ventas y recursos humanos. Áreas clave como desarrollo, compras y producción quedarán centralizadas en la sede corporativa de Volkswagen en Wolfsburg.
Además del recorte de puestos en los consejos, la automotriz alemana planea continuar con una simplificación progresiva de sus estructuras de gestión en el mediano plazo, buscando mayor agilidad operativa y una reducción sostenida de costos fijos.
En el ámbito industrial, el grupo reorganizará sus más de 20 plantas de producción repartidas en todo el mundo. Estas instalaciones se agruparán en cinco grandes regiones productivas, cada una bajo la responsabilidad de un gerente regional con atribuciones transversales, tanto entre marcas como entre países. La medida apunta a mejorar la eficiencia, reducir duplicidades y acelerar la toma de decisiones.
Según Automobilwoche, los ahorros previstos bajo la gestión de Thomas Schäfer, CEO del grupo de marcas principales, se dividirían en 600 millones de euros derivados de la reducción de costos de personal y otros 400 millones provenientes de mejoras en eficiencia productiva.
Este plan se suma a la decisión ya anunciada de eliminar alrededor de 35.000 empleos en Alemania hacia 2030. Para Volkswagen, la reconfiguración de su estructura directiva y productiva aparece como un paso clave para sostener la rentabilidad en un mercado automotor cada vez más competitivo y desafiante, especialmente en plena transición hacia la electrificación.