Incluso con el camuflaje completo y la tenue luz del invierno escandinavo, una cosa queda clara al instante. Mercedes-AMG está sometiendo a su nuevo modelo, aún sin anunciar, a pruebas intensivas cerca del Círculo Polar Ártico, donde ya destaca por su imponente presencia.
Los gélidos paisajes de Suecia ofrecen el escenario perfecto para las exigentes pruebas en condiciones de frío. Aquí, el vehículo se somete a un riguroso control en condiciones extremas. Esta fase es crucial para validar el rendimiento y la fiabilidad de todos los componentes, incluso a las temperaturas más bajas.

Si bien tiene un claro parecido con el CLE, este nuevo modelo correspondería al segundo de la exclusiva serie Mythos, después del PureSpeed, lleva el concepto varios pasos más allá, prometiendo una apariencia aún más inflexible y posicionándose como una auténtica declaración en la carretera, respaldada por un sistema de propulsión potente y un rendimiento a la altura de lo que se espera de un AMG.
Se especula que su corazón motriz estará conformado por un motor V8 de 4 litros biturbo con cigueñal plano, algo de lo que ya te habíamos comentado en una nota acerca del futuro Clase S, cuya develación tendrá lugar el próximo 29 de enero. Su potencia de 600 CV le permitiría una velocidad punta que rozaría los 300 km/h, tardando menos de cuatro segundos en llegar a los 300 km/h.

De las imágenes del prototipo camuflado se desprende que esta nueva variante de la serie Mythos presenta una profunda puesta a punto del chasis, reflejada en: via delantera más ancha, ruedas a ras de carrocería, altura rebajada, frontal con nuevas tomas de aire, techo de fibra de carbono, así como un vistoso alerón posterior, además de presentar cuatro salidas de escape trapezoidales.
Se espera que tenga una producción muy limitada, por lo que su lanzamiento no debiese tener lugar antes de finalizar 2026.