Cuando pensamos en seguridad automotriz, lo primero que debería venirnos a la mente es Volvo, una marca que desde hizo de la protección de sus ocupantes una bandera empezando por el elemento más importante en este rubro: el cinturón de seguridad de tres puntos, que ahora cumple 70 años.
El cinturón de seguridad fue desarrollado en la década de los 50 por el ingeniero sueco Nils Bohlin, quien trabajaba para la marca escandinava y estaba preocupado por las lesiones graves que estaban sufriendo los ocupantes de los vehículos. En esa época los autos ya tenían cinturones de seguridad, pero eran de dos puntos -o ventrales- como los que nos ponemos en un avión.

La violencia con la que el tórax y la cabeza son proyectados en un impacto, hacían que hubiera golpes contra el volante, el tablero e incluso el parabrisas, poniendo en peligro la vida de las personas. La solución fue una cinta que cruzara por la cadera y también por el estómago, pecho y clavícula, conteniendo todo el cuerpo.
Algunos cálculos afirman que el cinturón de seguridad de tres puntos ayudó a salvar unas 500.000 vidas en el mundo, más que cualquier otro sistema de seguridad pasiva o activa en la historia del auto.

En 1956 Volvo presentó el prototipo Amazon, que fue el primero con cinturones de tres puntos en los asientos delanteros y ya en 1959 estaban en modelos de producción de la marca. Además, la firma escandinava hizo públicas las patentes de este desarrollo, para que las demás automotrices pudieran integrar la tecnología a sus autos.
El sistema tuvo varios upgrades, como ser desplegable, con limitador de esfuerzo e incluso trabajando en la butaca para que el cuerpo no se "escapara" por debajo. Incluso ahora, Volvo tiene novedades con el sistema multiadaptativo que aprovecha los avances en la electrónica para ajustar su función en consonancia con la altura, el peso y la posición del ocupante en el asiento.