De acuerdo con información de Nikkei Asia, el dominio chino en el mercado global de baterías para autos eléctricos ya no es una tendencia: es una realidad consolidada. En 2025, las empresas del país asiático superaron el 70% de participación, un salto contundente frente al cerca del 50% que tenían en 2021.
CATL, el mayor fabricante del mundo, no solo mantiene el liderato, sino que lo amplía. Su participación alcanzó 39,2% en 2025, mientras su utilidad neta creció 42%, marcando un récord histórico. La clave está en su capacidad para ofrecer baterías en múltiples rangos de precio y aplicaciones, desde vehículos eléctricos puros hasta híbridos enchufables.
El mercado global de baterías instaladas creció 32% en 2025, alcanzando 1.187 GWh, con China representando cerca del 60% de esa demanda. Subsidios gubernamentales y una adopción masiva de vehículos electrificados han creado un ecosistema difícil de igualar.

Otras compañias chinas refuerzan este dominio. BYD, segundo a nivel global, integra verticalmente sus baterías y ya planea suministrar a terceros como Stellantis. Firmas como CALB y Gotion también continúan expandiendo su capacidad, tanto en China como en Europa.
En contraste, los fabricantes surcoreanos pierden terreno. LG Energy Solution vio desplomarse sus ganancias 76% en 2025, mientras que SK On y Samsung SDI enfrentan pérdidas. Su alta dependencia del mercado estadounidense, afectado por cambios en incentivos y menor demanda, ha sido un factor clave.
Europa, por su parte, no ha logrado desarrollar campeones locales, abriendo la puerta a la expansión china. Incluso Japón, con Panasonic Holdings, mantiene una presencia marginal por debajo del 4%.
A pesar de una posible desaceleración en China en 2026, los fabricantes del país siguen con su expansión internacional.