En los próximos meses se estrenará en Chile el nuevo Omoda C5 SHS-H, la nueva variante híbrida no enchufable del exitoso SUV chino. Y entre las novedades que anuncia están un robusto paquete de más de 20 asistencias avanzadas a la conducción, que funcionan sobre la base de sensores de alta precisión permiten una supervisión constante del entorno, así como una nueva cámara frontal que marcará un precedente en este segmento de precios.
Se trata de cámara Bosch EVO de tercera generación, conocida como MPC3, un sistema que, según Omoda, permite al vehículo “ver” el entorno con una rapidez y precisión muy superiores a las de generaciones anteriores.

Su capacidad de procesamiento ha aumentado en 300%, lo que se traduce en una mejor detección de los carriles, una lectura más fiable de la carretera y un funcionamiento eficaz incluso cuando las líneas de demarcación están desgastadas o las condiciones meteorológicas no son favorables. "Gracias a esta tecnología, el vehículo es capaz de interpretar lo que ocurre a su alrededor y reaccionar de forma más segura ante cualquier situación", indica la marca.
La cámara MPC3 se sitúa detrás del parabrisas, junto al espejo retrovisor interior, desde donde observa lo que ocurre delante del vehículo. Gracias al uso de inteligencia artificial, la cámara es capaz de reconocer vehículos, peatones, ciclistas y otros usuarios de la vía con gran confiabilidad, incluso en situaciones de tráfico complejo o cuando la visibilidad es reducida.
"Esta cámara multifunción de última generación que incorpora el OMODA C5 SHS-H es capaz de interpretar el entorno de la carretera mediante tres rutas de procesamiento simultáneas, diseñadas para mejorar la detección de objetos, la anticipación y la seguridad en todo tipo de escenarios", indica el fabricante.

En una primera fase, el sistema se encarga de reconocer lo que ocurre delante del vehículo, identificando de forma rápida y confiable a otros autos, peatones o ciclistas. Esto permite reaccionar de forma adecuada, ayudando al conductor a anticiparse a posibles situaciones de riesgo durante la conducción.
En segundo lugar, la cámara analiza la forma de la carretera y su entorno, interpretando el movimiento para detectar elementos que marcan los límites de la vía, como bordes o márgenes. Por último, el sistema utiliza inteligencia artificial para analizar la imagen de manera detallada y diferenciar las zonas por las que se puede circular de aquellas que no lo son, así como para detectar obstáculos en la calzada.
El nuevo Omoda C5 SHS-H debutará en Chile en el primer semestre de 2026.