El BAIC BJ40 no es un nombre nuevo en nuestro mercado. Su primera iteración llegó hace unos varios años atrás con el nombre Zoom y en versiones de tres y cinco puertas. Luego llegó con su nombre real, pero con más tecnología y refinamiento, nunca renunciando a su estructura de largueros y a su diseño militar que para muchos era derivativo del Jeep Wrangler.
Hoy, en esta nueva era de BAIC en Chile, el BJ40 convive con su segunda generación, el BJ40 Pro, un modelo que renuncia al estilo clásico del original y se adentra en un formato que tiene nuevos referentes; algunos más cercanos como el Tank 300 y otros como son el Toyota 4Runner o el Ford Bronco.
Y la verdad es que este BJ40 Pro sorprende gratamente por todo lo que logra hacer bien, ofreciendo esa mezcla entre robustez, aptitudes off-road y tecnología, en un paquete moderno. En lugar de ser una alternativa al Jeep Wrangler, lo que busca es lo mismo que el Tank 300: ofrecer los valores de un Toyota Land Cruiser Prado o un Mitsubishi Montero, pero en un tamaño menor, a un precio más competitivo y con un sistema de tracción competente.
¿Cuánto mide el BAIC BJ40 Pro?

Con 4.790 mm de largo y 2.760 mm entre ejes, le saca algunos milímetros de ventaja al Tank 300. Sin embargo, ambos siguen estando un poco por debajo del Wrangler y del Bronco. Para que se hagan una idea, la Toyota 4Runner casi llega a los cinco metros, aunque en esta tipología de modelos, estas cotas no son tan importantes ya que, habiendo pasado la frontera de los 4,7 metros, se entiende que son modelos espaciosos para una familia de 4 o 5 personas, y que al ser vehículos utilitarios, la sección de carga es muy generosa.
Contra el Tank 300 que es su principal competidor, lo equipara en despeje, con cerca de 220 mm, versus los 224 mm del modelo de GWM. También le gana en el ángulo de ataque con 37° versus 33°, pero no en el de salida, con 31° versus 34°. Y puede vadear 750 mm, versus el Tank que solo puede vadear 700 mm.
¿Cómo es el nuevo BAIC BJ40 Pro por fuera?

Estéticamente, BAIC logró un estilo más contemporáneo y propio. No tiene el frontal más clásico del Tank y los pasos de rueda acampanados, como los del Wrangler, también son más atenuados. El techo no es removible como en sus rivales norteamericanos, pero le queda una herencia de aquellos: las puertas no tienen marco, igual que las de tipo desmontable.
Otro detalle es la máscara frontal, que es la firma de toda la línea BJ (que significa Beijing Jeep, BAIC fue fabricante de Jeep por muchos años en China). La parrilla de siete ranuras fue copiada por BAIC, aunque con cinco ranuras. De a poco la fueron integrando hasta lograr una pieza integrada que emula cinco entradas de aire a lo ancho, pero en las dos de los extremos, se encuentran ocultos los focos. Con esto logran mantener la herencia de la marca, pero con una vuelta de tuerca auténtica.
También me gustaron son las luces auxiliares de posicionamiento sobre los pasos de rueda, el marco color aluminio en la ventanilla trasera, que rememora las ventanas compactas del BJ40 anterior (culpa del techo removible) y una tapa decorativa en el costado derecho que en realidad oculta una preinstalación para colocar una toma de aire suspendida tipo "snorkel".
Ahora, por supuesto que el diseño "boxy" de estos autos trae dos ítems a tener en cuenta: el ligero silbido aerodinámico del auto pasado los 100 km/h y la necesidad de tener espacio para abrir el maletero, si bien este auto permite abrir solo la luneta para compensarlo.
¿Cómo es el nuevo BAIC BJ40 Pro por dentro?

Por dentro, el BAIC BJ40 Pro cambia absolutamente de diseño y propone un estilo horizontal, de una sola línea, con aireadores cilíndricos y tres enormes pantallas, sea la del clúster que va más empotrada o las del sistema multimedia de 12,8": una central y otra para el copiloto.
La calidad percibida es alta, con materiales suaves al tacto y excelente tapicería, al margen del concepto off-road de este modelo. Por supuesto que hay varias piezas en color metalizado para añadir una vibra robusta, pero también me gusta el hecho de que no hayan renunciado a los botones para operar algunas de las funciones vitales del auto, como las del climatizador, ocultas en la moldura de los aireadores centrales o los mandos relacionados con la tracción en el centro.
La posición al volante es alta, pero cómoda y tremendamente configurable. En esta versión incluso tenemos volante calefaccionado con ajuste eléctrico (y memoria, lo que ayuda a subirse y bajarse, porque el volante se esconde automáticamente). Y por si fuera poco, además tenemos asientos climatizados en primera y segunda fila, junto con masaje en las delanteras: es imposible viajar incomodo en este auto.
El clúster es bastante legible pero tiene dos defectos: los comandos táctiles para operarlos son nefastos y el económetro está en L/100 km y no en km/L que es la medida que se usa en Chile.
El sistema multimedia solo tiene soporte para Apple CarPlay lo cual es una fortuna para mí, pero es una lástima para la gran mayoría de los usuarios y es necesario que la marca vea de qué manera agregar el dispositivo que falta, considerando que es el SO más utilizado en Chile. También encontramos cámaras de 360° con emulación de chasis transparente (540°) de excelente resolución y sistema de audio Infinity.
Pero quiero detenerme en lo que más me gustó del interior del BJ40 Pro. El botón de encendido es enorme y oculta una pantalla LCD animada. Por supuesto, yo dije, aquí debe haber algo más, porque como los chinos van a haber desaprovechado esta oportunidad de hacer algo más interesante. Y no me equivoqué: el botón de encendido se transforma en un widget personalizable, donde puedes colocar relojes, medidor de combustible o temperatura, brújula, entre otros. Es de lo más interesante que he visto y me parece muy original, además de funcional.
Las plazas traseras son amplias, con un piso plano que se agradece, considerando que hay que dar espacio para el eje cardán. Las puertas tienen ventanas generosas y mantienen la iluminación ambiental, así como los materiales de las puertas delanteras, salidas de aire y puertos USB.
Los espacios portaobjetos son generosos, desde los posavasos y el "puente chino" hasta el compartimento bajo el apoyabrazos.
¿Cómo es el nuevo BAIC BJ40 Pro en seguridad?

Lo bueno del BJ40 Pro es que ambas motorizaciones tienen el mismo estándar de seguridad, que va desde una fabricación con aceros de grado militar, seis airbags, cuatro frenos de disco y un montón de ADAS, incluyendo manejo semiautónomo de nivel dos, evasión inteligente, estacionamiento automatizado, entre otros. Es un auto que al no contar con techos desmontables ni nada, configura un habitáculo más sólido.
¿Cómo se maneja el nuevo BAIC BJ40 Pro?

Bajo el capó, nuestra unidad de prueba montaba un motor 2.0 Turbo de 241 Hp y 386 Nm de torque. Hay otra versión Turbodiésel, pero por ahora nos centraremos en esta. El motor es fabricado por Hycet, que es una subsidiaria de GWM. Es como Horse, que se transformó en la división mecánica de Renault y Geely. O sea, sin saberlo, quizás este motor sea similar a los de Tank o Haval. Se asocia a una caja automática ZF de 8 velocidades y a un sistema de tracción con reductora, modo automático, bloqueo de diferencial delantero y trasero, modos de tracción, ajustes para la dirección y sensación de frenado e incluso herramientas como el control de descenso, el modo off-road de tránsito lento y el giro de tanque.
Lo mejor de este motor con respecto al BJ40 normal es el consumo. Si el anterior gastaba como dos países en guerra, este solo gasta como uno, lo que es harto, pero mucho más aterrizado que en el BJ40 estándar, con medidas cercanas a los 8,5 km/l en ciudad.

Lo que más rescato, al margen del buen comportamiento del motor o las herramientas de tracción, es la impecable suspensión, de buen recorrido y muy refinada, la que permite incluso circular cómodo en caminos rotos. Pero también es muy celebrable la rigidez del chasis y la respuesta de la transmisión. Tuve que hacer, durante la semana de prueba, un viraje de emergencia, culpa de un auto que se salió peligrosamente de su pista y técnicamente tuve que replicar una "maniobra del alce", para la cual temí que el auto se volcara por el alto centro de gravedad. Clavado en los frenos (recomiendo el modo normal o sport, jamás el modo comfort porque no frena nada), hice la finta, virando rápidamente al soltar los frenos y luego acelerando para trazar la maniobra de esquive: al auto no se le movió nada y terminó la maniobra de manera limpia, sin ningún coletazo.
Sobre la transmisión, es correcta en modo D, pero funciona muy bien en modo manual, siendo rápida e incluso aguantando la marcha hasta el corte, sin protegerse, lo que permite que podamos conducir en ciertas zonas, sin que la caja nos deje sin fuerza o nos "traicione" botándonos el torque.
¿Qué podemos resumir del BAIC BJ40 Pro?

Con precios entre los $38.990.000 y $39.990.000, BAIC tiene en sus manos su mejor producto a la fecha. Con poco que corregir, es realmente una sorpresa la maduración de este BJ40 Pro y por primera vez, puedo poner las manos al fuego por un producto de esta marca. Fue realmente una sorpresa descubrir el buen comportamiento de su motor y su transmisión, la madurez de la suspensión, el equipamiento que ostenta e incluso detalles de diseño más auténticos que lo separan de sus primeros referentes.
Además, hay una opción Turbodiésel para quienes quieran gastar un poco menos.
Es una gran alternativa para quienes buscan algo más tecnológico que un Wrangler, quizás más refinado que un Tank 300 o que no les alcanza para una 4Runner. Por supuesto, es un vehículo chino y romper con la tradición de sus rivales es difícil, por postventa, accesorios y reputación probada. Pero si quieres algo diferente y jugártela con el BJ40 Pro, te vas a ir con un producto muy completo. Se va con buena nota.
BAIC BJ40 Pro - un verdadero rival para el Tank 300 (Test Drive)
