Durante el pasado Simposio del Motor de Viena 2026, Suzuki y AVL presentaron un prototipo de un Swift impulsado por hidrógeno y que funciona con un motor a combustión de 1.4 litros. AVL es una de las empresas líderes mundiales en tecnología de movilidad para el desarrollo, la simulación y las pruebas en la industria automotriz y otros sectores como la aviación, el sector marítimo y la energía. Gracias a una extensa investigación interna, AVL desarrolla tecnologías innovadoras y herramientas de desarrollo para una movilidad ecológica, segura y sostenible.
Suzuki y AVL dieron un paso más allá del laboratorio de ensayos aterrizándola en el contexto de un auto de uso urbano como es el Swift, presentado como un auto con motor de combustión interna alimetado por hidrógeno. Su motor quema el hidrógeno directamente en el cilindro, por medio del motor de 1.4 litros de Suzuki modificado y desarrollado en conjunto con el especialista austríaco AVL.
Hasta ahora, la mayoría de los autos a hidrógeno son autos eléctricos de pila de combustible, donde el hidrógeno se almacena abordo y se convierte en electricidad, la que se usa para alimentar los motores eléctricos. En cambio, el prototipo de Suzuki opta por una vía más conservadora: mantiene el motor a combustión, pero reemplaza la gasolina por hidrógeno, haciéndo más sencilla la tecnología a ojos de fabricantes, mecánicos y demás mundo familiarizado con las plataformas a combustión.

Los detalles del proyecto dan cuenta de que este motor entrega 100 kW (134 Hp) de potencia y 220 Nm de par en modo estequiométrico mediante la recirculación de gases de escape refrigerados (EGR). El sistema EGR refrigerado actúa como un "moderador" de la combustión, reduciendo las temperaturas de combustión y ayudando a controlar las emisiones de óxido de nitrógeno. Estas cifras equivalen a las cifras de rendimiento que entrega un motor a combustión turboalimentado.
El sistema utiliza inyección directa de hidrógeno, hardware específico, controles avanzados y un sistema de gestión térmica diseñado para mantener la estabilidad del funcionamiento. Asimismo, ambas compañías, también abordaron el manejo del condensado vinculado a la recirculación de gases de escape refrigerados (EGR), ya que la formación de agua es parte del proceso de combustión cuando se quema hidrógeno.
Por último, la elección de este modelo no fue fruto del azar. Por cuanto es habitual ver ensayos de propulsión a hidrógeno en buses, camiones pesados, barcos o autos más grandes como el Mirai, mientras que el Swift resulta ser un auto asequible y masivo, pudiendo la combustión a hidrógeno integrarse en autos compactos cuyo éxito suele depender del precio