Sin duda que las posiblidades del catálogo o del Car Configurator se ven más que ampliadas si el propietario de un Porsche acude por la máxima personalización otorgada por el equipo de Sonderwunsch, quienes hacen realidad los sueños de sus propietarios, dando lugar a ejemplares únicos salidos de fábrica. Es lo que ocurrió recientemente con el trabajo realizado para un 911 Touring GT3 de propiedad de un empresario vitivinícola de Moldavia, un pequeño país de Europa del Este.
El 911 GT3 Touring, bautizado como "el árbol de la vida" luce espectacular, no solo por el logotipo o M que alude al país al que pertenece su dueño, si no que por su pintura que permite que el violeta se desvanezca en púrpura, algo que es apreciable incluso hasta en sus llantas de aleación. Se ve violeta en la parte delantera y se va tornando más oscuro hacia la sección posterior. Lo anterior es complementado con la presencia de gráficas en el techo, el capó, las esquinas del parachoques trasero y la zona baja de las puertas.

El interior de la cabina fue diseñado especialmente para siguiendo los gustos de su dueño manteniendo la combinación de violeta y púrpura en los asientos, recubrimientos de las puertas y el tablero, a lo que se suma la presencia de aireadores forrados en cuero y la presencia del distintivo del árbol de la vida, que le da un toque más personalizado aún.
Bajo su capó, porta un motor de 4 litros aspirado naturalmente con seis cilindros, que entrega una potencia de poco más de 500 CV, con el mérito de que su propietario se inclinó por ordenarlo con una transmisión manual de seis marchas.