La industria automotriz ha adoptado a la Inteligencia Artificial para optimizar la cadena de suministro, el ensamblaje de vehículos y los sistemas de asistencia a la conducción (ADAS). Y aunque pareciera que la mano humana ya no es necesaria, Ford ha demostrado que sigue siendo imprescindible.
De acuerdo con FOX Business, Ford recontrató a 350 ingenieros veteranos para corregir fallas que las herramientas de IA no pudieron resolver por sí solas.
Los resultados fueron tangibles, pues coincidió con la obtención del primer puesto de la armadora en el estudio de calidad inicial de JD Power en Estados Unidos, obtenido por primera vez desde 2010, además de una reducción de costos en materia de garantías.

Imagen de referencia
El cambio también se presentó en sus vehículos: siete de los 10 modelos más vendidos de la marca se consolidaron entre los tres mejores de sus respectivos segmentos en el estudio IQS 2026 IQS de JD Power. Entre los ganadores se encuentra la Ford-150, el Ford Mustang y la Ford Super Duty que, dicho sea de paso, lideraron sus categorías por segundo año consecutivo.
Por otra parte, el medio de comunicación señaló que la marca reanudó el reclutamiento de ingenieros experimentados para orientar sistemas de IA que no fueron suficientes para optimizar por sí solos la calidad en producción.
Ante esta premisa, Ford integró a unos 350 especialistas veteranos a su división de ingeniería de vehículos durante los últimos años.
Charles Poon, vicepresidente de ingeniería de hardware para vehículos de la compañía, detalló en una llamada con medios de comunicación -informó Bloomberg-, que la firma automotriz “sobrestimó” la capacidad de la IA cuando la alimentó con requisitos de diseño. "La inteligencia artificial es una herramienta fantástica, pero solo es tan buena como la información que se usa para entrenarla”, puntualizó.

Imagen de referencia
Asimismo, Poon sostuvo que Ford no prestó toda la atención necesaria a la trayectoria de sus ingenieros más experimentados, mismos que ya habían pasado por varios ciclos del producto. Y reconoció “Creímos por error que con solo introducir inteligencia artificial e incorporar los requisitos de diseño que teníamos, eso produciría un producto de alta calidad”.
Estos profesionales fungen como auditores internos. Ahora que están libres de los ritmos diarios de producción, su trabajo consiste en llevar a cabo revisiones semanales obligatorias para detectar y eliminar posibles puntos de falla antes que los planos lleguen a la línea de fabricación.
Poon también admitió que los ingenieros salieron de la compañía antes de que su conocimiento pudiera ser aprovechado para mejorar el desempeño de herramientas de la IA.
Finalmente, Jim Farley, director ejecutivo de Ford, comentó a Bloomberg TV que el cambio también se ve en un mejor desempeño financiero de la compañía, pues ha descendido el gasto en cobertura de garantías y retirada de vehículos.