Otro de los modelos que deslumbraron en la Semana del Automóvil de Monterey fue la nueva variante descapotable del Brabus Bodo, que presume una carrocería de fibra de carbono, fabricada bajo un exclusivo proceso de preimpregnación, y una potencia de 1.000 Hp, tomando el chasis y una arquitectura del Aston Martin Vanquish Volante, sumado a un motor V12 altamente modificado. Se fabricarán, al igual que el coupé, 77 unidades con un valor de siete cifras en euros.
La carrocería, diseñada a medida, luce el elegante acabado Brabus “Silk Stone” y se combina con una capota blanda de jacquard bicolor en negro y gris, desarrollada especialmente para este modelo. El motivo Brabus “77” invertido se teje directamente en el tejido estructural, en lugar de aplicarse como impresión o revestimiento, creando un sutil efecto de relieve en toda la superficie de la capota y garantizando una excepcional resistencia a la radiación UV, la abrasión y los ciclos repetidos de plegado.
El frontal destaca por su inconfundible presencia gracias a sus exclusivos faros LED matriciales y la distintiva parrilla BRABUS con 13 lamas verticales. En la parte trasera, el diseño audaz se mantiene con un alerón extensible eléctricamente. Bajo la luneta trasera, el logotipo "77" evoca sutilmente los orígenes de la marca y el año en que Bodo Buschmann fundó BRABUS.
Bajo el largo capó de fibra de carbono se encuentra el motor V12 biturbo de 5.2 litros, fabricado artesanalmente, que entrega 1000 Hp y un par máximo de 1200 Nm. Este descapotable de 2+2 plazas acelera de 0 a 100 km/h en tan solo 3,0 segundos y alcanza los 200 km/h en apenas 8,5 segundos. La velocidad máxima está limitada electrónicamente a 360 km/h.