Aunque Brabus es reconocido mundialmente por sus preparaciones sobre modelos Mercedes-Benz, ahora da un paso mucho más ambicioso con un auténtico hiperauto de producción limitada, desarrollado sobre la base del Aston Martin Vanquish y con una personalidad completamente propia.
La carrocería del Brabus Bodo fue desarrollada a medida y está fabricada completamente en fibra de carbono expuesta, mientras que el chasis emplea aluminio para mantener un equilibrio entre rigidez y peso. Incluso componentes como el airbox y las tapas de los árboles de levas recurren a carbono con partículas de oro integradas, un detalle extravagante que refleja el enfoque artesanal y extremo del proyecto.

El Brabus Bodo recibe su nombre en honor a Bodo Buschmann, fundador de Brabus, quien siempre quiso fabricar un auto de este tipo.
Visualmente, el parentesco con el Vanquish es poco evidente, aunque se delata en algunas zonas, especialmente en la silueta lateral y la línea de las ventanas. Sin embargo, el preparador alemán rediseñó por completo el frente con una nueva parrilla, entradas de aire mucho más agresivas, además de incorporar una zaga tipo “long tail” con un alerón retráctil que recuerda al Porsche 911, difusor trasero y una gran aleta central.
Otro de los elementos que más llaman la atención son las cuatro salidas de escape rectangulares fabricadas en titanio mediante impresión 3D, así como las llantas monobloque de 21 pulgadas.

Bajo el capot de este GT encontramos un motor V12 biturbo de 5.2 L capaz de desarrollar 1.000 Hp y 1.200 Nm de torque. Gracias a esta configuración, el Brabus Bodo puede acelerar de 0 a 100 km/h en tres segundos, mientras que su velocidad máxima alcanza los 360 km/h.
Al interior, el Brabus Bodo conserva varios componentes del Vanquish original como el sistema multimedia y la integración de Apple CarPlay Ultra, pero añade tapicería en Alcantara, detalles en fibra de de carbono y levas de cambio más grandes para mejorar la experiencia de manejo con la transmisión automática de ocho velocidades.

Los asientos tienen bordada la silueta de este vehículo, al igual que la firma de Bodo Buschmann, mientras que cada unidad ofrece una bolsa Weekender de cuero y un pasaporte digital basado en blockchain para certificar autenticidad y especificaciones.
El enorme techo panorámico ayuda a darle una mayor sensación de amplitud al habitáculo 2+2, reforzando el enfoque de gran turismo que Brabus quiso imprimirle a este modelo.

La producción del Brabus Bodo estará limitada a sólo 77 unidades, una cifra elegida para conmemorar el año de fundación de la compañía en 1977. Cada una arranca en 1.2 millones de dólares, un precio bastante elevado, pero razonable para los coleccionistas que buscan algo todavía más exclusivo que un Aston Martin convencional.