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Monterey 2026: Spyker C8 Preliator XXV Coupé, más que una evolución, una nueva era

El exclusivo fabricante de países bajos vive una nueva etapa gracias a la inyección de capital, nuevos socios y a su retorno a la competición.

Monterey 2026: Spyker C8 Preliator XXV Coupé, más que una evolución, una nueva era

Spyker reveló en el marco del Monterey Car Week al C8 Preiliator XXV Coupé, la última iteración del Preliator que además marca una nueva era para Spyker después de recibir una mano del Grupo W, quienes inyectaron capital en la empresa de Victor Müller para que estos preciosos y muy singulares deportivos de inspiración aeronáutica sigan con vida. 

Basado en la "tercera generación" del C8, Spyker señala que es prácticamente un auto nuevo, impulsado por un motor de 800 Hp, caja manual y una carrocería de aluminio completamente hecha a mano.

Para los que quieren aprender sobre la marca, esta compañía nació en 1880 como un proyecto de los hermanos Hendrik-Jan and Jacobus Spijker, herreros y carroceros, quienes llevaron su idea bastante más lejos de lo que esperaban. En 1903 fabricaron el primer auto de seis cilindros y tracción a las cuatro ruedas, mientras que participaban en carreras de largo aliento. En 1914 se fusionaron con la Fábrica Holandesa de Aviación, donde nació el Spyker C1 Aerocoque (en la foto de más arriba), diseñado por Jaap Tjaarda van Sterkenburg, tío del famoso diseñador Tom Tjaarda, quien trabajaría en Pininfarina y Ghia diseñando autos como la Ferrari 365 California o el DeTomaso Pantera.

La empresa quebró en 1922 y resucitó en 1999, aunque ha pasado por varias etapas complejas en cuanto a lo económico. Por fortuna, siempre ha existido alguien con ganas de salvar el proyecto, lo que nos ha permitido seguir conociendo las propuestas de la marca, la cual tiene los derechos del nombre, pero no tiene nada que ver con sus orígenes.

C8 Preliator XXV

El C8 Preliator XXV toma bastante distancia de los primeros C8, salvo por el concepto aeronáutico. El nuevo modelo incorpora ductos NACA, una aleta que rememora a la del C1 Aerocoque de 1919, luces traseras con forma de jet y un patrón de diseño (isogrid) con triángulos que se usa para aligerar y reforzar estructuras de cohetes, además del inconfundible varillaje expuesto de la transmisión manual, una verdadera obra de arte expuesta.

Construir un Spyker toma mucho tiempo, cerca de 2.100 horas. Todo es a la antigua, con una carrocería de aluminio artesanal (pintada en Quail Green con detalles en oro rosado para el modelo de exhibición) y un chasis tubular. Es tanta la artesanía que el volante lo cose un solo artesano con dos agujas y le toma cuatro horas. El tablero de aluminio torneado lo hace un taller que hace piezas desde la misma época en la que se fundó Spyker. ¿Más? Los pernos del interior se alinean a mano y hasta el número de chasis (el 270 en este caso) también se graba a mano.

Victor Müller, fundador y CEO de Spyker, señaló: “Si bien la fibra de carbono es reconocida por sus virtudes técnicas, siempre hemos preferido el aluminio, un metal que puede ser moldeado por la mano de un artesano experimentado y pulido hasta la perfección, cuya belleza se profundiza con el tiempo. Para Spyker, así es como debería sentirse el lujo moderno: exclusivo, personal y hecho por manos humanas”.

Impulsando al XXV encontramos un motor Audi V8 biturbo de cuatro litros, con 800 caballos de fuerza y 1.000 Nm de torque, el que alcanza una velocidad máxima superior a los 349 km/h. A diferencia de la mayoría de los hipercars actuales, viene equipado con una caja de cambios manual real. Esa misma filosofía se traslada a la cabina, exquisitamente tapizada en cuero de color Tuscan Saddle, donde las interfaces digitales se reducen al mínimo: solo vemos algunos displays menores con tecnología digital, pero el resto es todo analógico y táctil.

El estanque de combustible se trasladó desde los umbrales laterales hacia un espacio trapezoidal ubicado detrás de los asientos y delante del motor, una disposición usada anteriormente en los autos de competencia de Spyker en Le Mans. El maletero trasero fue reubicado completamente hacia adelante. En su lugar, el auto incorpora el llamado “modo mariposa”: con solo presionar un botón, toda la parte trasera se abre, tal como en los primeros modelos Spyker, lo que exigió diseñar el compartimento del motor con el mismo nivel de detalle que el resto del auto.

El nombre del modelo, en latín, significa “guerrero”, en línea con el lema que la marca mantiene desde 1914: Nulla Tenaci Invia Est Via (“para el tenaz, ningún camino es intransitable”).

La producción del C8 Preliator XXV Coupé se limitará a 25 unidades, cada una construida a mano y personalizada según las especificaciones de su propietario.

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