Gordon Murray, el "padre" del McLaren F1 y legendario diseñador de Fórmula Uno, hace ya unos años que nos roba el sueño con sus autos, incluyendo los nuevos modelos de su compañía Gordon Murray Automotive, modelos analógicos que tienen en su ADN, los desarrollos e ideas de su fundador.
Tras el T.50 y el T.33, Gordon Murray lanzó el S1 LM, como una manera de rendir homenaje al McLaren F1 LM. De hecho, lo hizo el año pasado en la Monterey Car Week y para muchos, fue el auto del evento. Este año, Murray presenta una versión más "aterrizada" de aquel modelo, el S1 "a secas", el cual obviamente es la reinterpretación moderna del McLaren F1 "de calle".

La distancia que toma Gordon Murray con McLaren es clara. El comunicado de prensa tiene la "delicadeza" de no mencionar a McLaren en ninguna manera, aunque realmente no lo necesita: sabemos siempre cuál es la referencia.
Gordon Murray señala que, aunque el alma del S1 LM y S1 son las mismas, no hay panel en común entre ambos autos. Además, la filosofía de los dos modelos es muy distinta: "Con el S1 queremos mostrar cuanta belleza y pureza hay en el diseño cuando sacamos los elementos aerodinámicos más radicales del S1 LM. Tiene la misma intensidad, respuesta e integridad en ingeniería, pero todo fue calibrado para un propósito diferente. Este es un auto que podrías manejar por la costa, desde Los Ángeles a Monterey con el máximo confort, disfrutando cada cambio de marcha, cada curva y cada nota del V12, cuando el camino se abre. Es un auto exclusivo, analógico y tremendamente enfocado en el conductor, pero también más elegante, más refinado y más usable en viajes de larga distancia."

Así es como el S1 toma el legado del McLaren F1 y lo lleva al territorio de los gran turismo, con un sistema aerodinámico activo y 10 mm extra de recorrido en la suspensión, así como nuevos focos delanteros y llantas que rememoran a las del original. Si eres observador, hasta los espejos laterales nos traen de regreso a 1992.
El motor es similar, un V12 4.2 aspirado de casi 690 Hp, creado por Cosworth con pistones aligerados, válvulas y bielas de titanio, lubricación por cárter seco y una calibración que permite mayor elasticidad, ampliando la banda de torque para que sea más fácil usarlo y disfrutarlo, con el 80% del torque desde las 2.500 rpm. La caja de cambios es manual, de seis velocidades, pero con una sexta más larga.

Y por dentro, el lujo es total. Igual que el F1, tú te sientas en el medio. El asiento del conductor contrasta con los dos laterales, con una ergonomía similar al del original, pero con piezas expuestas, materiales exquisitos, mejor insonorización y un esfuerzo en combinar piezas de calidad pero de bajo peso, como el sistema de audio. Incluso con ventanas de vidrio en lugar de las de Lexan del S1 LM, este S1 es más ligero que un T.50, que era la meta de Murray.
No hay precio declarado para esta obra de arte, pero se sabe que solo se fabricarán 64 unidades, todas a personalizar por sus propios dueños.