Entre el año pasado y este año, las marcas de origen chino, pusieron muy de moda los "desafíos de rendimiento" para sus modelos híbridos enchufables de alto performance, varias veces apellidados "Super Híbridos" por contar con baterías y motores de mejor nivel. Esto viene de muy de la mano con los avances en electromovilidad, los mismos que han permitido decantar varias ventajas del mundo eléctrico en modelos híbridos, tales como sistemas de carga rápida y baterías de mayor capacidad. Y es que ha pasado muchísimo tiempo desde que el 2014 comenzó a comercializarse el Mitsubishi Outlander PHEV, el primer auto híbrido enchufable de nuestro mercado, el que por entonces parecía revolucionario, pero contaba con muchas limitaciones en su parte eléctrica, las que en la práctica no hacían tan ventajosa su compra: eran otros tiempos.
En la actualidad, el segmento de los autos híbridos enchufables en Chile está dominado por la industria china, quienes además fueron quienes inventaron el primer auto PHEV de producción masiva, recayendo el honor en el antiguo BYD F3DM de 2008. Hoy, al ser el mercado con la mejor relación de valor y con los desarrollos más avanzados en materia de autos eléctricos, es lógico que sean los principales impulsadores de esta tecnología.
1.000 kilómetros, el "número mágico"

La cartilla, entregada por Tomás Cañete, amigo de la casa y quien puso todos sus conocimientos como copiloto de rally en organizar este desafío.
Volviendo a los desafíos, muchos fabricantes declaran que sus autos pueden superar los mil kilómetros de rango, con una sola carga y un estanque lleno. O sea, deberías ser capaz de manejar desde Santiago hasta Puerto Montt sin detenerte a repostar: solo a ir al baño, a comer o a dormir. El problema de estos "juegos" es que no son exactamente muy reales. Algunos de estos autos alcanzan los mil kilómetros en ciclo NEDC, que como sabemos, es una métrica de homologación que no debería usarse, al ser un procedimiento poco realista para evaluar el rendimiento de un auto, pero los fabricantes, lamentablemente, aun lo usan para atraer clientes. Otras veces, los fabricantes usan medidas en el ciclo moderno WLTP, mucho más realista y actualizado, pero no dicen que los mil kilómetros solo se obtienen en conducción urbana.
Y no sabemos cuál es el problema en decir que esos mil kilómetros son en realidad cerca de 850 kilómetros, siendo que es una cifra excelente de rendimiento. Para alcanzar los mil kilómetros, debes circular entre 90 a 100 km/h, con ventanas cerradas, cargando pocas cosas en el maletero y usando muy poco el aire acondicionado, situaciones que no son ni competitivas ni realistas.
Geely apuesta al tres
La razón de por qué decidimos aceptar el desafío de Geely en el norte del país junto al EX5 EM-i fue porque la apuesta no era por lograr los 1.000 kilómetros, los que son fácilmente alcanzables en una larga carretera como la Ruta 5, manteniendo un crucero de velocidad. Aquí la competencia tenía varías dificultades y cosas que manejar. Primero, teníamos la meta de acercarnos lo más posible a los tres litros cada 100 km, medición ponderada entre el uso del motor a combustión y el motor eléctrico. Lo segundo: las rutas por las que circularíamos presentaban desniveles, cuestas, zonas en construcción y tramos con distintos límites de velocidad que obligan a gestionar el manejo y las fuentes de energía. Lo tercero tenía que ver con el mecanismo del desafío en sí, muy parecido al de un rally de regularidad, donde tendríamos etapas de "enlace" sin puntuación y etapas "competitivas" a completar en un tiempo determinado.
El desafío

El 3L Challenge se realizó en el norte de Chile, razón por la cual tomamos un vuelo hasta Iquique para encontrarnos con nuestra unidad, nuestro equipo y por supuesto, nuestros rivales. Las etapas se definieron de la siguiente manera:
- 28/7: Enlace: Aeropuerto Iquique - geoglifo Calartoco
- 28/7: Etapa 1: Calartoco - Tocopilla
- 28/7: Etapa 2: Tocopilla - San Pedro de Atacama
- 29/7: Enlace (Loop): San Pedro de Atacama - Magic Bus - San Pedro de Atacama
- 30/7: Enlace: San Pedro de Atacama - Parque Eólico
- 30/7: Etapa 3: Parque Eólico - Sucursal Geely Miranda (Antofagasta)
Cada etapa tendría una cartilla de tiempo a completar por los "comisarios" en cada largada y meta. Los autos que no llegaran en el tiempo estipulado recibirían una penalidad. Solo entre la Etapa 1 y la Etapa 2, sería necesario administrar el combustible y la batería del auto, ya que lo consumido en la primera parte podría afectar a la segunda. En cambio, para iniciar la Etapa 3, todos los autos comenzarían con combustible y baterías suficientes.
En total recorrimos más de 950 kilómetros y alcanzamos una altitud de 3.400 metros. Mi auto asignado fue el #7, donde compartí tripulación con Paola Leyton (MotorFem) y Renata Marín (Autonoticias). En el equipo convenimos manejar entre todos, sin miedo de usar la climatización o el equipamiento general del EX5 EM-i pero donde yo tomaría el rol de estratega, lo cual me hizo ceder el volante la mayor parte del tiempo para así ir navegando o usando los distintos modos de manejo del EX5.
El mejor modo de gestión era uno llamado "Modo de ahorro de energia inteligente", el cual priorizaba el ahorro de combustible cuando no forzabamos el modo de manejo eléctrico, lo que permitia estrujar al máximo la capacidad de nuestras baterías de 29,8 kWh, equivalentes a 120-140 kilómetros en modo eléctrico, en las circunstancias más ideales. En modo híbrido, el auto puede alcanzar 1.100 kilómetros, si bien esta cifra es más alcanzable en ciudad que en otras condiciones.
La conducción

Afortunadamente, manejar el Geely EX5 es realmente simple y muy cómodo, lo que hizo que esta travesía -que podría haber sido muy agotadora- resultara realmente grata, incluso al meternos a caminos rotos donde había que esquivar algunas piedras. Hubo que manejar de día y de noche, con mucho polvo en varias zonas y nos encontramos con diversas zonas de construcción, culpa de la ampliación que están realizando en varias carreteras internas, obligándonos a detenernos. El modelo cuenta con un motor eléctrico de 215 Hp, apoyado por un motor 1.5 de 98 Hp, el que podia traccionar las ruedas delanteras en algunas fases o funcionar como generador.
La primera etapa nos llevó por un camino interior de tierra, con mucha calamina y tierra suelta, pero con excelente visibilidad para poder anticiparnos a las curvas y poder "cortar" varias, permitiéndonos un manejo más continuo y progresivo, que es la clave a la hora de gestionar el consumo. Estos autos son muy sensibles a las pendientes, por lo que a veces es bueno pegar un "acelerón" antes de dejar ir el auto en una gradiente ya que así podíamos recuperar más.

Pero la parte más interesante estuvo justamente en la sinuosa bajada hacia Tocopilla, la misma que tendríamos que subir después del almuerzo en la Etapa 2. Como habíamos recuperado energía en la bajada y teníamos un rendimiento equilibrado, le dije a mi equipo que subiéramos en modo 100% eléctrico, ya que sería el tramo más comprometedor para las cifras de consumo. Esto nos permitiría prácticamente comenzar con "0 L/100 km" en un relieve más plano al alcanzar la cima, mientras el resto tendrían que esforzarse por bajar sus altos promedios de consumo, culpa de la subida. La estrategia funcionó perfectamente y eso nos hizo ganadores de la Etapa 2 al llegar de noche a San Pedro de Atacama, con un rendimiento de 4,6L/100 km.

La tercera etapa competitiva tenía un truco, culpa de Google Maps. Muchos se confiaron en que el tiempo asignado de llegada era muy laxo, lo que les permitió ir más lento y así ahorrar algo de combustible. Sin embargo, la ruta que nos fue entregada tenía una parada intermedia asignada, en caso de que alguien quisiera pasar al baño, tiempo designado que se devolvería al terminar la etapa. Algunos, como nosotros, nos dimos cuenta temprano de este tema, lo que nos permitió borrar ese PDI y administrar la ruta con el tiempo real de llegada hacia Antofagasta. Otros, se dieron cuenta cuando cruzaron el PDI de que el tiempo que les aparecía era solo hasta ese punto y que en realidad iban atrasados, obligándolos a acelerar y perder parte de lo ahorrado. En esta zona, la autopista va de bajada, lo que en varios tramos permite ir gastando mucho menos de lo que debería. De todos modos, hubo momentos donde acelerábamos bastante para tratar de que el auto usara la gradiente natural para recuperar algo. La mejor zona de recuperación era el descenso hasta Antofagasta vía la salitrera Aníbal Pinto. Finalmente hicimos 312 kilómetros con un consumo de 2,6L/100 km, en un tiempo de 4 horas con 23 minutos.

Tras llegar a la meta y finalmente descansar, tuvimos que esperar dos semanas para conocer a los ganadores. Lamentablemente no ganamos el 3L Challenge completo, pero doy fe de que en varias oportunidades logramos los tres litros cada 100 kilómetros, algo que yo personalmente creía imposible. Por supuesto, es bajo condiciones ideales, pero aun así, el EX5 EM-i sorprende por algo que quizás no era la meta de Geely en este desafío, que tiene que ver con su formidable administración energética, lo que hace muy fácil poder decidir en qué momento funcionar exclusivamente con electricidad o dejar que el auto funcione como híbrido inteligente.