Aston Martin suma una nueva alternativa a la gama de su SUV DBX, la que busca combinar las capacidades dinámicas del modelo con una experiencia más apropiada para viajes largos. De hecho, la denominación GT no es casual, por cuanto la firma de Gaydon utiliza este concepto para representar, desde hace décadas, una combinación entre altas prestaciones, elegancia y capacidad para recorrer grandes distancias.
¿Cómo es el diseño del Aston Martin DBX GT?
A diferencia del DBX S, esta versión adopta una estética más sobria. La idea es que sus prestaciones estén presentes, pero que no sean necesariamente lo primero que llame la atención.
Uno de los principales cambios aparece en el frontal, donde incorpora una nueva parrilla de doble lama metálica, disponible con acabados claros u oscuros. El diseño se prolonga hacia las tomas de aire exteriores y las luces diurnas, generando una apariencia más ancha en la parte baja del vehículo.
En los laterales destaca una nueva moldura metálica de dos piezas, con acabados pulido y satinado inspirados, según Aston Martin, en técnicas utilizadas tradicionalmente en la fabricación de relojes. Los parachoques, faldones y difusor trasero vienen pintados en el mismo color de la carrocería.
Las llantas de aleación de 22" con acabado Satin Titanium y neumáticos Pirelli Scorpion Zero All-Season son parte de la configuración estándar. También existe la posibilidad de optar por llantas de 23" para quienes busquen una apariencia más deportiva. En la parte posterior aparecen cuatro salidas de escape, distribuidas en dos pares dispuestos de manera horizontal.
¿Cómo es el interior del Aston Martin DBX GT?
Donde Aston Martin realizó uno de los trabajos más importantes fue en el habitáculo, puesto que incorpora nuevos asientos delanteros y traseros, con mayor acolchado, modificaciones en los apoyos laterales y una capa de espuma viscoelástica de 10 mm que mejora la comodidad.
En la segunda fila también hay novedades, por cuanto los asientos traseros adoptan formas individuales, con apoyacabezas y refuerzos laterales que buscan entregar una sensación más envolvente y cómoda, especialmente durante viajes largos.
El equipamiento se complementa con un techo panorámico de vidrio de serie y materiales de mayor nivel, entre ellos cuero semi-anilina, superficies acolchadas y diferentes combinaciones de colores específicas para esta versión.
Aston Martin señala que cada asiento delantero requiere más de cuatro horas y media de trabajo, con 691 metros de hilo y 3.297 perforaciones.
Pero el confort no se limita a los materiales. La marca británica intervino la estructura, los sellos de la carrocería y el aislamiento acústico, incorporando materiales adicionales en puertas, pasos de rueda y zona de carga, además de vidrios laterales traseros laminados acústicamente.
El resultado, según las mediciones de Aston Martin, es una mejora de 13% en el denominado Articulation Index, indicador que mide qué tan sencillo resulta mantener una conversación dentro del vehículo mientras está en movimiento.
¿Qué hay bajo el capó del Aston Martin DBX GT?
Bajo el capó se encuentra un V8 biturbo de 4,0 litros, capaz de desarrollar 727 CV a 6.250 rpm y 900 Nm de torque entre 3.000 y 5.250 rpm. Se trata de la misma base mecánica utilizada por el DBX S, con tecnología de turbocompresores compartida con el superdeportivo de motor central Valhalla.
La transmisión es automática de nueve velocidades y trabaja junto a un sistema de tracción integral activa. También dispone de diferencial trasero electrónico de deslizamiento limitado y cinco modos de conducción adaptativos, cuatro orientados al uso en carretera y uno para conducción fuera del asfalto.
Con este conjunto, el DBX GT acelera de 0 a 100 km/h en 3,3 segundos y alcanza una velocidad máxima de 310 km/h. En otras palabras, la búsqueda de mayor comodidad no significó reducir el potencial dinámico del SUV.
Para detenerlo, Aston Martin recurre a frenos carbocerámicos con discos de 420 mm en el eje delantero y 390 mm en el trasero.