Honda está avanzando en el desarrollo de una tecnología que podría cambiar la forma en que se cargan los vehículos eléctricos. La compañía japonesa, junto con Taisei Corporation y Taisei Rotec Corporation, desarrolló una tecnología que permite transferir electricidad de manera inalámbrica a un vehículo eléctrico mientras este circula por una carretera especialmente equipada.
El proyecto busca resolver uno de los principales desafíos de la electromovilidad: la necesidad de detenerse para recargar las baterías. Honda comenzó a investigar esta tecnología en 2021 y ahora prepara una nueva etapa de pruebas que contempla su utilización en caminos públicos de Japón a partir del año fiscal 2027, que comienza el 1 de abril de ese año.
¿Cómo funciona esta tecnología?
La tecnología recibe el nombre de Dynamic Wireless Power Transfer (DWPT), o transferencia inalámbrica dinámica de energía. La idea es relativamente sencilla. Bajo el pavimento de la carretera se instalan unidades capaces de transmitir electricidad, mientras que el vehículo incorpora un sistema receptor. Cuando el vehículo circula sobre una zona equipada, la energía puede transferirse desde la carretera hacia el automóvil sin necesidad de utilizar cables ni detenerse en una estación de carga.
En términos simples, sería algo parecido a una gran plataforma de carga inalámbrica, pero integrada en el camino y diseñada para funcionar mientras el vehículo está en movimiento.
El sistema desarrollado por Honda y sus socios utiliza una tecnología de acoplamiento magnético para realizar la transferencia de energía. La solución está pensada tanto para vehículos de pasajeros como para vehículos comerciales de mayor tamaño.
Una carretera preparada para vehículos pesados
Uno de los desafíos más importantes del proyecto es que la tecnología instalada bajo el pavimento debe soportar el tránsito habitual de vehículos de grandes dimensiones y peso.
La marca señala que las pruebas realizadas hasta ahora consideraron vehículos comerciales con un peso bruto de aproximadamente 20 toneladas. Para ello, las empresas trabajaron en el diseño de las unidades que se instalan bajo la carretera y en la estructura del pavimento que las protege. El objetivo es que estos componentes tengan suficiente resistencia y durabilidad para soportar durante largos períodos el paso de vehículos pesados.
Otro aspecto importante es que el sistema fue diseñado pensando en su instalación en caminos existentes. Las unidades pueden ser incorporadas mediante un proceso que contempla el fresado del pavimento y su posterior instalación, lo que podría facilitar futuras aplicaciones sin necesidad de construir carreteras completamente nuevas.
Hasta 150 kW de potencia
Honda y sus socios también están trabajando para que el sistema pueda entregar una cantidad importante de energía mientras el vehículo circula.
En una próxima etapa se realizarán pruebas con una potencia de hasta 150 kW, especialmente pensando en aplicaciones para vehículos comerciales de gran tamaño. La compañía también deberá comprobar que el sistema pueda mantener una transferencia de energía estable cuando los vehículos circulen a velocidades elevadas.
Antes de llegar a las carreteras públicas, las empresas realizarán nuevas pruebas en una pista especialmente construida para el proyecto. Entre ellas se contempla una evaluación de resistencia equivalente a un millón de cargas de rueda, además de pruebas de transferencia inalámbrica de energía y estudios relacionados con la seguridad frente a posibles fugas de campos electromagnéticos.