Stellantis es uno de los grupos más grandes de la industria automotriz. Quizás no el primero en cuanto a volumen, pero si uno de los más grandes en cuanto a marcas y en cuanto a multiculturalidad. Marcas italianas, francesas y norteamericanas deben saber hacer sinergia aun cuando se enfrentan a filosofías y mercados muy diferentes. Y lo peor es que, hoy en día, el escenario automotriz está muy complejo.
Es por eso que, como ocurre cada cierto tiempo, los distintos grupos automotrices presentan en una gran conferencia, sus planes a mediano plazo. En el caso de Stellantis, esto es más ambicioso e involucra un montón de novedades, por lo que trataremos de hacer este reporte de manera más didáctica para que sepas bien que es lo que se viene.
El escenario: usted se encuentra aquí

La cosa esta así:
- Primero, los mercados están muy atomizados y hay nichos específicos por región que deben ser atendidos.
- Los costos de producción siguen subiendo (más si le sumamos la inestabilidad política de ciertos players).
- La electrificación no está avanzando al mismo ritmo en todos lados y eso ha significado que muchas marcas tengan que recular en sus planes.
- Es necesario formar alianzas con empresas de tecnología e IA para acelerar el desarrollo de nuevos productos o servicios.
- China. No importa el contexto, China.
Momentum: un buen momento para construir un plan

Stellantis estuvo haciendo varios ajustes, entre ellos, un equipo de líderes más compacto, más departamentos regionales y una mejor diferenciación de las marcas. Esto se traduce que en los últimos 12 meses han mejorado los índices de servicio, de productividad, liquidez e incluso la participación de mercado. Todo esto permite darle forma al nuevo plan FaSTLAne 2030.
Los pilares de FaSTLAne 2030
- Un portafolios mejor definido
- Inyección de capital y tecnologías
- Sociedades más firmes
- Estructura optimizada
- Ejecución disciplinada
- Regiones empoderadas
¿Esto en qué se traduce?

Aquí viene lo bueno:
- Del gran clúster de marcas de Stellantis, cuatro serán las protagonistas y las que tendrán posicionamiento global: Jeep, RAM, Peugeot y FIAT.
- Luego vienen las marcas regionales: Chrysler, Dodge, Alfa Romeo, Citroën y Opel/Vauxhall.
- Y finalmente, están las marcas de especialidad: DS Automobiles quedará bajo la tutela de Citroën, de la misma manera que Lancia y Abarth quedarán bajo FIAT. Maserati corre con colores propios.

Stellantis invertirá cerca de 60 billones de euros, donde el 60% de ese presupuesto irá a nuevos productos: 110 nuevos autos (más de 60 modelos nuevos y cambios de generación, más 50 refrescos y facelifts) de aquí al 2030. El 40% restante va al desarrollo de tecnologías y plataformas compartidas. O sea, "diferenciarse donde le importa más a los clientes y simplificar donde es necesario para escalar la producción", incluyendo plataformas, motores y tecnologías globales.
Esto también debería optimizar el uso de las estructuras industriales de Stellantis, o sea, poder usar las plantas a una mayor capacidad de producción.
Las Joint Venture

Los "amigos" de Stellantis ayudarán al grupo a avanzar con ciertos modelos en algunos mercados. Por ejemplo Leapmotor prestará sus plataformas para desarrollar autos eléctricos en Europa; Dongfeng le fabricará autos a Peugeot y Jeep, en China y otros mercados de exportación; Tata apoyará a Stellantis en India y Jaguar Land Rover hará lo mismo en Estados Unidos.
A esto hay que sumar los partners tecnológicos, como CATL, Nvidia, Qualcomm, Applied Intuition, Mistral AI, Wayve y Uber, quienes acelerarán las plataformas tecnológicas, los sistemas de ADAS, la capacidad de las baterías y más.
Plataformas modulares

En un futuro, al margen de ciertos modelos específicos, el grueso del line-up se basará en tres plataformas: STLA Frame, STLA One y LCV. Estas tres plataformas se asociarán a distintos sets de motores, transmisiones, motores eléctricos y baterías. La parte más interesante viene en la arquitectura eléctrica, incluyendo ramales, controladores (STLA Brain), infoentretenimiento, ADAS (STLA Autodrive) y servicios conectados. Todo será escalable y modificable para las distintas necesidades de cada marca, con un sistema operativo en común, actualizaciones OTA y más.
Gracias a esto y el apoyo de la ingeniería digital, la IA y una cadena de suministro integrada, el desarrollo de nuevos modelos o nuevas características podría reducirse a solo dos años, en lugar de los cuatro años que actualmente les toma.