Test drive: Audi A4 2.0 TDI
24-04-2017 Reportes de Manejo

Test drive: Audi A4 2.0 TDI

Esta vez probamos una nueva variante turbodiésel del sedán alemán, y corroboramos que es uno de los mejores sedanes del segmento, al menos en dinamismo y amplitud.

El A4 es un modelo icónico en la gama de Audi. Fue lanzado en 1994 como reemplazante de la gama 80, y hacia fines de 2015 presentó esta quinta generación, la que arribó al país hace justo un año.

El Audi A4 se presentó inicialmente con motores gasolineros TFSI 1.4 y 2.0 litros y con tres paquetes de equipamiento, ofreciendo hasta cinco alternativas, con precios entre $23.990.000 y $28.990.000 (puedes leer nuestra prueba de manejo aquí).

Más tarde añadió el S4, con su motor de tres litros y 354 caballos de fuerza, el que se colocó como tope de la gama. Sin embargo, a la marca le faltaba una versión turbodiésel que rivalizara con el BMW 320d y el Mercedes-Benz C220d, y es así como hace sólo unas pocas semanas sumó esta nueva variante 2.0 TDI.

Esta versión está equipada con un paquete de acabados Sport, y por precio se coloca por encima de todas las otras variantes de la gama A4, con excepción, claro, del mencionado S4.

Precios Audi A4

Versiones

Precios Lista (Abril 2017)

A4 1.4 TFSI

$ 23.990.000

A4 1.4 TFSI Design

$ 25.290.000

A4 1.4 TFSI Sport

$ 25.690.000

A4 2.0 TFSI Design

$ 28.490.000

A4 2.0 TFSI Sport

$ 28.990.000

A4 2.0 TDI Sport

$ 30.490.000

S4 3.0 TFSI

$ 42.990.000


Características técnicas y mecánicas

La quinta generación del Audi A4 utiliza la plataforma MLB Evo del Grupo Volkswagen, que se caracteriza por utilizar aceros de muy alta resistencia y disminuir drásticamente el peso. La marca indica que el 90% de las piezas de este A4 es distinta a la de su predecesor.

Mide 4.726 mm de largo, 1.842 mm de ancho, 1.427 mm de alto y tiene entre ejes 2.820 mm, siendo 25 mm más largo y 16 mm más ancho que el A4 anterior, ofreciendo 12 mm más entre ejes. Supera así por 9 centímetros al Serie 3 de BMW y por 4 centímetros al Clase C de Mercedes Benz.

Gracias al uso de esta nueva plataforma, el A4 TDI pesa 1.555 kilos, 100 kilos menos que su predecesor, pese al aumento de tamaño, lo que genera una mejora sustantiva en términos de eficiencia y dinámica de conducción.

El nuevo motor diésel es un cuatro cilindros dos litros, con inyección directa TDI y turbo de geometría variable, que eroga 190 caballos de fuerza y magníficos 400 Nm de par entre 1.750 y 3.000 rpm.

Si bien los motores diésel apuntan más a la eficiencia que a las prestaciones, en este auto, asociado a una caja de doble embrague S-Tronic de 7 marchas, permite acelerar de 0 a 100 km/h en 7,7 segundos y alcanzar 237 km/h, con consumos homologados de 14,7 km/litro en ciclo urbano y 22,5 km/l en carretera, y un mixto de 18,8 km/litro. Son cifras similares al motor 1.4 TFSI, aunque con una potencia mayor.

Respecto del diseño, el nuevo A4 no muestra cambios profundos respecto de su antecesor, manteniendo el principio de evolucionar más que revolucionar. Sin embargo, todo el trabajo estuvo puesto en mejorar la eficiencia aerodinámica del sedán, obteniendo un notable 0.23.

El frontal y los grupos ópticos son nuevos y ahora se incluyen finas líneas LED. La silueta sigue siendo elegante y estilizada gracias a una larga nervadura que recorre todo el lateral, asociado a un nuevo capó más largo y finamente esculpido. El maletero finaliza con un pequeño spoiler que le da un nuevo carácter deportivo.

El paquete Sport del 2.0 TDI ofrecerá un look más agresivo gracias a nuevas llantas de 5 radios dobles en tono aluminio/mate de 18 pulgadas, luces Full LED y una suspensión deportiva que rebaja levemente la carrocería.

Confort y habitabilidad

Ya desde la generación anterior, el Audi A4 era uno de los sedanes más amplios en su interior, y ahora confirma esta sensación, especialmente en las plazas traseras, donde hay mucho lugar para las cabezas y piernas.

El maletero es de 480 litros, lo normal para el segmento de los sedanes premium.

La sensación de calidad es incuestionable en este modelo, con materiales de primer nivel, insertos metálicos y revestimiento de cuero en asientos, volante y palanca.

El diseño está marcado por dos elementos tecnológicos muy dominantes a la vista: el Virtual Cockpit en lugar de los marcadores y la pantalla táctil instalada en voladizo sobre el tablero para el sistema de infoentretenimiento.

El primero es una inmensa pantalla TFT de 12,3 pulgadas que despliega información relativa al navegador, asistencias del conductor, infoentretenimiento y los marcadores tradicionales (velocímetro y tacómetro), y que es configurable a gusto del conductor. La resolución de la gráfica es impresionante.

El sistema multimedia MMI Plus, en tanto, incluye una pantalla táctil de 8.3 pulgadas y cuenta con un mando que se ubica sobre la consola central. Destaca la simplicidad de su uso a través de los botones de acceso directo o con el mando giratorio, y cuenta con touchpad de reconocimiento de escritura que simplifica aún más las búsquedas.

Para mí es el sistema de infoentretenimiento más sencillo e intuitivo de usar de todo el mercado.

Audi adiciona a esta versión 2.0 TDI Sport un sistema de audio de 180w con 10 parlantes, un navegador satelital de excelente gráfica y bastante actualizado, y un sistema de conectividad a Apple CarPlay, que permite visualizar el iPhone en la pantalla del auto.

El paquete de seguridad, como era esperable, es completo, con bloqueo de diferencial EDS, control de tracción ASR y de estabilidad ESC, además de asistente de frenado para colisiones múltiples, seis airbags y sensores de estacionamiento delanteros y traseros con cámara, entre otros.

En equipamiento hay ausencias bien importantes para un auto de 30 millones de pesos: sistema keyless manos libres (el auto abre a través de un mando y no por activación automática), asientos con ajuste eléctrico, portalón del maletero con apertura o cierre automático, y sunroof.

La marca indica que hubo que escoger con que dotar a este auto, y que el paquete Sport escogido cautiva por su tecnología, mientras que las versiones Design, disponibles con los motores gasolineros, ofrece un equipamiento más de confort.

Impresión de manejo

Vamos a replicar aquí buena parte de los comentarios que vertimos en la prueba del A4 gasolinero, ya que, en esencia, la dinámica de manejo es similar.

Es así como impresiona la ligereza del auto, que se traduce en una calidad de marcha impecable y un andar refinado y confortable.

La suspensión es magnífica, ya que, si bien es más firme por ser deportiva, brinda mucho confort y un aplomo increíble a cualquier velocidad. Y la dirección es precisa, de un tacto exquisito, rápida y confiable.

En general es un auto predecible en su comportamiento, ágil en el paso por curva, noble en los frenajes, y básicamente muy confiable en su actuar.

Ahora, el motor 2.0 TDI de 190 caballos y 400 Nm, que lo novedoso en este auto.

Como buen turbodiésel es impresionante por su capacidad de empuje y aceleración. El torque máximo está disponible desde 1.750 rpm y por debajo se siente un turbolag muy menor, casi inexistente.

Si el acelerador se pisa con decisión la respuesta es inmediata y contundente por al menos 3.000 rpm. Suficiente como para demostrar que un buen diésel no es sólo economía de combustible.

Y si a eso se agrega la fantástica transmisión S-Tronic de doble embrague, que se siente aún más rápida en los pasos de marcha, tenemos un excelente tren motriz. Aquí, caja y motor funcionan muy alineados en busca del mayor dinamismo conductivo.

Tampoco hay ruido, ni vibraciones, ni ningún tipo de incomodidades. Al menos no desde el habitáculo. Para descubrir que es diésel hay que pararse al lado con el motor encendido, y se notará un ronroneo mayor que en un motor gasolinero. Pero de eso nada va hacia el interior.

Conclusiones

Este Audi A4 TDI es una nueva y muy buena opción dentro de la familia de este sedán.

Mantiene las sensaciones deportivas y el confort que conocíamos, y aporta un nivel tecnológico impresionante que facilita la conducción y encanta a los usuarios.

El motor es excelente, como suelen ser los turbodiésel de nueva generación. Ofrece mucha respuesta y una alta eficiencia, que en nuestro caso superó los 11 km/litro en la ciudad.

Ahora, considerando la opción 2.0 TFSI que probamos antes, las diferencias no son tan marcadas. Aquel también es un motor económico y tiene una sensación más deportiva. Y cuesta un par de millones menos. A considerar.

Las falencias en este auto siguen siendo las mismas: elementos claves de equipamiento que no están disponibles, por mucho que la marca intente explicar que la competencia tampoco tiene de todo. Son 30 millones de pesos, y la ausencia de un sistema de acceso sin llave en simplemente inexplicable.

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