Test Drive: Subaru Impreza Sport 2017
15-05-2017 Reportes de Manejo

Test Drive: Subaru Impreza Sport 2017

Con importantes premios bajo el brazo (Auto del Año en Japón, Auto Más Seguro -en la historia- de Japón) el Subaru Impreza de quinta generación muestra un cuantioso salto para la marca japonesa en calidad y performance.

El Subaru Impreza, a estas alturas, ya es un clásico de Chile. No podemos negar que dicha fama se la ha hecho principalmente gracias al WRX. Tras la separación de ambos modelos, Subaru ha podido orientar sin compromisos a sus dos modelos, con el WRX tomando la parte más deportiva, mientras que el Impreza, como un cómodo y seguro modelo de ciudad.

Claro que... a Subaru se le pasó un poco la mano y el Impreza de cuarta generación ya se veía envejecido cuando arribó a nuestro país, versus el auto que le quitó la fama, el excelente Mazda3.

Sin embargo, las excelentes ventas y cada vez más altas cifras en todos sus mercados, han hecho a Subaru una empresa bastante saludable económicamente hablando, lo que les ha permitido incorporar mejores desarrollos en sus nuevos modelos, como las plataformas modulares, una nueva generación de motores y mejor tecnología, suficientes como para ponerse rápidamente al día y recuperar a su público con lo mejor que saben entregar, seguridad de primer nivel, una calidad de manejo impecable -con cierto sazón deportivo-, pero esta vez con un mejor diseño y un habitáculo como jamás habíamos conocido; tanto, que le valió por primera vez un premio Ward's como uno de los 10 mejores interiores del mercado.

Así que en Autocosmos, no quisimos ser menos y le pusimos nuestras manos a esta nueva quinta generación lanzada a fines del año pasado, especialmente en su versión Hatchback (Sport) impulsada por un motor de 2 litros con caja CVT y acabado Limited NAV a un precio de $16.890.000.

Características técnicas y mecánicas

El Impreza Hatchback tiene el mismo ancho (1775 mm) y la misma distancia entre ejes (2670 mm) que el modelo sedán. Pero es más alto (1480 mm vs 1455 mm) y más corto (4460 mm vs 4625 mm). Por otro lado, el Mazda3 curiosamente tiene el mismo largo que el Impreza, pero es más ancho (1795 mm), más bajo (1465 mm) y cuenta con una plataforma entre ejes ligeramente más larga (2700 mm). Un poco más compacto que ambos, por largo (4255 mm) es el Volkswagen Golf, al igual que el Peugeot 308 (4253 mm), si bien cuentan con batallas similares, en los 2.6 metros. Para no aburrirlos más, uno que se ve muy grande, pero tampoco lo es tanto, es el Ford Focus, con 4.3 metros de largo y 2.65 metros entre ejes.

Comparado al Impreza anterior, claramente tiene más distancia entre ejes, si bien no es tanto más largo, lo que habla de una mejor optimización de espacio, en lugar de hacer el auto más grande porque sí.

En cuanto a estilo, a muchos no les llamara la atención su diseño de manera escandalosa. Sin embargo, está en los detalles, donde el auto gana atractivo.  Por ejemplo, en la trompa vemos una clara herencia del WRX y STI de la generación actual, con ópticos de mirada más agresiva, al igual que una calandra de aspecto más refinado, desviándose de la figura más “aplastada” de la generación pasada.

De costado podemos percatarnos de hombros más suavizados y de un curioso pliegue ascendente que nace en las puertas delantera y que imita la figura ascendente de la línea de la cintura, el pliegue inferior de las puertas y también una nervadura en el faldón lateral. Estas cuatro figuras dinámicas le dan un carácter más deportivo al Impreza evocando una sensación de movimiento. Las llantas bicolor de 17’’ aportan también en dotar un carácter más distintivo al nuevo Subaru.

La saga es más discreta, con un conjunto óptico poco jugado para nuestro gusto, pero altamente más novedoso que los focos de la generación anterior. Lo que busca Subaru es un intermedio, entre el diseño anterior, derechamente utilitario, con unos bien merecidos detalles modernos que le aportan bastante. Ahora, entre sus rivales, es el más conservador de todos, obviando quizás al Golf.

De motores, Subaru ofrece dos unidades Boxer, de 1.6 y 2 litros. Ya conociendo el performance del motor más pequeño, nuestra recomendación es obviarlo y optar por el FB20, de 2 litros con doble árbol de levas, 16 válvulas, acelerador electrónico, sistema Start & Stop (en todas las versiones), inyección directa secuencial y doble sistema de control de válvulas (DAVCS, para apertura y escape). Este eroga 154 Hp y 196 Nm de torque y se acopla a una transmisión Lineartronic CVT de nueva generación y al tradicional sistema de tracción AWD simétrico de Subaru.

Algunas particularidades sobre el tren motriz es que primero, Subaru no ofertará transmisiones manuales para el Impreza por primera vez en la historia para nuestro mercado. Lo segundo es que tampoco hay una opción más potente de motorización, una que pueda equipararse a un Mazda3 2.5 o a un Peugeot 308 GT. Si deseas más potencia, derechamente debes pasar a un WRX o esperar a que Subaru incorpore una motorización más briosa, que se ve algo lejano.

Importante es notar el consumo donde el Impreza, es marginalmente más económico que su antecesor y que el Mazda3 2.0, considerando que lleva tracción integral. Según 3CV homologa 12 km/l en ciudad, 17,9 en carretera y 15,2 en régimen mixto. El Mazda solo lo supera en carretera, llegando casi a los 20 km/l. El Golf 1.4 TSi en cambio es claramente el más económico, homologando 15 km/l en ciudad, con un tren motriz muy competente. Al menos, se nota los esfuerzos que hace Subaru por mejorar sus cifras de consumo, donde la transmisión CVT ayuda bastante, al igual que el sistema Start & Stop.

Confort y habitabilidad

Ya hacia el interior, nos encontramos con un habitáculo completamente renovado y en varios aspectos, muy distinto a lo que acostumbramos en un Subaru. Si antes, las diferencias con sus rivales eran notables, hoy la elección entre que consola o que volante es mejor queda solamente a una preferencia estética y no tanto hacia la materialidad. Formas angulosas, polímeros blandos en la parte superior de la consola y en las puertas, las costuras que recorren el tablero y la parte del túnel de transmisión, los nuevos botones en las puertas con bordes cromados, la integración entre los paneles de las puertas y los extremos de la consola definitivamente tienen una pretención estética más allá de lo funcional, que gusta mucho.

Con respecto a su equipamiento, nos centraremos en esta versión que es la tope de línea. Esto significa que hay algunos elementos de confort y de seguridad extras sobre los modelos XS y Dynamic. De serie, todos los Impreza equipan volante regulable en altura y profundidad con comandos al volante, computador a bordo a color y multifunción, vidrios y espejos eléctricos (ventana one-touch para conductor), climatizador con filtro anti polvo, sistema de infotainment con 4 parlantes, soporte para Bluetooth, USB, Apple CarPlay y Android Auto, cámara de retroceso, modo Start/Stop y asientos abatibles.

Sobre este equipamiento, el modelo Limited suma una novedosa pantalla LCD multifunción a color, sobre el sistema multimedia, con funciones avanzadas de monitoreo, incluyendo gráficos de consumo, brújula, inclinación, sistemas de seguridad y emergencia, así como un display secundario para el climatizador electrónico, control crucero, climatizador dual, pantalla de 8’’, 6 parlantes y 2 puertos USB para el sistema multimedia, navegador integrado, paquete de cuero (volante y asientos), SmartKey, espejo retrovisor electro cromático, reglajes eléctricos para el asiento del conductor, Sunroof, neblineros, llantas de 17’’, spoiler y espejos laterales de plegado eléctrico.

Claro que esto es solo tecnología de conveniencia; esta lista se engrosa aún más cuando hablamos de seguridad. Todos los Impreza llevan de serie, frenos de disco ventilados en las cuatro ruedas con ABS+EBD, 7 Airbags, inmovilizador antirrobo, anclajes ISOFIX, apoyacabezas delanteros activos, freno de estacionamiento eléctrico con Hill-Holder y control electrónico de estabilidad (VDC). A esta lista, el modelo Dynamic agrega focos delanteros con tecnología LED, proyectores que giran en la dirección del auto y surtidores lavadores. Nuestra versión Limited además incluye monitor de punto ciego, asistencia de cambio de carril, alerta de trafico cruzado y sistema inteligente de luces altas.

Sobre el espacio, diremos que el Impreza aprovecha muy bien los milímetros extra de su nueva plataforma, ganando espacio para las piernas. 5 personas caben bien, pero el quinto podría sufrir un poco en los hombros. La visibilidad es bastante buena y se agradece, puesto que, gracias a las últimas tendencias en diseño, la mayoría de los fabricantes sacrifican este ítem en pos de una silueta más atractiva. El maletero también es más grande que en el Impreza anterior, pero por contar con una rueda de repuesto full-size, el piso nos queda algo alto. De todas maneras, con 345 litros, es 31 litros más amplio que en el Mazda3.

Cosas que vamos a cuestionar, es la extraña ausencia de sensores de estacionamiento para cualquier versión y la diferencia entre los acabados de las puertas delanteras, con imitación fibra de carbono brillante y aplicaciones color aluminio, mientras que atrás solo se cuenta con paneles imitación fibra de carbono, pero en color mate. El sistema de navegación GPS cuenta con colores extremadamente claros y poco contrastados, por lo que cuesta mucho distinguir las calles y las autopistas del fondo.

Por lo demás, una ejecución brillante que no sacrifica lo practico por contar con algo más de estilo. Desde el sistema multimedia (renovado con respecto al del Legacy) fácil de usar y muy completo, una grata mejora en la calidad del audio (un punto flaco de todos los Impreza), hasta los nuevos materiales y la visibilidad, por fin ponen al Impreza a la altura de sus rivales del segmento.

Impresión de manejo

Con Subaru se sabe que lo principal es el equilibrio, dotado principalmente por una plataforma mucho más rigida en cuanto a torsión, un centro de gravedad más bajo, un despeje reducido y las obvias ventajas de un tren motriz simétrico, desde el motor Boxer hasta los componentes de la tracción AWD. Esto hace que el auto se mueva con total y absoluta neutralidad, dotando de mayor seguridad a la hora de maniobrar y de llevarlo incluso por caminos de montaña, inspirando confianza.

Algo que también se mejoró en el Impreza, es la relación de giro. Tomando nota de lo aprendido con el BRZ, el Impreza es más agil y puede morder las curvas con menos esfuerzo, recompensándonos con un manejo mucho más entretenido y que nos devuelve un poquito de la deportividad de generaciones pasadas. Claro que la asistencia, al ser eléctrica, mutea un poco la lectura del tren delantero.

Asi como el año pasado hablamos de lo bien que se lleva el motor del Honda Civic con caja CVT, sucede lo mismo aquí con el Impreza, claro que con un talante menos deportivo (ya que tampoco hay Turbo). Suave, diligente e inteligente, el Impreza pone la transmisión donde más la necesitamos según como pisamos el acelerador. Y en caso de querer una respuesta más inmediata, tenemos la opción de emular 7 marchas con cambios al volante, donde no esperes que sea tan inmediata como una DSG, pero al menos hace su trabajo de manera eficaz. No es el auto más veloz de la tierra y no será jamás un WRX, pero se mueve muy bien; se nota que la plataforma se diseñó pensada para el motor.

De suspensión, debemos notar que se ha puesto un poco seco, especialmente notorio en caminos más parchados, algo a tener a consideración.

Consumo, algo no menor: en ciudad alcanzamos cerca de 10 km/l lo que se condice con nuestra máxima de 2 km/l de diferencia entre las pruebas del 3CV en laboratorio y las nuestras en ruta. En carretera, a 115 km/h (2000 RPM) tuvimos consumos cercanos entre los 15 y 17 km/l, promediando así 13,7 km/l en mixto. Algo que nos gustó y que no hemos visto en otros autos, es que, en ciudad, al activarse el sistema Start/Stop, el computador a bordo te muestra cuantos mililitros de bencina se está ahorrando, ideal para los más maniáticos.

Conclusión

Subaru ofrece su gama Impreza desde los $12.990.000 hasta nuestra versión tope de línea en los $16.890.000. Es un precio que está dentro de lo que pide el segmento y correcto para lo que se ofrece. Sin embargo, hay que señalar que el Mazda3, por un millón de pesos menos, ofrece sistema de audio Bose y un motor de 2.5 litros, con el mismo -o mejor- nivel de calidad y hasta con un estilo más atractivo, sin contar algunos elementos de seguridad compartidos. En la mitad, podemos encontrar al Golf MK7, que destaca por su excelente tren motriz e impecable fabricación. La diferencia de precio puede estar dada por la tracción integral, algo que ninguno de sus rivales ofrece, lo que equipara la balanza.

¿Nos gustó el Impreza? Definitivamente ¿Lo recomendamos? De todas maneras. Especialmente si buscas un auto con alta seguridad, que te inspire mucha confianza al manejar y con un alto nivel tecnológico. Si eres más de perfil deportivo, de seguro te inclinarás por el Mazda3. Hay bastantes competidores en el segmento y donde todos muestran una excelente calidad, desde el Volkswagen Golf, el Peugeot 308, el Opel Astra, el Ford Focus y el Honda Civic –si obviamos su configuración sedan y coupe. Otros modelos menos renovados o con prestaciones diferenciadas podemos encontrar en el Toyota Auris, Kia Cerato, Hyundai i30, Citroën C4 y Chevrolet Cruze Turbo HB.

Raya para la suma, el Impreza es un auto que vuelve a hacerse relevante más allá de la tradición que puede existir con la marca o el legado heredado de las glorias en el motorsport. Este es un nuevo producto que se gana los puntos por si solo y que destaca por ser una propuesta única, con una personalidad revitalizada y por contar con un excelente performance general.

Galería Test Drive: Subaru Impreza 2017

Test Drive: Subaru Impreza 2017

1 de 18

Subaru Impreza - 10 cosas que debes saber | Autocosmos Chile

¿Qué opinas? Cuéntanos