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Volkswagen Amarok 2017: la manejamos en Argentina

En carretera y sobre un circuito off-road de alta exigencia condujimos el modelo que arribará a Chile en el primer semestre del próximo año.

Volkswagen Amarok 2017: la manejamos en Argentina

Volkswagen acaba de presentar en Argentina la actualización de su pick-up mediana Amarok, la que recibe un restyling estético exterior, un cambio más profundo en el habitáculo, nuevo equipamiento y más conectividad.

Este modelo, que arribará a Chile entre marzo y abril del próximo año, no presenta modificaciones mecánicas hasta que debute ya en el segundo semestre un esperado motor V6 3.0 litros. Por lo tanto, mantiene las opciones 2.0 TDI con 140 y 180 caballos, cajas mecánica de seis y automática de ocho velocidades, y tracción trasera o total 4Matic.

En El Calafate, en el extremo sur de Argentina, tuvimos la ocasión de probar la variante Comfortline 4x4, equipada con el motor de 180 caballos y caja automática de ocho marchas.

Esta variante de acabados intermedia se destaca por un muy buen nivel de equipamiento, especialmente de seguridad, con seis airbags, controles de tracción y estabilidad, frenos ABS Off-Road, asistente de partida en pendiente y control de descenso, bloqueo de diferencial trasero, sensores delantero y traseros y neblineros.

Como novedad incluye un nuevo sistema de infoentretenimiento con pantalla de 6,2”, conectividad a smartphones mediante aplicaciones, sistema bluetooth y puerto USB. En la nueva versión Highline agrega también navegador GPS.

Los asientos de la Amarok no son eléctricos en esta versión, sino con ajuste manual. Fueron rediseñados para hacerlos más confortables, pero también los adelgazaron levemente para dejar algo más de espacio para las piernas en las plazas traseras. En general, se va bien sentado en la nueva Amarok, mejor adelante que atrás sin duda. Pero viajar en la segunda fila no es para nada un castigo.

La conducción en carretera y caminos ripiados es suave y precisa, y pese a que atrás mantiene la suspensión de ballesta (en contraste con el multilink con espirales de la Nissan NP300), está tan bien balanceada que evita esa sensación de "nevagecaión" tan propia de las pick-ups.

Si la Amarok era la pick-up más confortable de todas, y la que más se acercaba a un SUV por su equipamiento, con esta nueva versión se confirma aún más esta percepción, lo que la aleja todavía más de sus rivales asiáticas más directas.

 

La misma fortaleza

Las características técnicas de la Volkswagen Amarok no han variado y mantiene sus ya destacadas prestaciones off-road, con 226 mm de despeje al piso, hasta 500 mm de capacidad de vadeo, 50º de inclinación lateral y 28º para atacar frontalmente. En un exigente circuito off-road de varios kilómetros pudimos poner a prueba todas estas capacidades.

Primero la metimos al lago Argentino, y, con el agua hasta la puerta, superamos un fondo de rocas como si nada. Luego “navegamos” sobre la arena y trepamos unas dunas con total tranquilidad. Luego “tiramos” la camioneta cerro abajo confiados ciegamente en el control de descenso, el que actuó maravillosamente bien. Atacamos unas zanjas y dejamos colgando alguna rueda, y el bloque de diferencial trasero nos sacó sin problemas. Finalmente pusimos la Amarok de lado en más de 40º y avanzó sin problemas.

En general, el sistema de tracción 4x4 con diferencial central Torsen es muy bueno. Reparte el par entre los ejes con extremada precisión, y para ciertas situaciones complejas, ofrece ayudas extras, como el diferencial trasero con bloque y las asistencias eléctricas. Todo eso lo conocíamos de la Amarok de antes y hoy sigue siendo un portento en rigidez, robustez y capacidades.

El motor 2.0 TDI de 180 caballos es bueno y muy pujante. Tiene un gran torque de  420 Nm desde 1.750 hasta 2.250 rpm, que permite empujar en condiciones de carga intensa o superficie pesada. Hay un turbolag algo marcado en el inicio, pero la respuesta es en general contundente. No es un motor muy suave de funcionamiento, pero en marcha no molesta, y sólo se deja sentir cuando la pick-up está detenida en ralentí.

En general, la nueva Volkswagen Amarok mantiene intactos sus atributos originales de la pick-up lanzada en 2010. Es robusta y muy eficiente en el trabajo pesado, tiene un motor pujante y efectivo (y diésel, con el ahorro que eso conlleva), tiene un look atractivo y que ha modernizado ahora, y un habitáculo amplio y enfocado en el confort. Y con todo el nuevo equipamiento, pareciera que sigue siendo la opción más adecuada para el uso privado.

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