Test drive

Test Drive JAC T8 2020, poco ruido y muchas nueces

A simple vista, podría no llamarte mucho la atención, pero la verdad es que la T8 es una grata sorpresa en el segmento de las camionetas económicas, en especial por como anda y por lo que ofrece.

Test Drive JAC T8 2020, poco ruido y muchas nueces

Creo que sobre la JAC T8 hemos dicho bastante. La fuimos a conocer a China, para después reencontrarnos con ella en su lanzamiento y no solo eso, además probarla como corresponde en un circuito off-road. Pero por si acaso, y para hacer de contraste a su rival de origen (y concesionario), la Great Wall Wingle 7, decidimos que era bueno también sumarla formalmente a nuestra sección de Test Drive. Así que, por una semana, la JAC T8 en versión Advance 4X4 fue nuestra.

¿Qué sucede un poco con estas camionetas más económicas? Es un nicho que se abrió, culpa de como las tradicionales camionetas de una tonelada se "agrandaron" y subieron tanto su valor como sus prestaciones. Sin embargo, siempre hay algo positivo y honesto de una camioneta más económica, accesible y que haga el trabajo sucio, sin tener que gastar lo que podrías invertir en un auto mucho más cómodo. Y los chinos, especialistas en ofrecer valor, rápidamente vieron en ese espacio, una oportunidad. Pero la verdad, las camionetas no eran tan buenas.

Solo en el último tiempo hemos visto modelos mucho más interesantes y mejor resueltos. En JAC partieron la aventura con la T6, que en su tiempo fue la camioneta de una tonelada más barata de Chile. Pero hoy, esa T6 ha evolucionado en un mejor producto, la T8.

Diseño y dimensiones

Su estilo, aunque genérico y falto de identidad, si inspira una mayor sensación de robustez, gracias a su gran parrilla cromada tipo escudo y los pasos de rueda con guarniciones plásticas, que la hacen ver mucho más ancha. También han cambiado el diseño de los focos, pisaderas y parachoques, con respecto a la T6. Una por otra, en especial si miramos a la Wingle 7, muy reconocible como una Great Wall, pero de carácter más urbano.

De dimensiones, la T8 ofrece 5,32 metros de largo, 1,88 metros de ancho y 1.83 metros de alto, manteniendo una distancia entre ejes de 3,09 metros, que son medidas bastante típicas del segmento. Obviamente en el largo no hay como hacerle collera a la Great Wall, que ofrece 3,2 metros entre ejes y 5,39 metros de largo.

Con las llantas de 18" y las mejoras en la suspensión, los ángulos de ataque han mejorado y el despeje crece en 10 mm, algo que se nota bastante, en especial al lado de la Wingle.

El área de carga se mantiene, con un tamaño de relación 1:1 entre el largo y el ancho, con 1.520 mm y 470 mm de profundidad, pero su capacidad de carga sube de los 820 a unos 900 kilos, con respecto a la T6. JAC usa un revestimiento sintético (polímero protector) en lugar de un bedliner plástico, que es una solución que ya se la hemos comenzado a ver a otras marcas, más fácil de implementar y que quita menos espacio. Volviendo a las capacidades, 900 kilos no me parecen tan mal, considerando que no todos los usuarios realmente cargan una tonelada en sus camionetas. Los ganchos de amarre, van por dentro y son cuatro; poco a poco se despiden los clásicos ganchos en el exterior del pick-up.

Interior y equipamiento

Puertas adentro, aunque luce mucho mejor acabada que la T6 gracias al uso de materiales más suaves, sigue el mismo camino que afuera; luce genérica, sin identidad. Hay elementos que se repiten de la T6 como el cuadro de instrumentos, bastante precario, o algunos de los comandos, fáciles de usar pero que delatan el paso del tiempo al lado de otros JAC.

La postura al volante me gusta, porque es alta, con buena visibilidad y dominante. Los asientos los encontré algo pequeños y un tanto rígidos, salvo la banca trasera, de poca sujeción, pero con un cojín mucho más blando y capacidad bastante más que aceptable para tres adultos. 

La pantalla del sistema multimedia queda un poco abajo, lo que no ayuda mucho visualmente. Tampoco tiene perillas físicas, más que botones táctiles a cada lado, pero con botones en el volante.

Lo bueno de la JAC, es su equipamiento, porque es bastante nutrido para el precio. Esta versión XE (Advance) incluye espejos eléctricos calefaccionados de plegado automático, alzavidrios one-touch en las cuatro ventanas, acceso Keyless con botón de encendido, tapiz de eco cuero, volante de cuero multifunción, sensor delantero de estacionamiento, aire acondicionado y una rareza, cámara en 360 grados, de baja calidad, pero... a ver, no nos podemos quejar. Además, puedes seleccionar algunos ángulos para ver mejor las cunetas o los accesos.

El sistema multimedia no tiene conectividad, lo que es una pena, pero con bluetooth y USB, se lo dejaré pasar.

Lo que no le dejaré pasar es la ausencia de más de dos Airbags o de ISOFIX, que si trae la competencia. Si tiene control de tracción y estabilidad, así como frenos de disco en las cuatro ruedas, asistente de partida en pendiente (con una duración de 1.5 segundos), asistente hidráulico de frenada en emergencia y sistema de frenado automático en caso de accionar "sin querer" el acelerador junto al pedal del freno.

Tren motriz y manejo

Esta JAC T8 es motivada por un motor turbodiésel de 2 litros con 134 Hp y 320 Nm de torque, asociado a una transmisión manual de seis velocidades y en el caso de la 4x4 a un sistema de tracción proporcionado por Borg-Warner con un selector electrónico. Los consumos homologados por el 3CV fluctúan entre los 11 y 13 km/l tanto para las 4x2 como para las 4x4. No es de las más económicas, pero lo compensa con un gran estanque de 76 litros. A nosotros nos dio entre 10 y 12, así que podemos decir que anda por ahí con lo homologado.

De partida, gracias a una caja manual corta (pero de tacto plástico), se hace fácil empinar el motor sobre las 1.500 RPM. ¿Por qué digo esto? Porque la idea es que no caigas en las revoluciones, en especial si andas en marchas más altas, porque el motor se entierra un poco culpa del lag y otro poco de lo agresivo que es el acelerador electrónico para cortar. Ahora, cuando vas a buen ritmo, es imparable. Como podrás leer en esta nota, ya le hicimos una contundente prueba off-road donde no solo sale a brillar sus ángulos o despejes, sino que su capacidad de torque. Engranar la 4L la transforma en un verdadero camioncito, de contundente empuje.

La suspensión de la T8 también gusta mucho, por lo aplomada que va en rutas urbanas y en caminos más rotos, lo que no solo confiere confort, sino que seguridad. Ahora claro, sigue siendo una camioneta tradicional, por lo que, si la exiges en terracería, vas a sentir algo de azote, pero nunca tanto como en otras camionetas, incluyendo a la Wingle 7, con la que sufrí un poco.

Y la insonorización, para una camioneta económica, está muy bien lograda, con poca intrusión del motor en la cabina, algo que también es digno de alabar.

La dirección, tiene un punto muerto más o menos vago, pero acotado. Se percibe, tal como la recordamos del lanzamiento, un poquito nerviosa en carretera (reactiva) pero que en caminos off-road se hace muy maniobrable.

Entonces...

La JAC T8 es una camioneta de esas que no te va a entrar a primera vista quizás. De seguro, muchos se quedarán con el prejuicio. Pero la verdad de las cosas, es que, al momento de conducirla, realmente te das cuenta que es una camioneta muy bien lograda en su generalidad. Quizás no tiene el equipamiento o el interior y el diseño de la Wingle 7, pero todo el resto, lo hace de mejor manera. Como compañera de ruta, es muy grato manejarla, incluso en ciudad, donde ni molesta para estacionar o para moverse.

Hace unos años atrás lo dijimos. La T6 es una buena promesa y nos alegra saber que la T8 ha honrado esa apreciación. Por 13.190.000 (+ IVA) con bonos, salvo los airbags extra o los anclajes ISOFIX, pedir más seria mucho. ¿Conectividad? ¿Una caja automática?

Jorge Beher recomienda